Chungos
Tienen un par de camareras idiotas. Con sólo cuatro personas en una mesa, un domingo a las cinco de la tarde entramos diez personas a tomarnos diez copichuelotes con sus cafés correspondientes y las tipas no nos dejaron juntar dos mesas por supuestas "normas del local", así que nos largamos con nuestro dinero a otro lado. Cómo se nota cuando un bar no lo llevan los dueños o algún encargado profesional. Que las costumbres de cafetería pija estén invadiendo Malasaña da por saco.
