Casa Emilio

+34 915 61 10 38

de lo mejor de 2013

Calle de López de Hoyos 90 <m> Prosperidad 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 11 personas

ver más bares y cervecerías en Madrid

Según Emma

+34 915 59 08 97

de lo mejor de 2013

Plazuela del Conde de Miranda 4, local 3 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 70 personas

ver más restaurantes tapas en Madrid

Dos Gardenias

+34 914 29 29 69

Calle de Santa María 13 <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 28 personas

ver más bares y cervecerías en Madrid

La Sanabresa

+34 914 29 03 38

de lo mejor de 2013

Calle del Amor de Dios 12 <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 79 personas

ver más restaurantes cocina casera en Madrid

La Tita Rivera

+34 915 22 18 90

de lo mejor de 2013

Calle de Pérez Galdós 4 <m> Chueca 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 111 personas

ver más restaurantes gallegos en Madrid

La Llama

+34 915 53 53 23

de lo mejor de 2013

Calle General Ibáñez de Ibero 2 (semiesquina Avenida Reina Victoria 37) <m> Guzmán el Bueno 6 7 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 75 personas

ver más restaurantes tapas en Madrid

sin fotos + añadir

Sala Fax

+34 600 53 40 89

Calle de Hermosilla 101 <m> Goya 2 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 3 personas

ver más salas de conciertos en Madrid

No holds barred

'me encanta, uno de mis favoritos' 'me encanta, uno de mis favoritos'

¡Ay!, cómo apartarse aquí del costumbrismo, en los bajos de Hermosilla, en ese pasadizo dantesco que es un espacio museístico de la alteridad. Aquí el estado de derecho parece interrumpirse en el umbral. Delante de ti tienes una brava noche de safari, el corazón de babilonia, un palpitante viaje a la realidad del desarraigo. No se hacen prisioneros. Si tuviste las gónadas de llegar aquí es probable que mees napalm por las mañanas.

¿Hay algo más sórdido que el Fax? ¿Algo más chungo? La respuesta es no. Hablamos de un sitio de gusto europeo (del Este), que por la variedad de sus clientes es perfectamente equiparable a la cantina de Star Wars. Supervivientes de una hecatombe atómica o directamente el sobrante del estado del bienestar, en esta leprosería encontrarás al hombre de piel macilenta que parece haber perdido su empleo en tecnocasa (con su traje de acrilán), la prostituta que parece llevar España en el abdomen, el borracho histórico con un forro polar de carrefour, impersonators de Paquirrín con barbour acosando a las escasas hembras que se aventuraron hasta aquí, brown trash latina danzando las buenrrollistas tonadillas de Macaco, señores de burberry acodados en la barra junto a inquietantes shemales, chavales con la camiseta de Iniesta junto a chonis que no tienen edad para serlo... El horror. Una película de George A. Romero, la tercera guerra mundial, el mundo antes de la penicilina. Pero aplaudo la dignidad que han reunido para no renunciar a un signo distintivo de la noche: la camarera sexi que aquí resplandece como en una Anunciación, aunque miope y desencantada. El DJ podría pasar desapercibido en el salón de eventos de un hotel de Cullera en temporada baja, y lo digo con estima.

El alcohol es de los que al día siguiente te inspira el deseo de ser abstemio. Pero en general me encanta. Mola de verdad. Mejor entresemana.

Me gustaría copiar aquí las palabras (enemigas de la ortografía) con que ellos mismos se describen: “donde tantas noches hemos pasado y tantas locuras hemos hecho. Donde puede pasar de todo sin mirar con quien y sin tapujos, la noche tal y como es acompañados siempre de buena musica sea quien sea el dj. Porque te sientes como en casa. Con esos baños siempre tan limpios y de luz verde tan guay. Asi da gusto!”

Ve si tienes huevos.

etiquetas: , , ,

El Restaurante Vegetariano

+34 917 58 35 88

de lo mejor de 2013

Calle de Santiago 9 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 58 personas

ver más restaurantes vegetarianos en Madrid

Verde pomposo

'me gusta' 'me gusta'

Los detractores de la dieta verde tenemos aquí una oportunidad de conciliar la mesa con las greguerías wannabe de los vegetómanos, esos malhumorados pero fibrosos chicos que aspiran a comer albóndigas falsas y a vivir mil años en buena vecindad con las vacas. En El Restaurante Vegetariano han apostado por ser adustos (el nombre del establecimiento lo dice todo), precisos, conscientes de que se traen entre manos una poderosa utopía de seitán y alfalfa. Administran sus escasas mesas con sencillez y civismo, haciéndonos conscientes de que una vez sentados, nuestro tracto digestivo tendrá el regalo de una iniciación luminosa.

