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Gerechev

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Restaurante Alabaster

+34 915 12 11 31

Calle de Montalbán,9 <m> Banco de España 2 Madrid, Madrid provincia, España

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Nakeima

+34 620 70 93 99

Calle Meléndez Valdés 54 <m> Argüelles 3 4 6 Madrid, Madrid provincia, España

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StreetXO

+34 915 31 98 84

Calle Serrano 52 (Gourmet Experience de Serrano) <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

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Esto no es Diverxo low cost ( ni falta que le hace)

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Punto MX

+34 914 02 22 26

Calle General Pardiñas, 40 <m> Núñez de Balboa 5 9 Madrid, Madrid provincia, España

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Esbardos

+34 914 35 08 68

Calle Maldonado 4 <m> Rubén Darío 5 Madrid, Madrid provincia, España

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Buena cocina asturiana en el barrio de Salamanca

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Restaurante El Oso

+34 917 66 60 60

Avenida de Burgos 214 (vía de servicio La Moraleja) Madrid, Madrid provincia, España

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Cocina asturiana de calidad y gran terraza

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Álbora

+34 917 81 61 97

Calle Jorge Juan, 33 <m> Velázquez 4 Madrid, Madrid provincia, España

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Urkiola Mendi

- cerrado

Calle Cristobal Bordiú, 52 <m> Rios Rosas 1 Madrid, Madrid provincia, España

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Todo un acierto

me encanta, uno de mis favoritos

Organizamos una pequeña celebración familiar en el restaurante Urkiola Mendi y resultó todo un acierto. Decir que salimos encantados es quedarse cortos.

Ya desde que nos pusimos en contacto con Rogelio Barahona (propietario y chef) para informarnos de la disponibilidad del local y de los menús, nos causó muy buena impresión. Vimos que era una persona formal, que disfrutaba con su trabajo, y con muchas ganas de agradar a los clientes (eso que debería ser normal pero que resulta tantas veces difícil de encontrar). Todo fueron facilidades a la hora de confeccionar el menú, de elegir los vinos y de colocar las mesas.
Rogelio, aparte de mostrarse muy amable en todo momento, nos explicó su determinación por conseguir siempre los mejores proveedores, algo de lo que ya nos habíamos hecho una idea al ver que trabajaba con algunos productos de Els Casals (excelente restaurante-hotel del interior de Barcelona, galardonado con una EM y que se autoabastece con los animales, verduras y hortalizas de su propia finca), Así, Rogelio nos explicó que, por ejemplo, los pichones que ofrece en la carta son los mismos que le llegan a Michel Brass.

El local, un chalet situado en Arturo Soria, está dividido en dos comedores, con grandes ventanales al exterior, con una decoración sencilla y moderna, y mesas bien vestidas. Bodega acristalada a la entrada y cocina parcialmente a la vista. Acogedor y agradable.
Para el verano tiene una terraza exterior que, desafortunadamente, no pudimos disfrutar porque llovió ese día. Pero el aspecto era magnífico.

Tomamos tres entrantes comunes, servidos en raciones individuales:
- Ensalada de hortalizas a la brasa con anchoa del Cantábrico: es decir una escalibada excelente, perfectamente aliñada y con el sabor de la parrilla en contraposición con el salazón de la anchoa.
- Croquetas variadas: de caldo de cocido, de bacalao y de cigala. Cremosas, bien fritas y con la masa crujiente, nada aceitosa.
- Canelón de pularda de Els Casals: con el guiso de pularda (qué sabor) envuelta con capa fina de pasta wan-ton, lo que hacía al canelón mucho más ligero que uno tradicional. Excelente.

De segundo, cada uno eligió el suyo. Nosotros probamos varios:
-Pichón a la brasa: magnífico, de un sabor intenso, con el punto exacto pedido (sangrante), nada fácil de conseguir en la parrilla.
-Mero a la parrilla: un lomo bien jugoso, con el sabor justo a brasa, acompañado de una sencilla emulsión de arbequina.
-Hamburguesa a la brasa de carbón con sus guarniciones: una hamburguesa de muy buena carne, con mucho sabor, bien tostada por fuera, y roja por dentro (pero caliente). Una delicia. Tan buena o mejor que otras hamburguesas autodenominadas “gourmet” que hemos probado en otros sitios.

