Un trozo de Europa en Williamsburg
A pesar de los aires internacionales que suelen impregnar los locales de este barrio de moda, Williamsburg, el Simple Café es de los pocos que realmente logran acercarse al ambiente de un pequeño restaurante berlinés, parisino o escandinavo (???). En la carta pizzas, ensaladas, postres ricos y muchos otros platos en general sencillos pero hechos con gracia y buenos ingredientes. El trato no puede ser más amable (la chica que lo regenta es francesa y desde la primera visita te hace sentirte como si fueras un habitual del local) y los precios son muy económicos.
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postres artesanales
Aunque sus galletas (o cookies, como muchos prefieren llamar a las hechas según la clásica receta americana) y sus brownies (a esto no tengo otra forma de llamarlo) no están nada mal, Toni Barros está haciéndose un nombre en la repostería local gracias a su delicioso tiramisú. Totalmente artesanal y sencillamente impresionante. Quizá no justifica un desplazamiento a Santander pero desde luego una visita a esta ciudad debe completarse con la degustación de este premio para el paladar.
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El Rincón
+34 915 221 986
ver y dejarse ver
Cuando abrieron este local, todavía se podía disfrutar de su estupenda localización y ambiente cálido sin tener que aguantar el exceso de pose que lo ha invadido. Ahora El Rincón se ha quedado en un anecdótico intento de recrear el ambiente de un café bohemio centroeuropeo sólo apto para modernos.
Más bien caro y con un servicio bastante deficiente a cargo de un personal maleducado, lento y con aires. Una pena no poder disfrutar a gusto de esta estupenda esquina de Malasaña...
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por fin un capuccino decente...
Llevo años intentando que me hagan un capuccino "como Dios manda" en Madrid. Nada, no hay forma. En el mejor de los casos el aprendiz de barista de turno se limita a poner algo de polvo de cacao sobre la superficie de una torpe espuma, y en el peor, el operario de la espresso quema la leche en la creencia de que esta operación supondrá la aparición de una espuma de leche consistente y sabrosa. Generalmente el café con leche que obtienes resulta además ser más caro que el habitual por haber cometido el error de llamarlo capuccino...
Puedo decir que sólo en Faborit he encontrado un capuccino decente y a precio razonable (lo de Starbucks es directamente una tomadura de pelo). Lo llaman classic y creo recordar que no supera el euro y cuarenta céntimos. Además no lo sirven en vaso de papel a menos que tú así lo indiques.
LO MEJOR:
-el café, muy rico.
-los precios, razonables para los tiempos que corren (también sirven desayunos muy baratos)
-las tazas, de verdad.
-la situación, céntrica y junto a un Starbucks (para que la elección de un sitio u otro suponga un corte de mangas a los del "latte grande" a precio de oro)
LO PEOR:
-el personal, algo lento y despistado.
-los guiños corporativos (uniformes prescindibles y un procedimiento de atención al cliente que no siempre es adecuado)
-el mobiliario, correcto pero que ya muestra el paso del tiempo sin que parezca que nadie se haya preocupado por su mantenimiento.



