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"El Chaflán: un tres estrellas en la relación calidad-precio"
La sala cuenta con cocina vista y un ambiente muy depurado con luz natural cenital, muy agradable Lo vió venir antes que nadie Juan Pablo Felipe: no se podía seguir cobrando lo que se cobraba porque la gente no podría pagarlo, y así fue. Por ello, fué uno de los primeros en montar un gastrobar y también en realizar descuentos de un 30% según temporadas. Los puristas no le entendieron [...]
Ver crítica completa en www.conmuchagula.com/2010/04/07/el-chaflan-un-tres-estrellas-en-la-r...
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"Suelo ir a comer menú del día, por 10 euros tienes menus muy apetecibles saliendo un poco del típico menu casero pero sin extravaga..."
ver más: restaurants creative cuisine en Madrid
patrocinado
Juan Pablo de Felipe es el jefe de cocina y co-propietario de El Chaflán, alma mater de este moderno restaurante y gran amante de lo que hace. El esfuerzo, a su juicio, no sólo se demuestra en la cocina, sino también en la atención al público, en la decoración del local.
En concordancia con su cocina, la decoración de El Chaflán es vanguardista. "Mi manera de ver la restauración requiere un espacio muy sencillo. La mesa se llena de color con los platos, con las composiciones de colores y por ello, el local es de corte minimalista, no tiene apenas elementos de decoración, todo son formas, luz y espacio. Cualquier cosa que entretuviera al comensal me sobra", señala.
Cualquiera que haya probado sus alcachofas con patata y naranja sabrá que no es sólo comida lo que el chef madrileño más internacional pone sobre el mantel. Sus creaciones (influidas por la deconstrucción culinaria de Ferran Adrià) provocan debate y sorpresa, evocan paisajes, calles, edificios y hasta constelaciones. El universo en un plato.
Ver más en www.esmadrid.com/en/cargarAplicacionRestaurante.do?identificador=206
Eugenio Martin
toma este comentario con cautela
REALMENTE MALO. Hemos estado en la Madrid Restaurant Week (MRW) y ha sido patético, tanto el menú (malo, malisimo), como el servicio (lento y mal educado), como el precio, ya que aunque el menu era 25€ sin bebida, con la cerveza a 4€, agua 4€, vino 20€ ymore
cafe 3,5€, la cuenta sale por 40 para además comer mal, deberían no permitirle participar en la MRW
October 31, 2010
Es verdad que fui en la Restaurant Week Madrid, pero también creo que comer de menú es más fácil para el cocinero y debería bordar los platos. El risotto estaba duro que no al dente, con lo que el arroz no había captado todo el sabor de los hongos que juraría que no eran frescos (y eso que estamos en época de setas). El primer plato nada especial, patatas abanda. Los camareros penosos. El aperitivo una mantequilla de atún (creí adivinar), muy pero que muy rica, las aceitunas de camporeal, siempre tan buenas y unas pasas fritas en tempura, muy originales que voy a intentar hacer en casa a ver si me salen. Yo la estrella michelin no la veo ni la comprendo. Comparando con Alboroque que fui el sábado pasado, también durante la semana del restaurante, sólo decir que ya le podría regalar esa estrella a este último.
Antes de comenzar el comentario dique éste es uno de los restaurantes en los que siempre me ha apetecido comer, así que puede haber cierta fascinación en mis palabras. Por otro lado, comentaré fallos que, en otros lugares obviaría. Creo que la valoración será objetiva.
La estancia es encantadora, con su famoso olivo y la cocina vista. Las mesas muy bien montadas con manteles y servilletas de hilo. El punto negativo es que hacía frío, y tras avisarlo, no se corrigió.
En lo gastronómico se presentan varias opciones: carta, un menú de 50 € y otro de 60 €, elegimos el más largo para apreciar la creatividad de Juan Pablo Felipe en toda su expresión. En el apartado de vinos la carta es extensa y a precios no especialmente comedidos. Aquí vino una de las sorpresas desgradables de la comida, pedí un vino, que no tenían y el siguiente llegó de otra añada de la reflejada en la carta. Imperdonable error para un sitio así. Tras estos problemas, tomamos un Valdubón 2005 (D.O. Ribera del Duero), que fue bastante apropiado.
Degustamos:
-Aperitivos (banana frita, mantequilla de hierbas, aceite de oliva con fantásticos panes, todo agradable)
-Salpicón de hortalizas con salsa de soja y naranja (plato algo anodino, buena salsa, eso sí)
-Ceviche de pulpo con espuma de maracuyá (brillante conjunción de sabores)
-Crema de boletus, espuma de Idiazábal y caramelitos de foie (sencillamente espectacular en textura y sabor)
-Lomo de atún rojo con pil pil de tomates (solicité que alguno de los platos de atún fuera incluído en el menú y amablemente accedieron, el punto del pescado y la salsa, maravillosos)
-Pieza del matarife con cebollitas glaseadas (carne muy bien tratada, muy protagonista, demostración de buen hacer)
-Helado de miel y limón con crema de turrón de Jijona (postre perfectamente conseguido)
Para acabar, un café (inexplicablemente de Nesspreso) y unos insulsos petit-fours. La comida merecía otro final.
