Magia
Marrakech tiene magia, pero a veces le falta magia a esa magia... y te quedas un poco colgado.
El Abracadabra es un riad especial, porque tiene la arriesgada gracia de estar en pleno zoco pero consigue aislarte absolutamente y ofrecerte un espacio tuyo, en el que puedes retomar fuerzas antes de volver a salir para sumergirte en el bullicio de esa ciudad tan vital.
La relación calidad precio es buena, el servicio es bueno, la terraza es única, la piscina es graciosa… no creo que se pueda pedir más

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