Se encuentra en la azotea del edificio Kenzo, para comer es bastante caro, pero merece la pena tomarse un café en su cúpula y ver desde allí París y el Sena.
La decoración de Philipe Stark, la primera vez impresiona, quizá sea por la mezcla con la luz...
Si vas a París no tomar un café aquí, es como no ir a ver Nôtre Dame.
Yo no lo recomiendo para salir, pero sí para un ratito por la tarde..

