Carlos Maribona
324 sitios, 300 seguidores, 98 descubiertos, 38,275 visitas
Aficionado a la (buena) gastronomía. Periodista de la vieja escuela. Me gusta escribir para compartir mis experiencias. Como de todo siempre que esté bueno. Alg...
mostrando 4 sitios
Lakasa de César Martín
+34 915 33 87 15
Calle Raimundo Fernández Villaverde 26 <m> Cuatro Caminos 1 2 6 Madrid, Madrid provincia, España
guardado por 188 personas
Vuelve César Martín
César Martín es un cocinero joven pero con la suficiente experiencia como para considerarle uno de los chefs que mejor tratan la caza en Madrid. Ahora reaparece en este nuevo restaurante que además es barra y espacio para copas. Un local muy luminoso en la esquina de Raimundo Fernández Villaverde con Alenza que abre ininterrumpidamente desde la mañana hasta la noche, lo que permite, además de comer y cenar, desayunar, tomar un aperitivo o picar algo a cualquier hora de la tarde para rematar la jornada con algún combinado en un saloncito especialmente habilitado para ello. La zona destinada a comedor apenas está separada de la barra, lo cual resulta un tanto incómodo cuando esta tiene mucha gente, y además el espacio entre mesas es bastante justo. La sala la dirige con amabilidad Marina Launay, aunque a dos semanas escasas de su apertura aún se notan ciertos desajustes que sin duda se irán corrigiendo en próximas fechas. También hay algunos pequeños desajustes en la cocina, aunque el nivel de los platos de la carta es ya bastante alto, especialmente en aquellos que responden a las especialidades de César: setas, pasta y caza. Casi todo se sirve por medias raciones lo que permite probar más cosas o bien comer menos cantidad y a un precio más moderado. Disponen además de una bodega suficiente con una interesante oferta de vinos por copas.
Reflejo de esos pequeños desajustes que les comentaba son unos buñuelos de idiazábal grasientos en exceso, algo que se repite en un sabroso arroz con verduras y pato azulón. Por el contrario, impecables las originales croquetas de calçots hechas con leche de oveja, muy cremosas. No está a la altura la salsa romesco que las acompaña. Agradables los mejillones al estilo francés, hechos al vapor con cebolla, apio y mantequilla, aunque resultan algo deslucidos. El mejor nivel se alcanza en la segunda parte de la breve carta. Estupendas las setas (rebozuelos y trompetas) con yema de huevo y parmentier, lo mismo que unos tagliatele caseros sobre un fondo de crema de berenjena, trocitos de lardo di colonnata y tomate fresco que son herencia de la última etapa de César Martín en la Trattoria DG. Sobresalen especialmente dos platos de caza: la trilogía, que incluye pichón bravío, paloma torcaz y pato azulón, cada pieza en su justo punto aunque la mejor es el pato; y las albóndigas de ciervo al cacao, una elaboración muy equilibrada. Los postres no se descuidan. Está buena la panna cotta de pimienta sichuán, y están mejor los buñuelos de chocolate, bien crujientes por fuera.
listas: Caza
Cilantro Gastrobar
+34 914 45 55 53
Calle General Álvarez de Castro 7 <m> Quevedo 2 Madrid, Madrid provincia, España
guardado por 52 personas
Buena informalidad
José Gorines regresa a Madrid con Cilantro. El local cuenta con una pequeña barra en la planta de calle y un reducido comedor en el sótano. Su mayor atractivo, el espacio más amplio, es la terraza. La propia informalidad del lugar permite la convivencia de una carta de atractivos pinchos con otra de platos más serios y con la posibilidad de tomar diversos cócteles, especialmente los tan de moda gin tonics. Así que acogidos a esa informalidad fuimos alternando unas cosas y otras. En todos los casos aparece un punto de originalidad que funciona la mayoría de las veces. Empezamos así con unas peculiares bravas “retocadas”, las patatas con su piel, cortadas en gajos, con jalapeños, pico de gallo y espuma de alioli. Nos gustó menos un salmorejo, muy cremoso pero retocado con pimiento rojo que le quita protagonismo al tomate. La técnica del cocinero aparece en un buen foie gras casero de pato, macerado y cocinado a baja temperatura, con una compota de mango y aceto balsámico. Muy ricos también los delicados chipirones pelayo hechos a la plancha con guarnición de cebolla confitada y vinagreta de su tinta. Un buen plato que se estropea algo al no estar los chipirones bien limpios. Atento siempre al producto de temporada, ofrece también un taco de bonito, perfecto de punto, sobre unas patatas panadera algo tiesas. Uno de los platos estrella es la hamburguesa. 200 gramos de carne de angus picada a mano y hecha en parrilla de carbón. Se sirve en su pan clásico con queso cheddar y buenas patatas en gajos.
