No he probado la comida aqui, pero pasé el otro dia a tomarme un café y me gusto mucho. Un sitio muy tranquilo, fresquito y agradable. La decoración tiene cierto punto ikea con colores pastel, pero mola. Habia poca gente (eran las 4 y pico de la tarde) y los camareros de lo mas majetes.
Tenian una exposición de fotos chula.
ver más: restaurants tapas in Madrid