Fuimos unos compañeros de feria (Fitur) un miércoles por la noche de enero. Había sólo 2 mesas ocupadas, aunque nuestro anfitrión comentó que durante el mediodía hay que reservar. Recomendable el bacalao, lo hacen de diferentes formas y todo muy rico.
El personal atento, recomendando platos y vinos pero sin intentar colarnos nada. Trato amable pero respetuoso.
Yo probé el rabo de toro por primera vez.
ver más: restaurants in Madrid