El encanto de lo simple
Entré el otro día por primera vez, después de haber pasado muchas veces y haberme quedado prendada, mirando su escaparate. No es una tienda barata, pero tampoco excesivamente cara, y merece la pena entrar, porque tienen una ropa bonita, sencilla y de calidad, además que la estructura de la tienda es muy curiosa, porque parece que hay poca ropa pero descubres que hay otras habitaciones, en las que reina una sensación de paz que se agradece.