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El comer y el rascar, todo es empezar.

Avelio

La Malaje

+34 910 81 30 31

Calle Relatores, 20 <m> Tirso de Molina 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 76 personas

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El Sur... te atrapa

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Tapeo de domingo marzo 2017

A la última visita han seguido muchas más, no comentadas para no aburrir al respetable, pero esta última merece reseña. Los domingos nos encanta dejarnos caer por aquí a tapear, en silla alta en alguno de los barriles o en las mesitas de la barra, porque no suele estar muy petado y se puede ir sin reserva. Además, aunque tienen una carta específica para esta zona, se puede pedir cualquier cosa que se te ocurra, aunque sea del menú de restaurante.

Nosotros somos facilones y solemos ponernos en manos de Manu, que tengo que deciros que cada vez cocina mejor. Esta vez cayó media de atún laminado y ligeramente marinado, con tomate y cebolla picadita, una delicia. A continuación dos fueras de carta, primero una ensalada templada de lenteja caviar, llamada así por el parecido físico que tiene con el caviar "beluga", con pipirrana y coronada por secreto ibérico desfibrado, como si fuera carne mechada, un platazo que va a incorporar a la carta en breve. Para terminar pedimos algo de cuchara, y nos puso un guisito express, con oreja, manitas, morro, setas al amontillado. Una salsa pegalabios, un plato sabroso y contundente, para resucitar a un muerto.

Para beber una rareza, un tinto de tempranillo y garnacha de Cazalla de la Sierra, llamado Tierra Savia, denso y goloso pero muy fácil de beber, que acompañó perfectamente el condumio.

Pues eso, que aquí hay cocina y cocinero, que el premio que le han dado como restaurante revelación del 2016 es muy merecido, y que somos adictos a La Malaje, seguiremos visitando a Manu de vez en cuando, a por nuestra dosis de felicidad.

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Tapeo de domingo junio 2016

En LA MALAJE además de comer de mesa y mantel, se tapea muy bien. Además abren los domingos. Hoy hemos repetido tortilla, para comer a cucharadas. Media ración de un suave cazón en adobo, y un “steak tartar” de solomillo, preparado a la manera clásica pero ligeramente macerado en amontillado seco que le daba un toque diferente, delicioso.

Y atención a los vinos andaluces que Manu está metiendo en carta y que, en Madrid, sólo se pueden encontrar aquí. Hoy nos hemos decantado por un Blanco de Uva Tinta de la Bodega Joaquín Fernández (Ronda), 80% Merlot y 20% Garnacha, denso, goloso y potente. Todo un descubrimiento.

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Comida mayo 2016

Nueva visita a LA MALAJE. Nos encontramos a Manu llevando la sala, da gusto, este chico vale para todo. Tras el rebujito de rigor, nos pusimos en sus manos y nos trajo:

Tortilla española, con la patata cortada en finas rodajas y bien frita, el huevo poco cuajado, mezclado con caldo de jamón de Los Pedroches, que vino acompañada de media ración de boquerones en vinagre, tersos, brillantes, suaves, una auténtica delicia.

Corvina al amontillado. Estupendo punto del pescado, con una salsa cremosa y emulsionada, para comerse un kilo.

Cerramos con unas lentejas, hechas al modo tradicional, pero perfumadas con un chorreón de Moriles, parece mentira que unas simples lentejas puedan estar tan buenas.

Sin sitio para el postre, terminamos con una copita de Pedro Ximenez Toro Albalá de 1986 (92 Parker), con un cuerpo y una lágrima impresionante, y acompañamos la comida con un tinto de Ronda, de Garnacha y Syrah, "La Encina del Inglés", potente y carnoso, que fue todo un descubrimiento.

Pagamos 76 euros por todo, nadie dijo que la felicidad fuera barata. En resumen, aquí cada vez se come mejor. Para volver muchas veces.

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Cena sabado febrero 2016

LA MALAJE es un restaurante de cocina andaluza que cuenta con el cordobés Manu Torres (ex Sacha) al frente de la cocina. Está situado en la calle Relatores, al lado de Tirso de Molina, en la Casa-Palacio del Marqués de la Vera, un edificio del siglo XVI felizmente rehabilitado. El negocio ocupa la mitad de la planta baja, consta de barra de tapeo a la entrada y al fondo un comedor decorado en plan minimalista y con unas 12 mesas, y vistas a través de grandes cristaleras al pequeño pero precioso patio del Palacio.

