Se come muy rico y te sirven estupendamente.
Los platos a unos 22€ de media. Unos trocitos de queso frito de aperitivo y a comer bien: nos pusieron unos mejillones pequeños preparados de maravilla, unos fileteados (carne vuelta y vuelta, seta blanca de temporada y tuétano) y una merluza. Me pareció todo delicioso. No tomamos de postre más que unas cerezas.
El comedor estaba lleno un jueves de junio al mediodía (permiten fumar). Sin duda hay que reservar.
En verano, dispone de terraza (no parecía completa; hay que decir que probablemente habría 35º fuera, ya sabéis lo que es Madrid).
Tienen aparcacoches. Muy recomendable.