el clero se pone al dia
antigua iglesia rehabilitada y convertida en espacio multiusos en pleno casco historico de toledo.
el circulo hace las veces de cafeteria, sala de exposiciones, programa conciertos y ademas por las noches es dicoteca.
yo me pase a media tarde asi que me lo encontre haciendo funciones de cafeteria.
el lugar es bastante amplio, solo hay 6 o 7 mesas a la entrada por lo que esta algo desangelado. para compensar montan la exposicion que toque en la pista durante el dia y cuando llega la hora de bailar la retiran.
la decoracion me gusto bastante, mezclaba la arquitectura clasica del edificio con un mobiliario, barras y baños de corte industrial. eso si las mesas eran un poco incomodas.
la musica era comercial pero soportable, por la noche la cosa cambia llegando a lo mas sordido de la pachanga.
me han dicho que el publico de la noche es bastante mayor, avisados quedais.
los precios muy asequibles, dos refrescos 3 euros.
resumiendo el sitio esta bien, pero desde mi punto de vista son un poco pretenciosos, el nombre lo dice todo.