Carta no muy extensa de inspiración sureña, varios entrantes, carnes, pescados y algún guiso. Disponen de un menú degustación por 40 euros, nosotros preferimos pedir a la carta. Preguntamos si nos podían poner medias raciones para probar más cosas y no hubo problema. Antes de empezar, aperitivo de aceite de Baena para mojar un excelente pan y un rebujito de parte de la casa. Dos personas pedimos:

Una de ensaladilla de Mamá. Patata bien cocida cortada en tozos grandes, estilo patatas ali-oli, con las verduras encurtidas y acompañada de una anchoa en vinagre y otra ahumada cortada en trocitos. Ración generosa, muy buena.

Media de tataki de atún rojo con majadito de avellanas. Excelente producto y buena la combinación con el fruto seco.

Media de corvina en una suave pipirrana. Sabor a Andalucía. La corvina se sirve cruda, en realidad es una especie de ceviche bastante logrado, aunque hubiera mejorado si los los trozos de pescado hubieran estado cortados un poco más pequeños.

Media de carrillera de ibérico, estofada con una salsa de tomate natural embotado. Nos cuenta Manu que es el plato típico de su pueblo. Pues delicioso oigan, carne tierna y sabrosa en una salsa en la que no paramos de mojar pan.

A estas alturas estábamos entregados (y bastante llenos) y le dijimos a Manu que nos diese de postre lo que viera. Nos puso un helado de alfajores a compartir, digestivo y nada empalagoso, que fue todo un acierto.

Para beber, elegimos La Maldición, un tinto de Madrid, fresco y con un punto de acidez, que le vino muy bien a la comanda. Invitación al café y chupitos de hierbas.

Servicio muy atento, todo servido a su debido tiempo, las medias raciones emplatadas individualmente, y Manu muy atento a que no nos faltase nada y comentando cada plato. Zona de barra llena y media entrada en el comedor. Preguntamos por el flamenco, pero parece ser que han tenido follón con los vecinos y de momento lo han suprimido.

Pagamos 54,80 € por todo. Una Rcp excelente. Pues íbamos con algo de miedito, por algún comentario que habíamos leído, pero parece que se han puesto las pilas. Volveremos y lo recomendaremos.

ver comentarios anteriores (5)

spider72

joer como me alegro...se ve que se han puesto las pilas. habrá que volver

21 de febrero de 2016

Pamplinero

Me alegro mucho de que haya mejorado la experiencia con respecto a la primera toma de contacto que tuvimos nosotros, aunque es cierto que en común sólo tuvimos la pipirrana/ceviche que a mí me gustó y opino lo mismo: mejoraría con un corte más fino de la corvina.

22 de febrero de 2016

Avelio

Creo que merece más la pena ir a la carta que pedir el menú degustación. Además, aunque no lo ponen en la carta te dejan pedir medias raciones de casi todo, y ya te compones tu mismo el menú, que las medias son generosas.

22 de febrero de 2016

spider72

Hay que volver aquí. Me quiero quitar el mal sabor de la primera visita. me cayeron muy bien.

22 de febrero de 2016

Gath

@avelio. Me alegra el contenido del segunfo parrafo de tu nueva reseña. Precisamente la ausencia de vinos andaluces en su carta me parecio un aspecto negativo en la oferta global del restaurante, era, por buscar un simil, como la pata que le falta a la mesa. Bueno es evolucionar y mejorar la oferta.

12 de junio de 2016

Avelio

Pues tienes que volver porque, además de jereces, generosos y amontillados, tienen tintos y blancos de Málaga o Granada buenísimos y poco conocidos en la Capital. Además Manu cada vez está más cómodo y cocina mejor. Hoy el steak tartar que nos ha puesto era de vuelta al ruedo.

12 de junio de 2016

Miss Migas

Yo sí que tengo que volver aquí, pero urgentemente.

13 de junio de 2016

Sr Rodriguez

No me dejan poner otro "me gusta", pero me gusta. Tu último comentario y La Malaje

6 de marzo de 2017

Sergiete

A mí me pasa lo mismo. ¡Relikes ya!. Hay ganas de volver a este sitio...

