Aquí celebré mi último cumpleaños y fue todo un éxtio. Dejé más que sorprendidos‚ a mis queridos parisinos que no lo conocían.
Está situado en una encantadora calle del quartier latin. Un lugar muy acogedor‚ con una luz tenue que invita a largas conversaciones.
Siempre pido steak tartare y estaba delicioso‚ pero mis acompañantes pidieron magret‚ confit y todo estaba muy bueno. Con un vino de Bordeaux más menos 40 euros per person.
Al finalizar la cena‚ puedes tomar el café en un salón ad hoc. Una gran velada.
No se puede fumar‚ pero no importa‚ merece la pena.

