Edulis
+34 912 20 75 19
<m> Retiro 2
- lun a sáb: 13:30-23:30h
Uno de esos restaurantes que parece que sale todo perfecto. En pleno Velázquez, justo enfrente de Kabuki Wellington, un restaurante de aire cosmopolita muy del actual gusto de Madrid, como el Ten con Ten (11870.com/pro/ten-con-ten-madrid), el Luzi Bombon (11870.com/pro/luzi-bombon), el Cheese Bar (11870.com/pro/cheese-bar) o La Cesta de Recoletos (11870.com/pro/la-cesta).
Tiene una barra a la entrada para tomar una caña o esperar. Luego más adentro tienen dos zonas, una más amplia y cómoda, con luz baja y mesas separadas, otra más pequeña y luminosa, con un jardín vertical, que puede ser algo más ruidosa si está llena de gente.
El servicio es super amable y atento. Se nota la mano del jefe de sala, un chaval despierto y listo que viene del Kabuki de Presidente Carmona.
La carta es de esas que te apetece pedir de todo. En nuestro caso optamos por pedir unos cuantos platos y compartir todo porque ninguna nos queríamos quedar sin probar lo de los demás. Obligatorio pedir los huevos escalfados con boletus edulis salteados y espuma de patata y trufa. También me gustó mucho el arroz con carabineros y el Steak Tartare. De postre la tarta fina de manzana es también un must. Lo más sorprendente es el precio. Sales por unos 40-45 euros. Verdaderamente ajustado para la calidad del sitio.
Manteles y servilletas de tela.
Restaurante se escribe con A de Amabilidad
82 sitios, 152 seguidores, 17 descubiertos
Es la historia de mi vida. Una secuencia de imágenes borrosas, una mala película proyectada a través del filtro distorsionador de una botella de ginebra. Dalí. Buñuel. Surrealismo y recuerdos que se retuercen tras una pátina de niebla.
Me dicen, me cuentan, que del mismo modo que algunos pasan por la universidad, pero ésta no pasa por ellos, un servidor se dejó caer, hace cosa de tres o cuatro meses, por Edulis, pero que por lo visto la visita no fue recíproca.
Pudo ser la emoción del reencuentro con un viejo amigo la que robó toda mi atención, no dejando nada para el restaurante. Pudo ser la estupenda visión de su guapísima novia, que hizo rehenes a mis ojos, no permitiéndoles posarse sobre el plato.
O pudo ser, seguro que fue, la ginebra. La maldita ginebra. Una amante exigente que una vez que te pone la mano encima te quiere para ella sola, que te embelesa e hipnotiza y que hace que, en su presencia, todo caiga en un segundo plano de olvido y oscuridad.
Y es que el autor, que es como me gusta llamarme a mí mismo, tiene, a menudo, malas, malísimas y pésimas ideas. Pero además, de forma más esporádica –pero en cualquier caso con una frecuencia mayo de lo exigible a un intelecto medio, tirando a ramplón- destapa el tarro de sus peores esencias y da a luz ideas que serían Ministras de la Tontería en el País de las Malas Ideas.
Porque empujarse un par de gin tonics, antes de comer y en ayunas, puede ser símbolo de una genialidad digna de elevarle a uno a los altares de las palabras imbuidas de vapores alcohólicos, y garantizarle un asiento grabado con letras de oro en el panteón de los bardos etílicos, justo entre Ernest Hemingway y Dylan Thomas o, por el contrario, puede acabar, si mantiene esa bizarra costumbre, por arrojarlo al averno de perdición de acabar apareciendo en youtube diciendo que le han echado droja en el cola-cao.
Dado que he necesitado volver por Edulis, esta vez sobrio, para poder retener la suficiente información en mi atormentada testa, y formarme posteriormente una opinión al respecto, debo inferir e infiero, que si bebes no escribas, o si vas a escribir no bebas, porque, después, pasa lo que pasa.
