El problema de las distancias
Moma tiene un problema en todas sus intalaciones (la discoteca, el restaurante y, por supuesto, el bar).
El problema no es neutro, ni nuevo. Es bastante habitual. Es la distancia.
Me resulta curioso que en un sitio donde se preocupan tanto por el otro factor importante, el tiempo (hay dos turnos de cena, 21.30 y 23.30, por lo que, para un bar de picoteo, hay tiempo de sobra), olviden la importancia de las distancias.
Las mesas están demasiado cerca -más aún cuando, como yo, en la mesa de al lado hay ex concursantes de Gran Hermano deseosos de que la gente les mire- y los sofás están a un altura muy poco recomendable si no te gusta sentir que te mira por encima del homb... de la cabeza.
Pero bueno, esto es un sitio de comer, y la comida no está mal. Recomendable el carpaccio, un ración contundente y con sabor. Eso sí, la próxima vez, que procuren no traelo todo a la vez. Acumular cuatro platos de un tamaño considerable (cosas del diseño) en una mesa para dos, no es plato de gusto, nunca mejor dicho.
Para tapear sin riesgo
Comida segura, buen precio, buen ambiente, buena situación.
Las Hijas de Florencio
+34 942 310 475
Un clásico para ir de tapas
En la zona de Cañadío, zona de copas por excelencia en Santander, está este lugar, no muy grande, pero enorme en la variedad de tapas.
Recomendable su morcilla.