Otros comensales tomaron bacalao al pil-pil, skrei, atún a la brasa, chuletón, etc. y todos quedaron satisfechos

Como postre tomamos un surtido de cuatro minipostres, todos elaborados en el restaurante y que resultaron a cuál mejor: Canutillo de Bilbao (crema envuelta en un liviano hojaldre), Tarta Sacher, Torrija y Helado de avellana. Excelente remate de comida.

Todo bajo la mirada atenta de Rogelio, entrando y saliendo de cocina, pendiente de cada detalle. Parecía que fuésemos los mejores clientes del restaurante, cuando en realidad hacía unos pocos días que nos conocíamos.

Por cierto, el menú infantil: croquetas, tosta de lomo ibérico y unos escalopes de solomillo tiernísimos, lo habría tomado con gusto cualquier adulto.

La carta de vinos es muy poco convencional y probablemente no guste a los más tradicionales, pero está llena de buenas referencias de todas las denominaciones de origen, incluso unas pocas internacionales. Los precios varían mucho de unos vinos a otros respecto a bodega, eso sí, pero hay referencias excelentes a buen precio si se sabe buscar.
Nosotros elegimos un fenomenal Alonso del Yerro 2009, que Rogelio tuvo la amabilidad de conseguirnos en formato magnum pese a la escasez de tiempo con que preparamos la celebración.

En resumen: local moderno, bonito y acogedor. Productos de gran calidad y buena mano en la cocina, con preparaciones sencillas (que no simples), donde destaca el buen manejo de la parrilla y la brasa (pero Urkiola Mendi no es sólo eso) y una presentación moderna y esmerada. Y, sobre todo, una atención amabilísima por parte de Rogelio y su equipo, que nos hicieron sentir –y no es sólo una frase tópica- como en casa.

Muy recomendable.

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Gerechev

Hola, espero llegar a tiempo con la respuesta.
Fuimos 22 adultos y 10 niños. La cuenta rondó los 1500 euros. Esya cifra puede variar significativamente según el vino que escojas Como consejo te diría que vigilaséis las copas de la sobremesa porque, así como el resto de los precios nos parecieron comedidos, los de las copas son altos. Saludos.

2 de junio de 2012

Arte 14 Restaurante

+34 913 84 68 07

Calle del Arte 14 (Hotel Mirador de Chamartin) <m> Pinar de Chamartín 1 4 Madrid, Madrid provincia, España

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Andrés Madrigal se ha desvinculado de este restaurante

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Editado 29032012:

ANDRÉS MADRIGAL YA NO ESTÁ VINCULADO A ESTE RESTAURANTE

Después de ganar una estrella Michelin con su restaurante Alboroque, y perderla al año siguiente, Andrés Madrigal ha recalado en la zona de Pinar de Chamartín, tan falta de buenos restaurantes.

Concretamente, lo ha hecho en este Bistró Madrigal 14, situado en el Hotel Mirador de Chamartín, en el espacio que hasta ahora ocupaba el restaurante Arte 14.

Aparte de una carta no muy extensa, ofrece tres tipos de menú bastante atractivos:
- Menú de mercado, con entrante, principal y postre, más copa de vino, por 20 Euros (solo de Lunes a Viernes a la hora de la comida).
- Menú dedicado a un producto estrella, que cambiará cada dos meses (el actual está dedicado al caviar y cuesta 105 Euros).
- Menú Bistró, que consta de 2 tapas, 1 entrante, 1 pescado, 1 carne y 1 postre, por 55 Euros).

El local es luminoso, con grandes ventanales, decorado principalmente en negro y plata,muy al estilo neoyorkino. Cocina parcialmente a la vista. Mesas algo juntas (sobre todo las que se sitúan junto a los ventanales), bien vestidas y con buena cubertería y vajilla.

Andrés Madrigal se encargaba de tomar todas las comandas, atender al público y supervisar desde fuera la labor de su equipo de cocina.