Pero su falsa sencillez tiene el perdón de su cocina, con cierta tendencia a los matices orientales. Les recomiendo que adopten el mismo procedimiento que siguió uno de mis amigos: tomar algo antes para sobrevivir a la engañosa opulencia de los platos. Uno siempre tiene la misma sedicente sensación de gravidez cuando abandona la mesa de un vegetariano, para descubrir no mucho más tarde que te comerías un ñú. Mi amigo tuvo la coherente precaución de sentarse a cenar aquí con una ración de callos y morcilla en el cuerpo, que disfrutó en compañía de amigos más deportivos que nosotros. He de precisar que este individuo hace mucho deporte, se desplaza en bicicleta y trasnocha. Que lleva mucho trajín, vamos. Aun así optó por los platos más contundentes de la carta y los acompañó de pan, no os digo más. Yo aposté por las croquetas de espinacas y las albóndigas de azuki, que no sabía muy bien qué eran, hasta que hoy he descubierto que son una atractiva legumbre con aspecto de cojoncillos de chihuahua. Como dirían las divertidas muchachas que suelen escribir aquí: todo muy rico. Incluso la cuenta, porque este acontecimiento de la soja hay que pagarlo, vaya que sí. Es carete, aunque pocos se atreverán a decirlo por temor a parecer unos malvivientes, o por esa fantasía castellana de parecer más que ser. Y digan lo que digan, el recental es superior al tempeh. Pero vamos, que si vas a elegir un vegetariano, ve a este.

Los WC presentan un magnífico estado, se nota que los vegetarianos tienen un colon espléndido tal y como presumen en sus histéricas webs militantes :-)

etiquetas: ,

sin fotos + añadir

Restaurante La Maestra

+34 965 20 60 57

Calle de Valdés 10 Alicante, Alicante provincia, España

guardado por 5 personas

ver más restaurantes en Alicante

El mantel de Gabriel Miró

A uno siempre le asalta la necesidad de adornar la incursión en provincias con la visita a un restaurante de fama modesta pero de razonable calidad. La leyenda del arroz alicantino ha empujado a muchos comensales testarudos a las inmediaciones de la Rambla, donde rosados europeos con escaso poder adquisitivo salivan vergonzosamente ante sus infames paellas apresuradas y sus jarras de sangría. Pero el buscador de tesoros hará bien en encaminar sus pasos a la calle Valdés para atravesar enérgicamente las puertas de La Maestra y verse inmerso de lleno en ese Alicante utópico y pizpireto de los 70, cuando se derribaban los palacetes italianos para edificar esas torres sonrientes inspiradas en la arquitectura comunista de Bucarest.

En La Maestra el tiempo se ha detenido en la franja feliz de los postres, de las sartenes opulentas, y quizá aquí un ángel de los fogones se desenvuelva grácilmente, como esos antílopes acalorados que agradecen el pasto de un zoo de Toronto.
Los camareros tienen la educada desesperanza del empleado eterno, y el cómico ferdydurkista que le aproximará el aliño le hará sentir bien con todas las ideas humanistas con las que se sentó a la mesa. Porque La Maestra es un recinto humano, y el retrato de la señora que preside severamente el comedor (¿se trata de La Maestra que da nombre a este rincón?), inspira paz y confianza en nuestras posibilidades digestivas. La Maestra tiene el aire de esos negocios que fueron súperprósperos un día pero que han sabido alzar el mentón para afrontar la decadencia con estilo. Su elegancia de tintes familiares nos conmueve cuando uno de los camareros atiende el teléfono y tras una espera anuncia: "Javier, es tu madre". Cuando esta epifanía acontece nosotros ya estamos en trance y el arroz que donosamente nos han emplatado sabe a gloria. La Maestra guarda esa receta del arroz que ha dado fama a la terreta, y su decoración pasada de moda conserva ese buen gusto de cuando la burguesía periférica cerraba sus negocios con un apretón de manos.

LO MEJOR: El arroz, a un precio razonable, bueno en todas sus variedades. El aroma alicantino. El decoro de sus excelentes camareros. El humor. El sorbete.

LO REGULAR: Ese abuso por los salazones, innecesario si tenemos en cuenta la degradación de la zona, donde meretrices melancólicas hacen guardia en las calles de alrededor.

etiquetas: , ,