Aprovecho esta tribuna de libertad que es 11870 para denunciar la marginación a la que vengo siendo sometido por el aparato opresor de la Real Academia de la Lengua, el jurado del Premio Cervantes, el Príncipe de Asturias y el Nobel de las Letras. Puede que se hayan extraviado por por mi reciente cambio de domicilio, pero aún espero en mi buzón carta cursando invitación a recibir silla y premios. Es injusto que, a pesar de mis indiscutibles méritos literarios, se me empuje a un lúgubre pozo de olvido por el mero hecho de encuadrarme en un género menor como es el de la crítica gastronómica. Y reclamo lo mismo para mi admiradísimo Alfonso Ussía, que viene sufriendo una situación similar desde hace algunas décadas.
En cuanto a Edulis, que es la coartada que he escogido en esta ocasión para dedicarme a mi habitual labor de hacer proselitismo, sólo puedo decir cosas buenas, muy buenas.
Se trata de un local excelentemente ubicado (c/ Velázquez, justo frente al Wellington y Gabana –lo cual lo convierte en una buena opción para cena, primera copa y después a la guerra), con una decoración muy bonita y actual (tiene cosas que recuerda a otros locales bonitos como GastroMe! o La Tulipe, entre otros, pero mejorando a todos ellos) y una sillas que son la leche de cómodas (será mi gusto por la arquitectura y el diseño, será que soy un raro, pero me encantan las sillas, salvo las de Philippe Starck, que es un hortera que hace lo que hubiese diseñado el diseñador jefe de Luís XV si hubiese tenido tripis a mano). Y además tienes aparcacoches, que es muy útil salvo que vayas hasta a cagar en moto, que es lo que hago yo y claro, entonces no te sirve para nada. Y encima mi novia nunca me deja dejársela a los aparcas, qué poco sentido del humor.
Tienes una barra según entras donde puedes tomarte algo antes y dos comedores con ambientes bien diferenciados. Uno de corte más “cool” (no hay nada menos “cool” que usar la palabra “cool”) que tiene mejor pinta para cenar, y otro más informal, que me recuerda algo a la Cesta de Recoletos o a la entrada de Ten con Ten, que le veo más juego para comidas.
Y el servicio, qué servicio. Destilan ganas de agradar, y agradan, que son dos cosas distintas que no siempre confluyen. Son educados, son agradables, son amables y son dispuestos. Todos. Desde el jefe de sala, pasando por una chica negra guapísima que nos acompañó a la mesa (sí, amigos amantes de la corrección política tontuna, habéis leído negra. Ni de color, ni morena, ni subsahariana. Negra. Como yo soy blanco, y no caucásico, lechoso ni paliducho) hasta uno de los tíos que nos atendió ya te daba hasta palo de la devoción con la que atendía, o la chica de los panes. Y joder, cómo se agradece, y qué fácil y que barato es para un restaurante ofrecer justo eso, que es lo más importante, lo que todo el mundo podría darte pero que sin embargo casi nadie te da. Una sonrisa, un de nada, un gracias. En las pequeñas cosas está la riqueza que baña nuestros mejores momentos.
Sólo por eso, aunque la comida hubiese sido del montón (que en ningún caso lo fue) ya recomendaría este sitio a ojos cerrados.
En cuanto a la comida, como sigue:
SALMOREJO: con crujiente de jamón y aceite de cebollino. Aperitivo cortesía de la casa. Realmente muy bueno. Fresco, con sabor a buenas hortalizas y suave como el culo de un bebé. MUY BUENO.
FLOR DE CALABACIÓN EN TEMPURA RELLENA DE GAMBAS, PUERROS Y QUESO: un bocado realmente especial. Una tempura suave, crujiente, sin un ápice de aceite, que da paso a un relleno pleno de sabor y matices. FANTÁSTICAS.
CHIPIRONES CON PISTO MANCHEGO: media ración (de un gran número de platos ofrecen medias raciones, lo cual está muy bien porque así pruebas más cosas, y aquí es útil porque vas a querer probar casi todas). Los chipirones vienen hechos a la parrilla, sobre una cama de un muy buen pisto. RICOS.
ARROZ SALTEADO CON CILANTRO: acompañado de langostino tigre. Muy buen arroz, meloso, suave. MUY BUENO.
