Asistir a uno de los cursos que se imparten en la escuela de cocina de Beatriz se está convirtiendo en una de mis actividades favoritas. Experta en pan, enseña panadería artesanal con un mimo y un nivel explicativo increíbles. Los talleres son exhaustivos y variados, y te vas a casa cargado de panes, o tartas, quiches croissants, o lo que sea que hayas ido a aprender a hacer. Dinero súper bien invertido!!!
Por cierto, aquellos que piensen que la zona donde está su escuela está alejada del centro, pues sí, lo está, pero eso es lo bueno, se llega estupendamente por la M30, sin comerte los atascos de Madrid, y además se aparca sin problema...
Ana Iglesias lo descubrió en October 2011
Un secreto a voces
Eclipsado injustamente por el mercadillo de Puerto Banús, que tiene lugar los sábados, el mercadillo de Marbella de los lunes ofrece la misma calidad y variedad que su hermano pijo, pero además con mucha más amplitud en los puestos, y con el añadido de una zona de frutas y verduras (de las de verdad) con unos precios de escándalo.
Se sitúa en la calle Platino, muy cerca del arco de entrada a Marbella, y es recomendable ir a primera hora de la mañana (sobre las nueve) para encontrar aparcamiento en las calles cercanas, y sobre todo si es verano, pues a partir de las once el calor y la gente hacen que la experiencia no sea ya tan gratificante.
Lo que más me ha llamado la atención de este mercadillo es la gran cantidad de puestos de zapatos, con unas sandalias maravillosas entre 6 y 12 euros, de las que cuestan a partir de 30 en las zapaterías de Madrid.
La bisutería también es espectacular, con una variedad estupenda y mucha calidad. Además, ropa de todo tipo, maravillosos vestidos playeros de lino y de algodón (nada que ver con lo que venden los vendedores ambulantes en la playa), bolsos, ropa de hogar, objetos decorativos, menaje de cocina, relojes... Y todo a unos precios imbatibles.
Por supuesto, hay que regatear, y es recomendable no lanzarse a comprar desde el primer puesto, pues el mercadillo es grande y conviene dar un vistazo rápido al principio, para luego elegir lo que más nos guste.
Ana Iglesias lo descubrió en September 2011
Hotel Spa Niwa
+34 949 28 12 99
40.765087 -2.867877www.turismocastillalamancha.com/alojamiento/hotele...
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Relax oriental
Reconozco que llegué a este sitio casi por casualidad, con un bono de SmartBox que nos regalaron, y que estando próximo a caducar cogimos casi el sitio que nos quedaba más cerca de Madrid. Y a veces la casualidad te juega buenas pasadas...
Se trata de un hotel nuevo (julio de 2008) con 10 habitaciones perfectamente equipadas. Camas magníficas y amplias, lencería blanca, climatización, baño estupendo con buenas ammenities, y un estilo minimalista bien cuidado, con detalles de agradecer, como las estupendas griferías instaladas en las duchas, las grandes ventanas, armarios bien dimensionados y compartimentados, espaciosidad, pantalla plana de TV...
En la planta baja hay un par de salas en las que ponen a disposición del cliente la prensa semanal y diaria, y en las que te puedes servir una copa, si lo deseas, y picar frutos secos. Cuenta también con una galería acristalada, que se abre en verano, en la que puedes tomarte algo tranquilamente, leer, disfrutar de un cigarrillo sin molestar a nadie... Y fuera hay un estupendo terreno con césped y tumbonas para cuando aprieta el calor.
El desayuno es excelente. No hay huevos ni bacon, pero ni falta que hace. Tienen un surtido de embutidos de primera calidad (jamón, lomo, chorizo, salchichón, jamon york), queso, abundante fruta cortada, macedonia de frutas, yogures, cereales, bollería, mantequillas y mermeladas, panes, y un gran cuenco con tomate rallado para unas buenas tostadas. Zumo de naranja fresquísimo, pues te lo haces tú mismo en la máquina (de esas que ban bajando las naranjas por un carril, sólo has de apretar un botón), así como el café y las infusiones. Todo en una sala con amplia iluminación natural.
En la primera planta, donde se ubican las habitaciones, hay una pequeña nevera con botellines de agua para los clientes.
Y ahora viene lo bueno:
En el sótano se encuentra el spa, que consta de una piscina de agua templada, suficientemente amplia como para hacerte unos largos, con chorro para nadar contra corriente. Otra más pequeña de agua caliente, con diferentes tipos de jacuzzi y surtidores. Una poza de agua fría (12 grados) para reactivar la circulación. Una sauna, un baño turco, y una ducha escocesa. Además, dispone de servicio con taquilla para dejar los efectos personales, y una ducha aparte. Los espacios son generosos, y la iluminación está cuidadísima, con ventanas cenitales por las que entra la luz natural, y focos de led bajo el agua que van cambiando de color creando climas diferentes. Creedme, aquí se está de miedo.
