Un restaurante con encanto y calidad, de principio a fin.
Conozco La Viuda Blanca desde que abrió sus puertas en la calle Campomanes, y desde entonces soy un asiduo a este espléndido local.
De la viuda me gusta todo, empezando por su fantástico ambiente y decoración, pasando por su amplía y exquisita carta -se renueva periódicamente- , y acabando por, lo que para mi representa una de sus grandes cualidades, la excelente atención al cliente.
Sus maitres (mediodía y noche) y sus camareros son cercanos y amables, a la par que eficientes, y esto a la hora de buscar un lugar donde celebrar una comida o cena especial es tan importante como la calidad de sus platos.
El menú de mediodía consta de 6 primeros -de los cuales 3 son platos fijos, 2 varían diariamente (cuchara y ensalada del día), 1 semanalmente (pastelito de hojaldre semanal)-, 6 segundos -3 de pescado, y 3 de carne- y 5 postres. Tiene un precio ligeramente superior al de la media, 13,50€, pero justo para todo lo que ofrece.
Por la noche los precios aumentan (una media de 35€ por cabeza), la carta se transforma, y la clientela se multiplica. De modo que si pretendes celebrar una cena especial lo mejor será que reserves con antelación.
* Actualizado: Ahora el menú del mediodía tiene 4 segundos en lugar de 6.