El servicio, amable, pero no muy entrenado para lo esperable.
En general, un menú muy bien ejecutado y delicioso, pero con algún fallo en la puesta en escena.
La apuesta del cocinero por bajar precios y acercarse a todos es encomiable, pero quizá haya aspectos que no deben recortarse tanto.
Eso sí, el mero hecho de que Juan Pablo Felipe haya cocinado para mí (porque ahí estaba, al pie del cañón) me hace un poco más feliz.
"Un buen restaurante de Hotel. Abre todos los días del año"
has: 1245 services, 480 discovered services, 314 contacts, 1139 followerss
El Chaflan es uno de los 8 restaurantes en la capital con estrella Michelín aunque personalmente no me parece que sea realmente uno de los mejores restaurantes de Madrid.
La decoración de sala, con un lucernario que proyecta luz en el centro y un olivo en el centro, tiene mucho encanto. La exposición de la cocina a la vista le da un toque internacional interesante. Pero lo que le falla es la atención "de hotel". No te quitas la sensación de estar comiendo en el restaurante de un hotel. Hay ratos en que te sientes desatendido con aquello de "oye, si ves pasar al camarero pídele porfa que nos traiga algo de agua"... y pasa un buen rato sin que pase nadie. Al irnos tuve literalmente que estar buscando alguien para que me diesen mi chaqueta y, en mi búsqueda, me metí hasta la cocina hasta que pude encontrar a alguién que me devolviese mi chaqueta.
La cocina está bien, eso es cierto, pero no me pareció que fuese inolvidable. Quizá lo que más nos gustó fue el tartar de atún y la tortilla de patata, que no es tal, por supuesto, pero que sí estaba rica.
Comer entre semana no sale tan caro, tienen un menú del día por 35 euros y han ajustado los precios ante la crisis.
Manteles y servilletas de tela.
has: 7 services,
La verdad que la clasificación como uno de los mejores restaurantes de Madrid se la merece. Nosotros estuvimos y nos encantó. Tenéis toda nuestra experiencia y fotos en el siguiente enlace! https://bitly.com/uwX9Ia Espero que os sirva de utilidad!Gracias!
"Uno de los restaurantes más selectos de Madrid"
has: 369 services, 178 discovered services, 55 contacts, 94 followerss
Restaurante de Juan Pablo Felipe. Uno de los pocos con estrella Michelín de la capital de España. Desde la entrada se percibe el gran gusto en el diseño, con un espectacular lucernario central. La mayoría de las mesas ven la frenética actividad de cocina. Los platos son exquisitos pero no en raciones grandes. Entre plato y plato y antes de empezar miniaturas sorpresa para que disfrute el paladar. Su aceite, con su nombre, está en todas las mesas y en todas las estanterías. Lo vende. Lo produce en colaboración con una almazara catalana. La calidad se paga. Más de 60 euros por persona. Pero merece la pena.
"Emma Suárez; ya no es lo que era, pero sigue estando buena"
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Conocí este restaurante hace bastante tiempo, cuando era uno de los cuatro-cinco grandes de Madrid (Santcelloni, Freixa, Diverxo, … aún no habían llegado). Guardo un gran recuerdo de aquella cena, entre otras cosas poque fue cuando descubrí EL VINO (con mayúsculas), hasta entonces había probado los vinos de mesa que abría mi padre, cuya única virtud era de la de tener alcohol. La somelier me ofreció la posibilidad de probar un vino que tenían por copas, Mauro, y comprendí que además de la de emborrachar el vino tenía otras muchas virtudes. Así que cuando vi una oferta del 50% en carta no dudé en reservar.
Recordaba un local minimalista, paredes blancas, ausencia casi absoluta de decoración, maderas en tono haya, cocina acristalada. Nada ha cambiado, y que nada cambie en casi 10 años no es buena señal. Como diría Lampedusa "Algo tiene que cambiar para que todo sigua igual". Lo que entonces era moderno y original hoy es anodino e incluso un poco trasnochado, sobre todo para lo que se supone un restaurante de lujo. Da la impresión de restaurante venido a menos, tal vez de ahí la oferta del 50% y la apertura del gastro-bar de la entrada. Sillas con la madera desgastada, pintura con algunos desconchones, e incluso pequeñas manchas de humedad en los techos. Cuestión aparte lo de los baños, imagino de diseño hace un par de lustros y que hoy caen en el ridículo. No tienen pera y te toca orinar en un retrete que llega a mitad de la espinilla. Por eso de que los tíos orinamos de pie no me di cuenta a la primera, pero una amiga que venía con nosotros nos comentó los esfuerzos que le costó levantarse. Menos mal que no me entró un apretón.
