Helados, helados, helados!
En la Kalúa disfrutarás de unos helados bien grandes, se acabó eso de una bola, aquí te lo ponen a "espátula" y te lo rellenan a más no poder; muchas veces te chorreará el helado, ya sea en cucurucho o tarrina (diversos tamaños).
Muy buenos precios y mucha variedad de sabores (los hay incluso sin azúcar).
El mayor problema de esta heladería es la dificultad de encontrar aparcamiento por la zona. A veces hay hasta coches en "tercera fila" (comprobado).
Daniel López discovered this service :-)