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El comer y el rascar, todo es empezar.

Avelio

El señor Martín

+34 917 95 71 70

Calle del Gral. Castaños, 13 <m> Colón 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 8 personas

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La mar de bueno

me encanta, uno de mis favoritos

Cena tapeo julio 2018

A espaldas de la Audiencia Nacional, EL SEÑOR MARTÍN es una barra/restaurante, recién abierto, dedicado en exclusiva a los productos del mar, pescados y mariscos seleccionados, que se pueden ver desde la barra en un mostrador con hielo estilo pescadería.

Desde la barra también se observa la espectacular cocina abierta, un "ferrari" con un sistema de extracción alucinante (3 motores), que permite tomar algo al lado de una parrilla donde se asan pescados, sin salir oliendo a fritanga.

El comedor propiamente dicho está en la planta baja, en un acogedor espacio abovedado de ladrillo visto. Aquí, lo que procede es pedir un pez entero a la brasa y algún acompañamiento.

En la planta calle está la barra, con mesas altas y bajas, donde reina el tapeo. Dos personas tomamos, en formato tapa, unas tostas de anchoas con salmorejo, tartar de atún rojo, sashimi de borriquete con pisto, bocartes fritos, salmón ahumado casero y rematamos con una tablita de quesos.

Todo a un excelente nivel, buen producto, bien tratado, a destacar el tartar y las anchoas.

De una carta de vinos muy completa, elegimos un Chablis 'Les Deux Rives', y con los quesos un rico palo cortado Wellington de Sanlúcar.

Servicio muy atento y diligente, aquí no hay rodajes ni rodajas.

Precios sensatos, 40 € por barba. Volveremos muy pronto.

A'Barra - Restaurante

+34 910 21 00 61

Calle del Pinar, 15 <m> Gregorio Marañón 7 10 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 60 personas

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El Santo Grial de los restaurantes madrileños

me encanta, uno de mis favoritos

Junio 2018

A Barra, es el Santo Grial de los restaurantes madrileños. Lo tiene todo: sala, cocina y bodega.

- Cebolla en texturas, pure de tupinambo y remolacha.

- Alcachofa de Mendavia con caldo de jamón joselito.

- Huevo de galiña de Mos, guiso de setas, pan de especias y cristal de setas y pistachos.

- Rodaballo salvaje, emulsión de cítricos y toques picantes

- Steak tartar y churro de patata

- Corzo, remolacha y torrefactos

- Manzana verde y hierba Luisa

Batería de aperitivos para empezar y petit fours para cerrar, cortesía de la casa.

Honestidad y rigor en la cocina. Un 10.

Para beber un sedoso champagne Les Semblables pinot noir, malbec argentino Calcáreo mineral y profundo, y dos joyas: Jeréz Dulce Romate del 74, ni denso ni empalagoso, ahora similar a un Oporto, y manzanilla pasada del año 41, salina y en plena forma. Acojonante Valerio Carrera. Otro 10.

Modélico servicio de sala a cargo de Jorge Dávila, elegante, discreto  pero cercano, amable sin pelotear y pendiente sin agobiar. Otro 10 más.

La decoración y el ambiente te dejan sin palabras, comer en un reservado forrado de madera, con un Tapiés y un Viola colgados de la pared no es habitual.

125 € p.p., nadie dijo que la felicidad fuera barata.

Una suerte tener en Madrid este pedazo de restaurante.

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Enero 2017

Muchas ganas teníamos de visitar A Barra y no defraudó en absoluto, os cuento... De los varios espacios que tienen nos decidimos por reservar en la barra gastronómica, un impresionante espacio con una barra semicircular, revestida hasta el techo de madera, donde dan de comer a unas veinte personas, sentadas alrededor de una cocina en la que varios cocineros van elaborando y sirviendo los platos de un menú degustación, que consta de 8 platos a mediodía (65 €) y 14 por la noche (105 €).

Nosotros tomamos el de mediodía y los ocho pases consistieron en:

- Consomé de carne sabroso y muy concentrado, servido con una fina espuma, como si de un café irlandes se tratase.

- "Sandwich de pato" presentado en un pequeño bloque, carne tierna y desfibrada, para comer de un bocado.

- "Bombon" de foie envuelto en lechuga acompañado de un suave caldo de pescado.

- Alcachofa de La Catedral con espuma de tupinambo.

- Pimiento del piquiillo asado con una suave crema de brandada de bacalao.

- Lomos de salmonete asado, con caldo de sus espinas y tapioca.

- Jarrete de ciervo a baja temperatura acompañado de un hojaldre trufado.

- Su versión de la tarta sacher.

Todos unos platazos, del primero al último, impecablemente servidos y ejecutados.