6 de marzo de 2017

Helen Holms

¡Lo anoto como no puede ser de otra manera cuando proviene de Avelio y super Avelia!

7 de marzo de 2017

Lakasa de César Martín

+34 915 33 87 15

Plaza Descubridor Diego de Ordás, 1 Madrid, Madrid provincia, España

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Bendita continuidad

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Cena jueves - mayo 2016

Visita de exploración al nuevo emplazamiento de LAKASA. Nos presentamos a la hora de cenar sin reserva ni gaitas, con un par... obviamente nos tuvimos que conformar con cenar en barra porque estaba petado.

En el local anterior, Cesar en el cuarto de máquinas y Marina en la sala, habían conseguido la cuadratura del círculo: una cocina de mucho nivel, un producto seleccionado y una excelente atención al cliente, todo ello con unos precios ajustados. Aquí repiten la fórmula, y es que si una cosa funciona, mejor que no la toques: misma carta, mismos precios y misma simpatía, lo único que cambia (a mejor) es el local.

No obstante sorprende la humildad y la simpatía con la que tratan al público que acude a su negocio, señal de que no se les ha subido la fama a la cabeza. Aquí no hay cocinero estrella ni campañas de marketing, su éxito es la justa recompensa a un trabajo bien hecho.

Pues al lío, nos acodamos en una repisa enfrente de la barra, sentados en dos mullidas sillas altas y pedimos (todo en medias raciones):

- Croquetas de setas de primavera, tan cremosas y sabrosas como las recordábamos.

- Laminado de ventresca de atún con Kalamata. Buen producto y adecuada la combinación con la aceituna de Kalamata rallada.

- Tartar de corzo. Otro clásico que estaba igual de bueno que siempre.

- Pichón de Bresse asado con pasta corta y su guiso. Una delicia, para hacerle la ola. Lo mejor de la cena.

Cerramos con la trilogía de quesos Comte, tres porciones con diferentes grados de maduración, a cada cual mejor. Nos contó Cesar que este queso se lo sirve su proveedor Anthony con cuentagotas, pues las unidades son limitadas, así que habrá que aprovechar antes de que se le acabe.

Para beber, nos recomendaron un tinto bobal de Valencia, La Traca 2015, potente y con carácter, que aguantó el tipo con toda la comanda, hasta con el queso.

Pagamos 67,60 €, un regalo visto lo consumido. En resumen, dejad de leer esto y reservad ya, porque si ahora está lleno, en cuanto abran la terraza no os digo nada...

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Después de muchos meses sin pasar por LAKASA, llamamos este sábado para cenar sin mucho convencimiento y nos dieron mesa de casualidad.

Aquí lo más recomendable es ponerte en manos de Cesar y que te ponga lo que quiera. Como le comentamos que queríamos probar cuantas más cosas mejor nos puso, todo a compartir y en medias raciones:

De entrada un rico aperitivo de hummus con cecina.

Croquetas de gallina en pepitoria, sabor intenso, con una bechamel cremosa y perfectas de fritura.

Carpaccio de ventresca del famoso bonito de Lakasa, acompañado de brotes y especias, y un generoso chorreón de Aove. Exquisito, para comerse tres platos.

Ensalada de pintada en escabeche, con espárrago blanco, tomatitos raf y hojas de espinaca fresca. Un plato rico y refrescante.

Raya asada con migas, papada ibérica y crema de miso. Muy acertado el contraste de la delicadeza de la raya con la potencia de la salsa de miso rojo.

Presa de Ibérico puro con verduritas encurtidas y una generosa lluvia de queso Comté. La carne levemente marcada, casi cruda, una delicia.

Para terminar, no podíamos irnos de Lakasa sin probar los quesos de Bernard Antony, así que pedimos una tablita variada. El camarero cuando te trae los quesos te cuenta la historia de cada uno acompañado de una tablet. Reconozco que no me enteré de nada pero me encantó el detalle. Los quesos extraordinarios, un broche "a la francesa" para una cena memorable.

Para beber un tinto de Méntrida llamado "Gonzo", de Garnachas felices (Canopy), servido perfecto de temperatura, como no podía ser menos.