Gimnasio: contiene todo lo que podáis necesitar para un entrenamiento rutinario. Elíptica, cinta de jogging, bicicleta, banco multiusos, y alguna máquina más que se me queda en el tintero, además de pantalla de televisión y sensación de amplitud. Este gimnasio debería hacer avergonzarse a muchos hoteles de cuatro y cinco estrellas que ofrecen el servicio, y al final te encuentras prácticamente con una bicicleta estática y unas espalderas.
Y la zona de tratamientos. Yo creía que, en cuestión de masajes, las tailandesas se llevaban la palma. Pero va a ser que cambio de opinión: las filipinas son impresionantes. Cuentan con un equipo de masajistas filipinas que te dejan en la gloria, y las cabinas son amplias, agradables, bien climatizadas, y con una perfecta ambientación musical.
Yo probé tres masajes (ya puestos, tiramos la casa por la ventana): el relajante, con aceites; uno sensitivo de manos, pies y cabeza; y un shiatsu. Todos eran buenos, pero si decidís ir y sólo os vais a dar uno, no podéis perderos el relajante. Es absolutamente fabuloso!!! A modo orientativo, masaje relajante de una hora, 55€. Media hora 27€.
El hotel no dispone de restaurante, pero en Brihuega hay varios sitios muy interesantes. Si lo solicitas, te pueden preparar unos ricos sandwiches para disfrutar en la habitación.
Por supuesto, si vas a usar el spa, te facilitan albornoz, toalla, zapatillas y gorro de piscina. Tú sólo has de llevar el bañador.
La dueña atiende a los clientes con una exquisita corrección y amabilidad, y les enseña el establecimiento e indica qué sitios se pueden visitar y dónde se puede comer. Por cierto, recomiendo encarecidamente el restaurante Quiñoneros (hay que reservar)
Es un lugar absolutamente silencioso, en el que he conseguido dormir como nunca, y lo recomiendo encarecidamente a todo aquel que necesite un fin de semana de desconexión y relax. Suelo explorar distintas casas y hoteles rurales, por lo que no vuelvo a los que ya conozco. Pero a este hotel, sin duda, volveré.
Ana Iglesias lo descubrió en November 2009
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Hotel Altstadt
+61 43720072522
48.2046836 16.3513894www.altstadt.at/es/altstadt-vienna/index.html
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Un hotel con personalidad
Parte del disfrute de mis viajes es descubrir nuevos hoteles, lugares con encanto que dejen una huella tan profunda como los museos, monumentos, restaurantes o vistas de la ciudad que visito.
En Viena he tenido la suerte de acertar de lleno con un hotel maravilloso y exquisito en los detalles, con una personalidad muy marcada y una atención cálida y especial.
El Altstadt se encuentra justo detrás del Museum Quartier, a cinco minutos caminando de la Ringstrasse y otros cinco de la populosa y comercial Mariahilferstrasse. En una calle tranquila y silenciosa, la minúscula recepción en la primera planta no deja adivinar el maravilloso diseño y cuidado en los detalles que se aprecia en las habitaciones.
A nuestra llegada nos asignaron la Chocolate Room (creo recordar que era la habitación 136), y nos encontramos con una espaciosísima habitación con una decoración a la última y todo tipo de comodidades: cama king size, televisor con pantalla plana y dvd, sofá, manzanas y agua mineral, mesa de trabajo, revistas de arte, decoración, arquitectura... climatización, y un estupendo baño con una ducha a la última y productos de L'Occitane. La habitación era tan cómoda y perfecta que nos dio pena pasar sólo una noche allí.
El desayuno es otro punto fuerte del hotel, con un buffet libre pequeño, pero totalmente apetitoso: café, zumo, varios tipos de té, frutas, huevos revueltos, bacon, cereales, salmón ahumado, tostadas, yogures, muesli... y la sala del desayuno es un espacio luminoso y tranquilo, que se conecta con el salón, en el que por la tarde, de cinco a siete, se ofrece gratuitamente a los huéspedes té (un montón de variedades) y bizcocho, que se puede disfrutar en uno de los cómodos sillones escuchando la música que ponen a disposición de los clientes.
A la llegada, están encantados de ofrecer al huésped todo tipo de información sobre la ciudad (regalan incluso una guía), mapa y recomendaciones de dónde comer o dónde tomar una copa.