LASAÑA DE PATO: la pasta muy buena (no lo sé, pero me dio la impresión de que era fresca), con carne de pato desmenuzada. Un plato contundente, cuyo tamaño engaña (no es muy grande pero pesa como el plomo). DELICIOSA.
De postre la tarta de manzana de la casa, acompañada de un helado riquísimo. Un postre fino, crujiente, bien elaborado y que debes pedir cuando hagas la comanda porque requiere de al menos veinte minutos para su preparación
Todo esto con cuatro copas de blanco (que por lo que pagas, como en todos los sitios, merece la pena tirar de botella y empujarte 7 u 8 copas), una botella de agua y dos cafés, 88 pavos (95 con la propina, muy bien ganada y dejada con mucho gusto).
En definitiva, un sitio francamente bueno y totalmente recomendable y recomendado.
Únicas pegas, bodega quizá un pelín corta, por lo que pude ojear en la carta de vinos, y medias raciones que, sin estar mal, dejaban un poquito de sensación de cortas a primera vista (un chipirón más y un langostino tigre mas, por ejemplo, no hubiesen sobrado).
Estimado Gonzalo. Muchísimas gracias por el comentario tan positivo de nosotros, gracias por dedicarnos tu tiempo y compartir tu opinión. Estas cosas son las hacen que este trabajo sea más bonito si cabe. Respecto al precio sabemos que somos muy competitivos y nuestro trabajo nos cuesta. Por ahora estamos teniendo una buena acogida y que tengamos un volumen interesante hace que podamos seguir con los márgenes ajustados tan ajustados ….y espero que dure mucho tiempo!!
Nos vemos en EDulis. Un abrazo
delicioso relato, Gonzalo, digno de Rimbaud, Baudelaire, con resonancias de Poe y sus noches de absenta....en serio, escribes genial! sigue dándonos el gusto de leerte!
Rimbaud y Baudelaire escribian relatos?
Evidentemente, querido Triste Punky, sé perfectamente que son poetas. Yo hablaba del estilo y no de la forma. He leído lo suficiente de ellos para saberlo, si tu comentario es amable como si no. No es que me afecte especialmente tu comentario, pero me hace gracia. jajajaja
Poeta o no, Gonzalo me ha dado muchas ganas de comer en el Edulis. Ya tengo mi reserva para el Sábado que viene.
DE LO MEJOR DEL BARRIO SALAMANCA
448 sitios, siguiendo a uno, 314 seguidores, 66 descubiertos
Edulis es un restaurante que descubrí el año pasado cuando estaba en su antigua ubicación (por Belaunde). Me llevaron a cenar por mi cumple y recuerdo que era un martes por la noche y cenamos absolutamente solos.
Yo pensé: "joder a este sitio le queda medio telediario". Y un año después resulta que no, q ha cambiado de ubicación, se ha ido ni más ni menos que a la calle Velázquez, enfrente de Kabuki, y ha montado un señor restaurante 10 veces más grande que el antiguo Edulis.
El local es grande, con una barra a la entrada, y el restaurante en el fondo dividido como en dos espacios, uno grande y más formal y otro con 4 meses como campestre, con una pared que es un cesped... No entiendo muy bien este contratste de estilos pero cualquiera de los dos sitios está bien.
El ambiente ayer jueves era algo viejuno, yo tengo 29 años y era el más joven. Además era ambiente elegante. Ya sabemos que es lo que manda en esta zona pero desde luego que no le pega nada este ambiente al Edulis original. Espero q no se empiece a poner de moda, suban los precios, bajen la calidad y se convierta en un Luzi Bombón o cualquier mierda de esas para ver y dejarse ver.
Por ahora, es un sitio para gente que sabe comer y que le gusta comer.
Servicio totalmente amable, de hecho reconocí a uno de los camareros de Nikkei así que parece que se han rodeado de un buen equipo y pese a acabar de abrir, todo funciona correctamente.
Ya había comido francamente bien en mi primera visita y en mis siguientes visitas no ha sido menos.
Puedes pedir medias raciones de varios platos, lo que sirve para probar muchos.
