La hostia en verso
Un museo que parece extraído del universo de las historietas de Tintín. Ideado con un afán completista demencial que, precisamente, es su mayor encanto. Una colección de instrumentos musicales apabullante, aviones, máquinas de todo tipo, barcos, maquetas, una reproducción de las pinturas de Altamira, demostraciones químicas interactivas, simulaciones de relámpagos, una mina, ordenadores, máquinas de tejer, coches, generadores eléctricos, helicópteros, alas deltas, puentes de todos los estilos...
Todo en uno
(Fachada que parece de un restaurante chino‚ buena música variada‚ copas hasta tarde‚ hamburguesas‚ decoración delirante‚ clientela divertida‚ proyecciones‚ fiestas...)
Todo lo que decía ahí arriba y lo que dice Bocadorada se refieren al antiguo White Trash (en Tostrasse) que ahora mismo ya no existe. Las fotos también son del local antiguo. El nuevo White trash (el de Schönhauser Allee) es un local subterráneo más amplio y adecuado para conciertos y fiestas, pero mucho menos divertido como restaurante, sin terraza y bastante menos original (aunque las incómodas rejas en plan banco del oeste de la barra no las haya visto nunca en ningún otro sitio). Para ir por la noche está bien, pero no es lo mismo.