Gorines no renuncia a ofrecer cosas tan sencillas como un buen par de huevos fritos con patatas fritas, pimientos y jamón ibérico, o unas correctas croquetas de jamón y de boletus. En el apartado de carnes, además de la hamburguesa, aparece en la carta un chuletón que se afirma que es de buey, de un kilo de peso, hecho en brasas y servido fileteado con patatas y pimientos de Guernica. En los postres hay un poco de todo. Desde la lograda cheesecake con culís de frambuesa hasta una tarta fina de manzana hecha al momento pero con la masa cruda, pasando por un transgresor plato de “chuches” con licuado de piruleta, helado de chicle, espuma de regaliz y petazetas pensado más para divertir que para otra cosa. La bodega responde al tono divertido de la casa. No muy larga pero bien seleccionada, buscando vinos asequibles.
listas: Gastrobar
Zen Market
+34 914 57 18 73
Avenida Concha Espina 1 <m> Santiago Bernabeu 10 Madrid, Madrid provincia, España
guardado por 75 personas
ver más restaurantes japoneses en Madrid
Oriental al estilo de Nueva York
Espectacular este nuevo Zen Market, abierto el pasado miércoles en el estadio Bernabéu (puerta 20). Un espacio enorme llamado a ser una revolución en Madrid, al estilo de cualquier local de Londres o Nueva York.
Restaurante para unos 250 comensales con una carta que separa claramente las dos ofertas: cocina china y cocina japonesa. Con precios asequibles para todos (menús degustación muy completos por 45 euros).
Espacio reservado para copas y picoteo selecto con capacidad reducida.
Y espacios para eventos. Cerca de cincuenta personas trabajando, increíble decoración de García de Vinuesa con muebles y objetos traídos directamente de China. Vistas sobre la Castellana y sobre el Bernabéu (para entusiastas). Servicio muy profesional. Muy buena carta de vinos.
Y una cocina, especialmente la china, de muy buen nivel. No hay nada parecido en Madrid. Dará mucho que hablar.
De lo que hemos probado en esta primera visita, sobresaliente para la sopa de miso con almejas, para el pato con ciruelas, para el salteado de berenjenas chinas o para el tofu al estilo de sichuán con carne de ibérico.
Mejorable el arroz del sushi, y mucha calidad en los pescados del sashimi.
listas: chinos
El grupo Zen ha abierto en el estadio Bernabeu el mayor de sus locales, con su tradicional decoración negra y algo barroca y con su estilo de cocina de exotismo de cercanías. Un menú chino, flojito y pedestre y uno japonés aún por catar. Quizás sea el bueno. El servicio, como siempre en este grupo, muy bueno. Y poco mas. Un local enorme para acontecimientos sociales, empresariales y demás gaitas. Y para fans de Mouriño y sus cuates. El precio, tampoco ayuda, al estilo de los del Palace o Pozuelo. Hala Madrid. o no.
ver comentario completoRestaurante El Padre
+34 914 48 40 16
Calle de Serrano 45 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España
guardado por 107 personas
Más que menús
Hay en Madrid muchos restaurantes cuyo aspecto exterior no se corresponde en absoluto con lo que albergan en su interior. Por ejemplo este, un establecimiento situado en los bajos comerciales de Serrano 41 que apenas llama la atención desde la calle salvo por el detalle de que por las grandes cristaleras pueden verse sus comedores abarrotados de clientes al mediodía. El paseante piensa que está ante uno más de los muchos sitios de menú en zonas de oficinas. Pero visto el éxito de clientela, también piensa no debe estar nada mal cuando tanta gente acude a él. Así que se anima a entrar y descubre que allí hay bastante más que un simple menú de mediodía. Está por supuesto ese menú, a un precio razonable de 12 € sobre todo si tenemos en cuenta la calidad media de los guisos y platos que incluye, como unas riquísimas albóndigas caseras. Pero también encuentra una completa lista de vinos, servidos en copas Riedel; un surtido de maltas y ginebras difícilmente equiparable en Madrid; aceites de las mejores marcas, y sobre todo una carta de elaboraciones sencillas basadas en producto de calidad.
Buena parte de la materia prima proviene de Zamora, tierra de origen de los propietarios. Allí tienen su propia huerta en la que cultivan unos tomates que por sí solos, regados con buen aceite de oliva virgen extra, ya justifican una visita. De Zamora vienen también unos huevos de corral como los de antes, que se emplean en un plato llamado “los huevos del padre”, una versión de los huevos estrellados con patatas también de calidad. O los quesos zamoranos que componen una atractiva tabla. O la ternera blanca, cuya chuleta es uno de los puntos fuertes de la oferta carnívora de la casa.
Hay más cosas. Por ejemplo croquetas caseras de ave, o anchoas a la bilbaína, o buenas chuletillas de lechazo fritas. Incluso se atreven con paletillas de cordero y de cabrito al horno. Esta última tierna y jugosa, aunque hecha con excesiva antelación. También al horno se preparan los pescados del día, que suelen ser de bastante calidad y que varían dependiendo del mercado. Probamos por ejemplo una fresquísima dorada de aguas abiertas que sirve para que coman cuatro personas. En este caso falla el punto, y el pescado llega demasiado seco a la mesa. Una pena. Cuando nos salimos de las elaboraciones más sencillas la cosa cambia un poco. Ni las crepes rellenas de changurro, ni los piquillos rellenos de marisco, ni la berenjena rellena de merluza están a la misma altura. Los postres son más convencionales. Se salva el flan casero al caramelo. En cuanto a la bodega, ya queda dicho que está a muy buen nivel. Una dirección interesante.
listas: Cocina tradicional

'me encanta, uno de mis favoritos'
'me gusta'