El francotirador lo descubrió en December 2009
Éste es un restaurante de esos en los que apetece entrar, situado en el paseo marítimo de la localidad, casi dentro del mar y decorado con cierto gusto.
El interior ofrece un espacio amplio y elegante, quizá algo recargado, pero acogedor.
Nos dieron una mesa muy agradable, con unas vistas inmejorables al Mediterráneo.
Manteles de hilo y cristalería muy correcta.
En lo gastronómico las opciones son infinitas, menús degustación, platos creativos, platos tradicionales, marisco... Nos apetecía esto último, así que elegimos la mariscada para dos personas (todo cocido y al precio de 80 €) y luego un postre creativo.
En lo enológico, la carta de vinos es larga, interesante y muy completa. Nos decantamos por un Finca La Colina Sauvignon Blanc 2008 (D.O. Rueda) que estuvo a la altura, un gran vino.
Así pues, comimos:
-Mariscada (ostras crudas y el resto cocido, alta calidad y magnífico trabajo, un placer, destacaré las gambas)
-Cilindro de naranja, gelée de regaliz, crema de limón y sorbete de fruta de la pasión (bien integrado, bien presentado, delicioso)
Con el café (bastante bueno) sirvieron unos delicados y agradables petit-fours (espléndidos macarons).
La cuenta ascendió a unos 65 € por persona.
El servicio no fue maravilloso, pero fue correcto.
Se nota que en este establecimiento trabajan con ganas, para ofrecer buen producto y creatividad.
Las miles de opciones que ofrece son garantía de éxito, habrá que volver a probar otra de ellas.