Es básico pedir los huevos escalfados con puré de patata y trufa (10,50 euros media ración). Plato sencillo que uno podría hacer en casa pero que está delicioso.
Obligado también el pulpo con puré de patata.
El arroz verde con trigueros y carabineros (11 euros media ración) está muy bueno.
El cochinillo frito me encanta así que pídelo también.
Muy recomendable el steak tartar (13,50 euros la media racion) aunque en mi última visita me dejó más indiferente.
Totalmente delicioso el milhojas de anguila (11,50 euros media racion), de lo mejor del restaurante.
También muy buena fuera de carta la ventresca de mero (25 euros la ración).
En definitiva es un sitio para ir muchas veces e ir probando todos los platos pues la carta va variando. Esa es la clave de un buen restaurante. Un sitio al que uno tenga ganas de volver para seguir probando o incluso para repetir platos. No hay nada peor para un restaurante que quedarse en un punto muerto, el punto "sin más" que digo yo, en el que la gente q lo visita diga al salir: "bien pero sin más".
La cena, con vinos a precios razonables, sale a unos 40-50 por persona. Desde luego que para la calidad que tomas me parece buen precio.
Es sin duda mi mejor recomendación para gente que aprecie el buen comer con un toque original.
Ojala existieran más Edulis por Madrid. Para los que lo conozcan, me recuerda mucho en la comida al Toque de Majadahonda. Y también se parece a Cañadío, en Conde Peñalver, aunque este último creo que me ha gustado más.
Estimado Alberto, Muchísimas gracias por este comentario tan positivo, leímos en su momento el primero que nos encanto, pero por aquel entonces no estábamos habituados a estas herramienta de internet y no sabíamos que podíamos contestar...todos los días aprendemos algo!!. También te agradecemos que seas un cliente fiel y que te guste repetir. Sois los que nos dais de comer y estamos eternamente agradecidos. Es una época muy complicada para todos pero, por suerte y gracias a gente como tú, nos mantenemos y esperamos poder daros de comer muchos años más. Aprovecho la ocasión para decirte que la próxima semana volvemos a cambiar la carta...esperamos tu visita y que te guste!!
Un abrazo
Edulis
De nada!!! Vuestro restauante me encanta y me parece de las mejores ofertas de la zona para comer muy bien y no pagar más de 50 euros. No dudes que volveré a probar la nueva carta!
Espero que nunca bajéis el nivel ni subáis los precios.
Un saludo
Ibamos de celebración y elegí el Edulis por las buenas críticas leidas por aqui. Reservé sin problemas al mediodía y nos fuimos para allá. Nos dieron una mesita en la parte de la terraza interior y no me pareció mal sitio a pesar de que por aqui había leido que la zona era incomoda. Yo con tal de que no me pongan una mesa pegada a la mía ya me doy por contenta y en este sentido no tuvimos más problemas.
Pedimos:
Coca de arenques: Espectacular. Es verdad que el plato es un poco caro (2 tostas 20 euros) pero me encantó.
Alcachofas con boletus y berberechos: No leí en la carta que pusiera berberechos (aunque tal vez si lo ponía y no me di cuenta). Este plato es prescindible. Nada especial.
Lasaña de txangurro ( y espinacas, que en la carta creo que tampoco viene). Parece poco cuando lo traen pero llena bastante. Original.
El servicio: De tres personas que nos atendieron dos super amables, la otra un poco despistada.
Precio: 2 entrantes, 2 segundos, botella de vino, 2 cafes = 110 euros
Pero le has puesto tres estrellas y tu crítica no dice nada negativo. ¿El precio quizás?
Porque es lo que pienso que "esta ok". Ni me encanta ni es uno de mis favoritos ni no me gusta. Hay sitios caros que me encantan, hay sitios baratos que no me gustan y viceversa. Y hay sitios que estan ok, como el Edulis.
El otro segundo, que le pusieron nada y claro,.... :-)
:) Los dos segundos eran lasañas...
touché
cocina creativa, moderna y cosmopolita
Con una fórmula de cocina creativa, moderna y cosmopolita; los chefs Alfonso Figueroa y Víctor Iglesias te damos la bienvenida en la calle Velázquez.
