Interesante
El sitio está bien, la comida buena, quizás nada sobresaliente, pero en general todo bien. No suele estar lleno, por lo que es una buena opción de sábado a última hora.
La comida es afrancesada, con algunos platos originales. Probé los medallones de solomillo con queso de cabra dentro, muy rico, y los entrantes el foie, verduras y tartar de atún, bastantes buenos. El precio está bien, no es excesivamente caro y el local es agradable. Sólo tiene un poco incómodo las sillas esas con reposabrazos, que son muy bonitas pero para comer algo incómodas en mi opinión.
Creo que tienen un brunch interesante, aunque no lo conozco.