La ubicación es bastante conveniente, pues está al lado del Museum Quartier, del Rathaus (en verano es obligado ir al ayuntamiento a cenar y a disfrutar de un concierto en su animadísima plaza), y a dos pasos del palacio imperial de Hofburg. Y en cuanto al precio, y vistas las tarifas de los hoteles de cuatro estrellas en Viena, es ajustadísimo y justificado. Nuestra habitación, una estandar, 130 € en julio de 2009, desayuno incluido.
Por cierto, las fotos no hacen honor a la habitación...
Ana Iglesias lo descubrió en August 2009
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Tu súper español en Londres
Si pensábais lo duro que era sobrevivir en la capital del Támesis sin el tomate frito Orlando, las pastas Gallo, el paté La Piara o las galletas surtidas Cuétara, estábais muy equivocados, pues en pleno Portobello Road, en el barrio de Notting Hill, se encuentra este maravilloso ultramarinos español que cuando lo descubrí casi se me saltan las lágrimas de alegría. Y es que en Tesco hay casi de todo, pero mi aceite Carbonell y mis tacos de jamón eran algo sagrado.
Así que expatriados, estudiantes, au-pairs y trotamundos que por cosas de la vida os encontréis viviendo en Londres, ésta es vuestra tienda del barrio de toda la vida, donde encontraréis todo aquello que os devolverá a vuestras raíces domésticas y a la comida de mamá. Disfrutadlo!
Ana Iglesias lo descubrió en August 2009
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Fame Music Store V.O.F.
+31 20 638 2525
52.372707 4.89202700000001saved by 3 people: there is one review
Comprar música en Amsterdam
En una ciudad que no se caracteriza por los precios bajos, al menos podemos encontrar un oasis en el que adquirir numerosas joyas musicales por precios de risa.
Obviamente, las novedades cuestan lo que cuestan en todas partes, pero hay discos de catálogo por entre 1 y 5 €, de todo tipo de estilos. Hacerse con gran parte de la discografía de, por ejemplo, el sello Blue Note a esos precios es una oportunidad que no hay que dejar pasar.
Como el sitio engancha, y está justo en una boca calle de la plaza Dam, aconsejo dejar las compras para última hora, antes de volver al hotel, ya que no podréis evitar comprar bastantes CDs con los que luego habrá que cargar...
Ana Iglesias lo descubrió en September 2008
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A vista de pájaro
Uno de los lugares que no pueden dejarse de visitar en Rotterdam, a menos que se tenga vértigo.
Tras dar un relajante paseo por el precioso Parkhaven, se puede disfrutar de una espectacular visita panorámica a casi 200 m de altura. A mitad de camino se encuentra el restaurante-brasserie, en el que disfrutar de una cena con vistas (ojo, cierran a las 22 h) y un piso por encima tiene un gran mirador. Hasta ahí, es gratis.
Si se quiere subir arriba del todo, se puede comprar en la entrada en planta baja un ticket para el ascensor giratorio Euroscoop, que tarda 10 minutos en subir y bajar girando en torno a la torre, y proporcionando unas vistas inigualables. La entrada son 8,30 €, que yo pagué encantada, pues la sensación arriba es maravillosa. Ahora bien, a mí nadie me pidió entrada para acceder al Euroscoop, con lo que podéis decir en planta baja que vais a la brasserie y tomar el ascensor, después subir una planta por la escalera para ir al mirador al aire libre, y desde allí subir la otra pequeña escalera que os lleva al Euroscoop. Si os piden la entrada, os hacéis los suecos y bajáis a comprarla si tenéis muchas ganas de subir, o bien os conformáis con las vistas desde la terraza sobre el restaurante, que son igualmente muy hermosas.
Para los aventureros, se puede hacer un descenso en rappel (de mayo a septiembre cada fin de semana) por 42 € reservando previamente en www.abseilen.nl, y el mismo precio tiene el descenso en tirolina (una vez al mes, informarse sobre fechas).
Además, hay entradas combinadas con otras atracciones, excursiones y museos, por lo que es recomendable informarse previamente, ya que merecen la pena. Por ejemplo: Combinado con paseo en barco, con visita a los molinos de Kinderdijk, con entrada al Museo Marítimo, con los astilleros de Delft...
Al bajar, cómo no, la tienda de souvenirs, pero en la que pueden encontrarse objetos curiosos y de bastante buen gusto.
Y como colofón, el tipo que vende las entradas y atiende la tienda es absolutamente encantador, muy lejos del típico taquillero con cara de acelga que te da las vueltas sin mirarte siquiera. Llegábamos tarde a cenar y él mismo se encargó de llamarnos a un taxi, cuando le preguntamos si sabía el número para llamarlo.
En definitiva, una experiencia estupenda e inesperada en una ciudad que encierra muchas más sorpresas de las que me esperaba.
Ana Iglesias lo descubrió en September 2008
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