Después de haber leído todos los comentarios en el onceocho, temía que me fuera a desilusionar. Pero todo lo contrario. Ambiente moderno pero muy agradable, aunque los camareros no son excesivamente majetes sirven muy rápido, y lo mejor de todo, lo bien que se come por solo 10 euros (nueve con algo en realidad)
Tuvimos suerte por que no tuvimos que hacer cola, algo muy raro entre semana. Tengo ganas de probar a comer de carta.