Beta lo descubrió en May 2009
Debido a que en ocasiones leo "Liberation" y lo entiendo llegué a pensar que era capaz de comunicarme en francés. Gran error. Mi primera noche en París (había estado de niña pero eso no cuenta), me fui a cenar a un italiano que recomendaba mi guía y que también he reseñado aquí. Me pedí una "Pizza Caprese" con acento italiano y luego me preguntaron qué quería para beber. Respondí que agua, es decir eau, es decír "O". Entendí lo penoso de mi pronunciación cuando me trajeron una Coca Cola. Por cierto, en París las botellas de Coca Cola tienen 33 cl, y no los mierdosos 20 cl de aquí. Al día siguiente, y con estos antecedentes, pasé por el restaurante Edo, en pleno barrio de Le Marais. Si es difícil entenderse con los franceses -pensé- es posible que aún lo sea más hacerlo con una japonesa que habla francés, pero... pone buffet así que, con un poco de suerte, no tendré que pedir nada sino que me serviré yo misma. Dicho y hecho. Entro y me siento en una mesa. La japonesa se me acerca y me pregunta qué voy a tomar. Señalo el cartelito donde pone buffet y señalo la botella de agua que beben mis vecinos de mesa. No tiene gran variedad, más bien habría que decir que la variedad es mínima, pero lo poco que tienen está muy bueno. Me sirvo tres veces, básicamente niguiris de salmón y california makis. Pago menos de trece euros. ¿A quién le importa la variedad por trece euros en París?