Situado en un antiguo edificio rehabilitado (una cárcel, como su nombre indica) se encuentra este estupendo restaurante, especialmente agradable en verano porque tiene un jardín que es una gozada. Su especialidad es la comida tradicional y, si no recuerdo mal, el menú estaba bastante majo (y el vino de Cahors aún mejor).
El precio es alto pero su calidad y su servicio lo justifican: no es el típico sitio para turistas, de hecho, está apartado de esa zona.
Mme. Tafetán discovered this service :-)