Mención aparte merece el apartado líquido, a cargo del gran Valerio Carrera, poniéndonos en sus manos bebimos como base un tinto Ganivet del Jura, ácido y complejo, que fue bien con todos los platos del menú. Entre medias nos fue poniendo alguna que otra joyita: un amontillado Agustín Blázquez de los años 50, sidra de hielo vasca, Pajarete de Tarragona solera 1851... una locura. Terminamos con un Armagnac Baron Legrand de los años 70, como requería la ocasión.

Pues eso, como dicen ellos mismos, una cocina de "tradición divertida" y unos vinos para recordar, un auténtico disfrute. Muy merecida estrella Michelín. Vengan!

Restaurante Viavélez

+34 915 79 95 39

Avenida del General Perón 10 <m> Estrecho 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 274 personas

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Cocina asturiana de mucho nivel

me encanta, uno de mis favoritos

un check-in aquí

Picoteo en barra - junio 2018

Nivelazo en Viavélez una de las mejores barras de Madrid.
- Ricas albóndigas de choco
- Extraordinarios bocartes
- Sabroso curry de langostinos
- Bonus track: Aperitivo de ensaladilla para empezar y trufitas de chocolate negro con hierbabuena para cerrar

Merece la pena ponerse en sus manos en el asunto vinícola. Por recomendación de la simpática camarera descubrimos un vino de Ronda de clase mundial: Pago el Espino de Cortijo Los Aguilares.

35 € p.p.

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Estupenda cena en VIAVÉLEZ, el restaurante asturiano de Paco Ron. Sábado noche y buen ambiente, la barra de la entrada y las mesas de tapeo a tope de gente. Nosotros reservamos en el comedor situado en la planta de abajo, pequeño pero acogedor, decorado con mucho gusto.

Producto de primera en una carta de cocina asturiana clásica, pero actualizada, que se refleja en detalles como los breves puntos de cocción, o en las salsas y los guisos, convenientemente desgrasados y aligerados.

Aparte de los platos de la carta, tienen menú diario (28 €), degustación (48 €) y los domingos existe la posibilidad de reservar un menú con clásicos asturianos en el que obviamente la fabada es el plato estrella (32 €).

Nosotros cenamos a la carta. Especialmente nos gustó la posibilidad de pedir medias raciones de casi todo, lo que facilita y anima a probar más platos.

De aperitivo de la casa, una tacita de pote asturiano licuado, acompañado de una croqueta de su compango. Una delicia, y un buen preludio de lo que vendría después.

Todo en medias raciones, pedimos:

Buñuelos de bacalao, 4 piezas con un perfecto rebozado, crujientes y nada aceitosos, bien rellenos de bacalao en su punto de sal.

Fabada, pues en un restaurante asturiano es obligatorio pedirla, con unas fabes mantecosas y un compango de calidad. Sabrosa pero ligera, de las mejores que hemos probado.

Patatas a la importancia con almejas. Por unanimidad el mejor plato de la noche, con una cremosa salsa verde de mojar y mojar pan.

Merluza a la sidra. El pescado con la carne firme y bien jugosa, en su justo punto de cocción, con una salsilla con un punto ácido que realzaba su sabor a mar en lugar de ocultarlo. Extraordinaria.

Como prepostre, de parte de la casa, un chupito de coctel sólido de manzana verde, para tomar a cucharadas. Servido bien frío, casi congelado, que sirvió para bajar la comida y limpiar el paladar. Un detalle de restaurante de nivel.

De postre, una torrija caramelizada con helado de leche. Dulce, pero no empalagosa, un excelente broche final.

Tienen una carta de vinos muy completa, con referencias para todos los gustos y bolsillos. Nuestra opción fue un tinto portugués de Douro “Alonso Quijano”, de Bodegas Niepoort, sedoso y agradable de beber que acompañó todos los platos a la perfección. Terminamos con un café, también acompañado de sus correspondientes mignardises.

Servicio de buena escuela, los platos servidos calientes y sin esperas. Emplatado individual, atentos a reponer pan y pendientes del cambio de platos y cubiertos. Mantelería, copas y vajilla de categoría.

En resumen, un restaurante de alta cocina en el que todo acompaña. Muchas gracias Paco, y a tu hermana Sara, por el buen rato que nos habéis hecho pasar. No nos cabe la menor duda que pronto recuperarás tu estrella Michelin.

ver comentarios anteriores (4)

Gath

Viavelez es un gran sitio, que como tantos otros, no goza de tantas alabanzas como deberia.

22 de marzo de 2015

Avelio

Opino lo mismo José Luis. No tardaremos en volver.

22 de marzo de 2015

Gath

Y haras pero que muy requetebien.

22 de marzo de 2015

acme

Dinerilmente?

