Sólo he ido una vez
Y la verdad es que fue divertido.
Se nos metió entre ceja y ceja a un grupo de amigos el ir a un restaurante griego y lo elegimos al azar. no hemos vuelto, pero más que nada porque es el típico sitios que mejor ir muchos y con ganas de risas.
la comida fue decente (he estado en mejores) y no recuerdo el menú que escogimos (para comer comida griega elegiría otro sitio) pero el ambiente que se vive, lo que animan los camareros, la música y luego el colofón final de romper platos vale la pena...es algo diferente.
no es barato, pero la verdad es que nos hizo empezar la noche con buen pie.
volveré seguro...cuándo...quién sabe!

