has: 927 services, 386 discovered services, 231 contacts, 713 followerss
No es un restaurante al uso. No es un bar. No es una tienda. Es un sitio un poco raro donde puedes comprar vino y/o además puedes bebértelo in situ acompañado de propuestas muy francesas: quesos, pates y platos para compartir. Pero no es un sitio para cenar-cenar sino para quedar con amigos a compartir una botella de vino con algo parecido a unas tapas.
La carta de vinos es estupenda. Bodegas españolas y también francesas a precios razonables. La comida es casi toda fría: quesos (riquísimos), embutidos, cremas para untar y poco más... pero eché en falta poder tomar algo calentito o un plato más contundente, así que quien vaya que no espere una carta al uso ni platos calientes de carne o pescado. No es el sitio donde quedar "a cenar" como la mayoría entendemos "quedar a cenar"
El servicio (y digo en singular porque es el dueño y nadie más) intenta ser amable pero al estar solo no puede multiplicarse y todo se ralentiza más de lo habitual. El pan lo tuestan pero como todo se come con pan (lo untas o acompaña cada plato), constantemente tienes que estar pidiendo que te sirvan de nuevo (lo que llega a ser cansino) y al pobre hombre no le daba tiempo para tostar pan para un grupo grande (7 personas) que estaba hambriento. Al final desistió y nos puso el pan a secas, lo que agradecimos enormemente porque por fin pudimos comer a nuestro propio ritmo, sin estar pidiendo una y otra vez que nos ponga más pan. Para tanta gente no tiene sentido poner una rebanada de pan de molde tostada y troceada en pequeños pedazitos que devorábamos.
sales a 20-25 euros por cabeza, no tienen mantel y las servilletas son de papel. no es el sitio donde volvería para cenar-cenar pero sí para compartir una botella de vino y picotear algo. pero eso sí, iré en primavera o verano porque el local es gélido.
ver más: restaurants French in Madrid