22 de marzo de 2015

Avelio

Pues pagamos 100 larries (50 por barba), muy bien invertidos.

22 de marzo de 2015

Sr Rodriguez

Ohu....que la cosa iba en medias raciones....

22 de marzo de 2015

Avelio

Efectivamente pero aquí las medias raciones son bastante generosas. Nos costó llegar al final.

22 de marzo de 2015

acme

[silbido] 100 larries. Comida top y precio acorde. ¿Cómo es de acorda le la carta de vinos?

22 de marzo de 2015

Avelio

Vinos muy buenos pero caretes, aunque hay varias opciones decentes en torno a los 20 euros

22 de marzo de 2015

Tres Por Cuatro

+34 687 26 84 32

Calle Hermosilla 82 <m> Goya 2 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 38 personas

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Guisos y cuchara en el mercado

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Cena viernes - junio 2018

Sube a 5 estrellas

Homenaje en toda regla en Tres por Cuatro.

Cocina de verdad, sin salsuzas artificiales ni productos de bote, que rinde tributo al mejor género de temporada.

- Puerro confitado con almendra, jugo de uva y manzanilla
- Taco casero de pintada y huitlacoche
- Menestra verde de primavera con yema de corral
- Rosejat con raya y sobrasada
- Pechuga de pata azulona con lentejas escabechadas

Todo a gran nivel, a destacar el rosejat y las lentejas. Impecable atención a cargo del propio Chef , todo servido calentito y a su tiempo, pese a tener el sitio lleno.

Carta de vinos interesante, acompañó el condumio un Quite, un agradable y fresco mencía de Valtuille de Verónica Ortega.

35 € por barba, imposible comer mejor en Madrid a este precio. Se merecen más notoriedad y un mejor emplazamiento, no me cabe duda que pronto llegará.

Comida - diciembre 2017

Recién abierto en un puesto del Mercado de Torrijos, Tres por Cuatro, es un pequeño bistrot, decorado con azulejos y armarios blancos, como si fuera la cocina de una casa. Apenas ocho mesas donde Alex Marugan, ex jefe de cocina de Barra/M, ofrece platos de temporada. Aquí no busquen baos, ceviches o tartares, sino guisos y recetas de cuchara, en una carta corta y que cambiará con cada estación, teniendo en cuenta los productos que ofrezca el mercado en ese momento.

Dos personas, tomamos:

- Berenjena asada con queso San Simón rallado, puré de castañas y zataar, una mezcla de especias muy popular en Oriente Medio. Buen punto de la verdura y rico contraste con el sabor ahumado del queso y las especias.

- Suquet de rape y gambas con majado de almendras. Saborazo a marisco.

- Verdinas con codorniz, su pechuga fileteada y su patita a la brasa. Buen punto de la legumbre y estupenda la codorniz, en especial la pechuga.

- Callos con su pata y su morro. Bien picantitos, con el jamón y el chorizo picaditos y la morcilla deshecha en la salsa. Muy ricos.

De postre una tarta templada de varios quesos, con un sabor excelente, aunque un tanto contundente, te tiene que gustar el queso porque es como comerse una tabla entera.

La carta de vinos se la ha confeccionado Cesar, de la Tintorería y tienen alguna cosa curiosa. Elegimos un tinto de uva rufete de Salamanca llamado Ciclón que estaba bien bueno.

Estuvimos muy bien atendidos personalmente por Alex, que nos contó su proyecto, y pudimos comprobar que de ilusión y ganas anda sobrado. Así da gusto. Salimos a 30 euros por cabeza, un precio muy correcto para lo consumido. Y ojo al dato: como están en rodaje te hacen un 15% de descuento en carta. Vayan!

Carbón Negro

+34 910 88 58 61

Calle Juan Bravo 37 <m> Diego de León 4 5 6 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 22 personas

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Todo a la parrilla sabe mejor

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Cena mayo 2018

Localazo con enorme barra y musicote, que nos recordó mucho al Portal de Alicante. Aunque vayan a la zona de barra pidan la carta de restaurante.

Culinariamente, lo que más mola es pedir cualquier cosa que echen a unas maravillosas parrillas de carbón con poleas que se ven a través de una cristalera (con un impresionante sistema de extracción pues no huele en absoluto), en nuestro caso espárrago blanco, chipirones y chistorra, las tres cosas a cual mejor.

Rematamos con unos buñuelos de Idiazabal que no estaban mal.

La carta de vinos variada y a precios sensatos, cayó un Nita del Priorat que estaba riquísimo, servido a buena temperatura en copas Schott. Servicio un poco perdido y muy nervioso, empezó la cosa malamente porque nos estaban sirviendo todo a velocidad supersónica, pero se lo dijimos, se relajaron y lo arreglaron.