Pedimos el Menú Bistró, y nos pusieron como aperitivo el clásico Hummus de garganzos, que Madrigal lleva sirviendo desde hace años. Muy bueno, para tomar con rebanadas de pan tostado.

Tapas:
Croquetas de jamón, con una suave bechamel con nuez moscada, bien crujientes por fuera y cremosas por dentro. Sabores matizados y suaves.
Huevo hecho a baja temperatura (65º), con caviar. Mezcla que nos resultó sorprendente, equilibrada y contrastada de sabores.

Entrante:
Rissoto de manitas de cerdo al vino (hacen una terrina con las manitas de cerdo y la pican en el arroz), con gambas blancas (troceadas). Un mar y montaña muy sabroso, con el arroz meloso (no caldoso, como en otros sitios) en su punto perfecto.

Pescado:
Salmonete de roca con Caldo japonés (hecho con setas shitake, anís estrellado, comino, etc). Plato arriesgado, con sabores intensos, en el que el pescado podría haber salido desdibujado, pero que resultó bastante equilibrado.

Carne:
Kebab y suprema de pichón, con canela y jengibre, tierra de trufa y piedra de patata y vainilla. Una pechuga de pichón hecha en la salamandra y terminada al horno (tierna, suculenta, en su punto), acompañada de un kebab del propio pichón sencillamente delicioso. El mejor plato de la noche.

Postre:
Cheese cake, una especie de deconstrucción de la tarta de queso, con una buena crema de queso, con migas de galleta, coronados por un delicioso helado de remolacha y fresa (conjunción de sabores muy lograda).
Aunque nos gustó,fue lo que menos nos llamó la atención de la noche.

Atención en sala amable, uno de los camareros (que también estaba en cocina), nos explicaba con orgullo cada plato y, si le preguntabas, contaba cómo estaban hechos.

Raciones nada pequeñas.

Fuimos los primeros que entramos al restaurante esa noche y el ritmo de servicio fue bueno, aunque nos pareció que cuando el restaurante se llenó, a algunas mesas tenían que esperar bastante tiempo entre plato y plato (abrieron el lunes 8 de marzo, con lo cual, no es de extrañar algunos desajustes todavía).

Carta de vinos bastante extensa, con referencias para todos los gustos y bolsillos (aunque con marcada tendencia a marcas "modernas" de precio alto).

Como nota negativa, la ausencia de petit fours con el café (inexplicable en un restaurante de esta categoría).

Dos Menús Bistró (55 E c/u), un buen Abadía Retuerta Vendimia Seleccionada 2006 (27,50 E.), una botella de agua (3 E.), y 2 cafés (4 e. c/u), un total de 149,27 E.

LO QUE MÁS NOS GUSTÓ.
- El plato de pichón, excelente. Sin desmerecer el resto de los platos, de notable para arriba en general.
-El local, agradable y moderno.
-La manera de explicar los platos por parte de algunos de los camareros/cocineros.

LO QUE MENOS NOS GUSTÓ
- La ausencia total de petit fours.
- El precio excesivo de cada café (4 euros). Son detalles que, al final, hacen que la cuenta suba un poco más de lo calculado. Aunque en este restaurante tuvieron el detalle de no cobrarnos nada en concepto de pan y servicio (a lo mejor fue por pedir el menú degustación, ya que en la carta avisaban de que cobraban 3,50 E. por cubierto).

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La Cocina de San Antón

+34 913 30 02 94

Calle Augusto Figueroa, 24 <m> Chueca 5 Madrid, Madrid provincia, España

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Para salir del paso.

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Fuimos sin reserva un sábado por la noche y, a pesar de estar lleno, nos consiguieron una buena mesa.

En nuestro caso la atención fue amable y rápida, no nos metieron prisa para que nos levantásemos.

Cocina para salir del paso. Bodega escasa.

Por lo menos no es muy caro.

La idea de que te cocinen lo que compres en el mercado parece atractiva (a un precio de 4,50 E, por persona y plato cocinado).

La terraza tenía muy buen aspecto pero estaba de bote en bote y no nos quedamos, por lo que no podemos opinar.

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