En EDULIS te invitamos a compartir un momento inolvidable con nosotros. Te ofrecemos una cocina de mercado con base tradicional, dentro de un espacio seductor y contemporáneo. Un contraste visual y gustativo que nos permitirá sorprenderte con nuestras originales creaciones.
A tu disposición tendrás una carta variada, llena de alicientes, de sabores sorprendentes y en donde mezclamos la exquisitez con alguna propuesta del día. Todo aderezado con nuestro estilo personal, buscando que puedas comer bien sin exagerar la factura.
Ah, y ¡no te olvides de disfrutar de nuestros Gin Tonics!
Ayer dia 8 fuimos dos amigas y yo a cenar. El local es coqueto, tranquilo y bien decorado. LLegamos los primeros, a las 21.30. Preguntamos por el menu degustacion y a dos nos parecia correcto pero a una de mis amigas el plato de pescado, un tataky de atun, no la gustaba, pues el pescado algo crudo no es de su agrado. Tras comentarselo al maitre, le digimos que si podria cambiar únicamente ese plato a mi amiga por otro y éste, sorprendentemente nos dice que es un menú cerrado y que no puede ser. Ante mi sorpresa, le dije que si entonces ella podia pedir a la carte y nos dice que o todos menus o todos carta!!!! pero si no hay nadie!!!!! total, yo muy sorprendido, al final cedemos y pedimos tres menus. Al minuto nos dice que si quiere , la puede ofrecer un tartar de salmon....vamos a ver, no la gusta el pescado crudo!!!! menos mal que por ultimo, el sentido común hizo que la ofreciera un mero, el cual dijimos que si... En cuanto a la cocina, decir que todo estaba riquisimo, desde la flor de calabacin rellena , la espuma de patata con huevo y trufa, el tataky y el mero de mi amiga, el cual la pusieron un estupendo taco y en su punto hasta el rabo de toro...todo muy bien presentado y es su punto. El servicio atento y amable, aunque por poner una pega, no me gusto que en 2 ocasiones nos marcaran el siguiente plato sin haber terminado el que estabamos comiendo...da la sensacion de querer terminar pronto. El oporto que me pedi de aperitivo estaba muy caliente... En resumen, muy buen restaurante, con una relación calidad-precio muy buena y donde estos pequeños detalles seguro que en mi proxima visita se habran subsanado. Sin duda, volvere
opinión completa »LA LA LA LA LA LA LA LAAAAAAAAAAA!
estas aburrido???
Estimada Jouman, siento mucho el incidento del menú y me guataría que supieras que tienes toda la razón, hablaré con el personal de sala al respecto. Si fuera una de esos dias que estamos a tope, hay veces que es imposible atender ciertas demandas (por eso el menu por mesa es cerrado), pero si estamos "en cuadro" que menos que asatisfacer todas las demandas del cliente!!!. Hay que ser mas flexible., Intentaremos mejorar. Esperamos verte pronto otra vez por el restaurante. Nos encanta que te guste la comida!!. . Gracias por el comentario. UN coordial saludo. La direccion.
ver comentario completoestoy totalmente de acuerdo, yo tambien soy cocinero y por ello hice esta critica, porque se lo complicado que es en ocasiones cambiar ciertos menus, pero tambien se lo sencillo que es en otras ocasiones. Sin duda volvere y espero poder mantener una conversacion. Muchas gracias
Espero que así sea y nos conozcamos en persona, nos gusta tener a comensales del gremio. Un saludo. Edulis
Perfecto para una comida de trabajo en el barrio de Salamanca en la que quieras sorprender. El ambiente es moderno, muy acogedor y poco ruidoso. El servicio es realmente atento sin ser pesados, y la comida me gustó muchísimo. Lo más difícil fue elegir, porque el menú es todo muy apetecible. Recomiendo el revuelto de perrechicos , que lo ofrecían fuera de carta, y la tarta de manzana. Además está muy bien de precio para la calidad y la zona. . Aunque no hay aparcacoches justo en frente está el parking de Velázquez/Jorge Juan.