En esta visita de reconocimiento me ha convencido. Volveremos en breve a probar la carnaza (a mediodía claro). 35 por persona.

Luma Restaurante

+34 910 69 12 05

Calle de Valenzuela 7 <m> Retiro 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 13 personas

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El futuro mejor peruano de la Capital

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Cena 10 mayo 2018

Estrenamos LUMA, situado en un localazo muy bien puesto y muy elegante, en la zona más noble de la capital, al ladito de Horcher.

Pedazo de barra de marmol a la entrada con mesas alta y bajas alrededor, apta para piscos en modo afterwork, y varios comedores de mesa y mantel al fondo del local. En la zona informal una carta corta con tapas, y también platos más serios tarifados a una media de 20 €. Menú degustación de 11 pases a 65 € en el comedor.

Alta cocina, un escalón por encima de los peruanos existentes en la capital. No busquéis ceviche clásico ni anticucho, porque no tienen. A cambio muchos productos andinos traidos en avión una vez a la semana fusionados con ingredientes españoles.

Hemos probado el patacón, con secreto ibérico y chorizo picante, brutal.
Caldereta amazónica, una especie de ceviche caliente con mero, quisquilla y bígaros, que no nos ha dicho gran cosa.

Cereal de altura, una especie de risotto con un cereal llamado moro, parecido a la quinoa que estaba cojonudo y un rico saltado de ciervo con pak choi.

Completa carta de vinos, seleccionada por María Torrecilla, una sumiller joven y muy profesional, ex-Quique Dacosta. Hemos pedido un Muelle, un blanco de palomino fino sin encabezar, que le va de lujo a esta cocina y también nos han puesto algún oloroso para rematar.

De precio, lo normal para como se está poniendo Madrid, cuarenta y pico por persona. En cuanto ruede unos meses, y se asienten, se puede convertir en el mejor peruano de la capital. Podéis ir.

Las Carboneras de Lu

+34 910 57 70 03

Calle Villalar 7 <m> Retiro 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 11 personas

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Fino y elegante

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Cena abril 2018

LAS CARBONERAS DE LU se encuentra en la calle Villalar, donde estaba Dassa Bassa. A la entrada han montado una coqueta de tienda de vinos, en la que se pueden comprar para llevar y degustar "in situ", y que hace las veces de bodega del restaurante. Éste se encuentra bajando las escaleras, en unas antiguas carboneras abovedadas, que se han reformado completamente, eliminando la pintura blanca que cubría paredes y techos, y dejando el ladrillo visto. La decoración está muy conseguida, manteles de hilo, cubertería de máximo nivel, copas Riedel, y una iluminación perfecta, componen una puesta en escena acogedora y elegante a la vez.

Carta corta, con recetas y platos consolidados, sin concesiones a fusiones ni trampantojos. Posibilidad de pedir medias raciones, aunque no sirven platos al centro para compartir, todo lo emplatan individualmente, en la línea de elegancia y vieja escuela que parecen querer transmitir.

Pues aconsejados por Lourdes, la dueña, que ejerce también de chef, pedimos :

- Atún casero escabechado con tomate rosa, muy bueno, aunque llegó a la mesa un poco frío de cámara, hubiera mejorado un poco atemperado.
- Flor de calabacín rellena de brandada de bacalao, finísima la tempura y delicada la brandada, platazo.
- Pochas con codorniz, guisadas y con un muslito del pájaro, ricas.
- Callos a la madrileña con garbanzos cocidos servidos aparte. Pues muy ricos, aunque los garbanzos quedaron un poco enteros para mi gusto.
- Steak tartar, dado a probar para ajustar el punto de picante, cortado a cuchillo en trozos gordos. Bueno.
- Torrija, servida en una base de una especie de crema pastelera tibia.
- Petir fours de chocolate, gentileza de la casa.

En el apartado vinícola nos pusimos en manos del maître Antonio Sayago, ex-Ánima, que nos puso, por orden de desaparición: Veratón, sabrosa garnacha del Moncayo, Felix Martínez Cepas Viejas, tempranillo de Madrid, y rematamos con un Victorino, potente tinta de Toro. A los postres aun cayó una copita de Oporto Nieeport Vintage.

Servicio atentísimo, de lo que ya no se ve, los camareros super pendientes y con múltiples cambios de copa, platos, cubiertos, etc., a pesar de que la sala estaba llena.

En cuanto al precio, un poco carete... nosotros pagamos 80 euros por barba, si bien es verdad que comimos y bebimos como cosacos, pero controlando un poco la comanda, se puede comer/cenar muy decentemente por 50-60 euros. Recomendadísimo para una celebración o una ocasión especial. Podéis ir.