Soy fan absoluta. Uno de los monumentos más impresionantes que jamás he visto, quizás porque no me imaginaba lo que había allí dentro. Vas pasando por salas y más salas y parece increíble la variedad de su decoración y que cada una de ellas es aún más bonita que la anterior.
Además, luego, si hace buen tiempo, siempre te puedes dar un agradable paseo por sus frondosos jardines, llenos de naranjos y limoneros.