192 sitios, 3 siguiendo, 56 seguidores, 41 descubiertos
Cuando iba camino de Edulis, me encontré a un amigo que me comentó que si estábamos a tiempo, eligiéramos mesa en la terraza cubierta del restaurante. Así que nada más llegar se lo comentamos al camarero y nos sentamos allí. Duramos 5 minutos. La "terraza" está instalada en un pequeño patio de luces, de modo que la vida de los comensales está permanentemente amenazada por los aires acondicionados y la ropa interior (fina eso sí, que para eso estamos en Velázquez 11) de los vecinos de arriba. Por otra parte tiene una luz tremenda, como si estuvieras siendo sometido a un interrogatorio, y el aire acondicionado no acondiciona tanto como en el resto del local.
Una vez resituados, hablemos del servicio. Lo mismo que el patio: con pretensiones de ser lo que no es. Engolado pero sin clase, una de las peores combinaciones. De los que te dicen "por supuesto señor" mientras te sirven por la derecha.
La cocina es buena. Recomendaría las alcachofas con setas y foie, así como el milhojas de anguila y manzana verde. También el mero negro con cocus cous de pera y praliné de almendra. Sin embargo, el precio me parece algo elevado para lo que es. De los cincuenta y tantos, sobran diez. La decoración, muy 2002, es correcta pero excesivamente conservadora para tratarse de un sitio tan nuevo, no aporta nada.
Vamos, que a pesar de ser perfecto para llevar a cenar a tus primos de provincias y haber recibido una excelente acogida de crítica y público, en mi opinión Edulis no es para tanto. Más de lo mismo.
El restaurante de Víctor Iglesias y Alfonso Figueroa se instala en un nuevo local en la madrileña calle Velázquez, donde amplía capacidad e insiste en su formato de cocina de autor, a un precio medio de 45 a 55 euros. Con esta pista, iniciamos un repaso a diez inauguraciones recientes en la capital. ¿La próxima dirección? El lunes 6 de febrero.
Formato de negocio. Tras su mudanza a un nuevo espacio, Edulis mantiene su espíritu como restaurante de autor llevado en primera persona por sus artífices y socios, Víctor Iglesias y Alfonso Figueroa. Su concepto de cocina personal podría calificare incluso dentro del formato de bistró, si consideramos este modelo como un local de precios medios, con una oferta gastronómica contemporánea y personal, look moderno y cierta informalidad. Y, por qué no, Edulis también podría calificarse como una casa moderna de comidas. Si estuviera ubicado en Barcelona, este restaurante estaría encuadrado en el fenómeno bistronómico. ¿A qué puede recordarnos Edulis en Madrid en cuanto a concepto de negocio? A locales como La Buena Vida, Lúa (con un local recién estrenado del que Gastroeconomy hablará en unos días), Treze o el desaparecido Antojo.
Puedes leer el artículo completo en: gastroeconomy.com/2012/02/la-mudanza-de-edulis
Llevaba mucho tiempo buscando un día para ir a probarlo. Ya puedo decir que queda tachado de la lista de pendientes, pero no lo incluyo en los de repetir.
Si bien es cierto que el trato recibido fue excelente, muy atentos y amables todos. La comida bien, pero tampoco muy allá. El precio es lo que te termina de rematar para salir con un sabor de boca un poco raro.
Qué difícil es encontrar restaurantes a la altura de lo que cobran!
Hola Pzon, Espero que este Pendiente sea una promesa, te esperamos pronto en Edulis. La direccion.
Esto ya es un buen comienzo. Da gusto ver cómo cuando la gente cuida de su negocio tan de cerca

Los 71 mejores restaurantes de Madrid en 2013
Te traemos los restaurantes que arrasan en 2013... ¿Los has probado todos ya? Haz un hueco para los más ...
descubierto por:
amibu
quién ha ido más:
Jesús Encinar (3)
- hoy: 7
- última semana: 461
- último mes: 1,298
- en total: 43,673
- check-ins: 9


'está OK'
'me gusta'
'no me gusta'