La carta extremadamente convencional para uno de los primeros restaurantes que en Madrid se atrevió con fusiones, desconstrucciones, texturas y demás mandangas. Las raciones abundantes y bien presentadas.
De entrantes tortitas de camarones, grasientas y poco crijientes. Coca con ventresca, la versión catalana de pizza italiana o la piassande francesa; muy, muy buena. Risotto de hongos, de los peores que he tomado, duro, que no aldente, soso, aguado y con poco sabor, y eso que se empeñaron en recomendarlo como especialidad de la casa.Espárragos blanco rebozados con mayonesa templada, gordos, sabroso, rebozado ligero y una mayonesa esponjosa. Muy ricos, si vuelvo los volveré a pedir.
De segundo pedí hamburguesa de ganso ibérico con foie y pasas. Qué narices sabré yo de patos como para saber si el ganso ibérico es mejor que el extranjero. Pero como sonaba bien y me lo pedí. Una hamburguesa con la carne de ganso, más parecida a la ternera de lo que esperaba, con las pasas mezcladas, y un medallón de foie caramelizado por encima. Fantástico.
También probé la corvina con bullabesa de mejillones, el pescado fresco y la salsa bien ligada, pero nada que no haya probado ya antes, y el solomillo de atún, una pieza de la leche, de las que impresionan al ojo y al paladar, aunque a 40 pavazos el plato que menos se puede pedir.
De postre quesos del país con sus dulces sobre sopa de pipas de calabaza. Cuatro tipos de quesos: manchego, idiadábal, torta del casar y cabrales. Me gustó mucho el manchego, muy curado, de esos que casi pican, y menos el idiadábal, demasiado suave para mi gusto, casi ni se notaba el ahumado. La torta y el cabrales no los probé (no como cosas que huelan a pies), aunque según dicen venían muy fríos y casi no se notaba el sabor (por suerte para mí tampoco el aroma-peste).
La carta de vinos es muy amplia, aunque no tanto como esperaba, y con precios bastante ajustados. A mí un restaurante no me parece mejor por tener vinos carísimos que ni sabía de su existencia y que no pediría ni de coña, pero seguro que habrá quien eche de menos tan "amena" lectura. Probamos un Morlanda del 2009, un blanco del Priorat, seco, herbáceo y con notas de madera que gustó mucho, y un Mano a Mano que también acompañó bien. La carta de destilados muy desigual. Una buena selección de güisquis de malta, y mucho más pobre la de ginebras.
El servicio de esos que hay que buscar porque casi no estaba en la sala. Bien en el servicio de los platos y el vino pero un desastre en destilados. La persona que nos atendió me ofreció Citadelle como ginebra seca, y no tenía ni idea de güisquis y menos aún de cómo servirlos. Baste decir que pretendieron servir un McCalan 12 en copa de balón.
Los precios caros pero no tanto como antes, máxime si como nosotros vas con algún descuento.
Si quieres leer mi opinión más ampliamente, la de mi amigo Mengano, ver las fotos de nuestra comida, o saber que nos parecen otros locales, puedes hacerlo en www.lascomidasdefulanoymengano.com.
"Desilusión absoluta"
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Estuve este fin de semana, llevaba mucho tiempo con ganas de conocerlo y que mejor ocasión que en Madrid Restaurant Week.
Desde que llegué tuve la sensación que me había equivocado completamente de sitio, primero cuando llegué dije mi nombre en el lobby del restaurante y cual fue mi sorpresa que en lugar de ubicarme en el restaurante me colocaron en el "bistro", es decir en la cafetería del Hotel, xq al parecer se les había extraviado mi reserva aunque me aseguraron que el menú sería idéntico al del restaurante.
Después llegan mis amigos con los que habíamos quedado en Cenar en teoría en uno de los mejores restaurantes de Madrid y cual fue nuestra sorpresa cuando llega un mesero bastante chabacan y nos pregunta a grito tendido "cuantas de huevo y cuantas de gazpacho?"... la verdad todos estupefactos como la idea de un magnifico restaurante se había vuelto de repente en un chirriguito de mala muerte... increíble...
Luego después del primer plato que por cierto estaba frío y muy mal presentado (lastima q no tengo fotos), nos quitan los platos de mala manera evidentemente sin un ápice de protocolo que en principio un restaurante con estrella michelin debería tener.. los platos los quitaban por la derecha y los colocaban apilados uno encima del otro.. un asco!...
Con mis colegas ya no sabíamos que más podría pasar hasta que llegaron los cubiertos para el segundo plato... que literalmente nos los tiraron a la mesa y para colmo de males SUCIOS!!.. ya esto era increíble...
Al final pedimos hablar con el encargado del Restaurante, que nos dio la sensación lo que le decíamos le importaba en lo absoluto y que le entraba por una oreja y le salía por la otra...
ahhh ojo los precios son sin IVA...
Este es sin lugar a dudas el peor restaurante que he ido en mi vida, no entiendo como en una semana donde ellos están en vitrina para captar nueva clientela, pueden descuidar tanto un local...
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