Carlos Maribona
320 sitios, 301 seguidores, 97 descubiertos, 39,967 visitas
Aficionado a la (buena) gastronomía. Periodista de la vieja escuela. Me gusta escribir para compartir mis experiencias. Como de todo siempre que esté bueno. Alg...
mostrando 2 sitios
La Taberna De Elia
+34 616 87 82 87
Vía de las Dos Castillas, 23 Pozuelo de Alarcón, Madrid provincia, España
guardado por 29 personas
Buenas carnes
Aurelian Catalin, al que sus clientes conocen como Cata, aprendió el arte de las parrillas en El Torreón, en Tordesillas. Y esos conocimientos los aplica ahora en este restaurante, que cuenta con tres zonas diferenciadas: una barra donde tomar buenos pinchos y raciones y que a la vez sirve de tienda de vinos; un comedor cuyo principal atractivo es la parrilla de carbón que se encuentra al fondo, junto a la que pueden verse dispuestas las piezas de carne; y una amplia terraza que en este invierno primaveral anima a comer al aire libre, o al menos a tomar allí una tranquila copa tras el almuerzo. La carta es demasiado amplia así que no conviene perderse demasiado en ella. Si acaso, un ligero salmorejo para abrir boca. Hay que centrarse en la carne y en la parrilla, que es lo que marca la diferencia de esta casa. Imprescindible el steak tartar, picado a cuchillo. Puede ser de solomillo, más suave, o de entrecotte, más intenso. Otras buenas opciones son la morcilla de Burgos o los dos tipos de chorizos, hechos también en la brasa. Pero el protagonismo principal lo tienen esas carnes de vacuno –pocas veces buey, aunque así se anuncie- que Cata elige con cuidado de sus proveedores (Los Norteños principalmente) y que madura él mismo en una pequeña cámara que tiene junto a la cocina y en la que las piezas adquieren el punto adecuado de ternura y de sabor. Las más habituales son carnes de vacas centroeuropeas que garantizan la regularidad en los cortes, aunque no alcanzan el sabor excepcional de las vacas viejas o de trabajo. Cuando llega alguna de estas, se ofrecen a precios casi de coste. Las primeras están buenas, pero cuando se comparan con estas últimas se puede apreciar la diferencia en textura y en intensidad. En ambos casos con el punto de parrilla exacto, la chuleta caliente por dentro y por fuera. Se acompañan con patatas bien fritas, aunque también puede optarse por pimientos confitados o fritos. Postres caseros, correctos sin más, como la tarta de queso o el tocinillo de cielo. Otro atractivo de La Taberna de Elia es la bodega. Una completa selección de vinos de todos los niveles, que se venden también en la tienda de la entrada para llevar a casa. En el restaurante se ofrecen a precio de tienda con un descorche fijo de 7 €.
listas: Carne
Zen
+34 913 51 02 19
Calle Inglaterra 3 Pozuelo de Alarcón, Madrid provincia, España
guardado por 20 personas
Puesta al día
Roger Chen, propietario de varios chinos en Madrid, entre ellos el lujoso del hotel Palace, ha dado un vuelco a su primer restaurante, al de Pozuelo, rebautizado como Zen Vintage. Vuelco en la decoración, en tonos rojos, muy sofisticada, a la que ha incorporado muebles y otros elementos antiguos traídos expresamente desde China. Y vuelco en la carta, a la que ha incorporado un amplio apartado de especialidades japonesas.
La amplitud de la carta dificulta la elección, aunque en contra de lo habitual no rebaja la calidad media. Tres menús degustación (Zen, Pekinés y Nikkei, entre 25,50 y 32,50 €) simplifican el trámite. En cualquier caso, entre los platos más recomendables están unos muy correctos dim sum al vapor, sobre todo los de gambas y cebollino. Buenas entradas también el cangrejo de caparazón blando frito con pimienta sechuán y el tartar de atún con tobiko. Menos logrado el tiradito de lubina, al que le falta intensidad. En la parte japonesa, aceptables los niguiriris tradicionales y mejor los uramakis o rollos, más creativos, con alguno especialmente atractivo como el de atún y salmón con aguacate y mayonesa picante o el muy sofisticado de bogavante con hoja de shiso, aguacate, copos de tempura y tobiko. Para acompañar todo están buenos los noodles (fideos chinos hechos a mano) con salsa de judías negras y ternera y los vermicelli (cabello de ángel oriental) al estilo de Singapur.
A pesar de las novedades, el pato sigue siendo el producto estrella de Zen. Bien el tradicional laqueado al estilo pequinés, bien el crujiente, que primero se guisa con pimienta de Sechuán y luego se tempuriza para darle su peculiar textura.
Los postres, como suele ser habitual, son prescindibles. Y la bodega resulta suficiente.
listas: Cocina asiática

'me gusta'