La cuenta ascendió a 78 euros, una bicoca visto lo consumido. Pues eso, que Cesar es un grande y que cada vez se come mejor en su Kasa. Parece que todo el mundo lo sabe pero hay que repetirlo, a ver si se enteran de una vez los de la michelín.

ver comentarios anteriores (4)

Sr Rodriguez

Tengo que volver...

24 de mayo de 2015

Miss Migas

La raya es un pasote.

24 de mayo de 2015

spider72

NO falla....

25 de mayo de 2015

monica iglesias

Que raya probaste, miss migas? Una guisada como con salsa de cebolla y zanahoria?

2 de junio de 2016

monica iglesias

Que raya probaste, miss migas? Una guisada como con salsa de cebolla y zanahoria?

2 de junio de 2016

monica iglesias

Que raya probaste, miss migas? Una guisada como con salsa de cebolla y zanahoria?

2 de junio de 2016

monica iglesias

Que raya probaste, miss migas? Una guisada como con salsa de cebolla y zanahoria?

2 de junio de 2016

monica iglesias

Jaja, no se borrar comentarios, que digo q en barra la raya no era esa con miso, migas y papada yo quiero esa

2 de junio de 2016

monica iglesias

Nuestros favoritas las revolconas mágicas y el tartar de corzo y de vinos pa con ello, Chass y Surprise, pero como están aquí al ladín, a seguir probando...viva!

3 de junio de 2016

Restaurante Alabaster

+34 915 12 11 31

Calle de Montalbán,9 <m> Banco de España 2 Madrid, Madrid provincia, España

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Posiblemente, el mejor restaurante gallego de Madrid

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Cena sábado - marzo 2017

Cada vez mejor. Esta vez pedimos:

- Navajas escabechadas con esferificación de jalapeño. Espectaculares.

- Puerro asado con anguila ahumada. Platazo con un sabor y un emplatado dignos de un estrellado.

- Croquetas de mejillones tigre. Perfecto rebozado e interior casi líquido.

- Callos. Con pata y morro. Para tocar las palmas. Muy Tops.

Terminamos probando su tarta de queso. Muy rica... y sabiendo a queso, no como otras.

Para beber garnacha de San Martín de Valdeiglesias: 4 Monos, y un amontillado con el postre.

Especial mención a Abel y a Fran, su amabilidad y buenas maneras nos han hecho sentir como si estuviéramos en el salón de nuestra casa.

Por este ratito de felicidad, dos personas pagamos 72,50 €.

Para volver muchas veces.

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Actualización cena sábado febrero 2016

Sigue en plena forma.

No descubro nada nuevo si digo que en ALABASTER se come de lujo. Sábado de tapeo en mesa alta. Croquetas de cigala y zamburiñas empanadas, textura y fritura perfecta, sin rastro de grasa.

Mención aparte para los guisos: probamos unas fabes con almejas de quitarse el sombrero, pura mantequilla, y un rabo de toro estofado sobre quinoa crujiente, con un sabor y una presentación digna de restaurante de nivelazo. La enciclopédica carta de vinos, de la que elegimos un Viña Sastre crianza que se portó de maravilla, y el excepcional servicio de sala, contribuyen también a que volvamos muchas veces.

Un valor seguro.

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Cena sábado, agosto 2015

Otra visita y mejoran notablemente las sensaciones.

Dos personas, tapeo en mesa alta. En esta ocasión pedimos:

Fuera de carta: ensaladilla rusa. Con los ingredientes picados muy finos, coronada con bonito hecho en casa, piparras, y un toque de un suave escabeche. Una locura de buena.

Cigalas empanadas (1/2 ración) con en pan japones con una suave mahonesa de soja. Buen producto, muy bien tratado. Para repetir y repetir.

Chipirones a la plancha acompañados de trigueros (1/2 ración). Estamos en temporada y se nota. Tiernos, con un excelente sabor a mar. Una delicia.

Para beber, un vino blanco Les Sorts, garnacha blanca del Montsant con algo de barrica que resultó un acompañamiento perfecto para este festín.

Nos sorprendió gratamente el nivel de los platos, todos con un punto perfecto, propios de un restaurante estrellado. Servicio amabilísimo, ni un fallo, aquí todo funciona como un reloj.

La cuenta, 65 euros, que pagamos muy a gusto. Volveremos muchas veces.

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Cena en ALABASTER, restaurante situado en la calle Montalbán, entre el Retiro y el Ayuntamiento. El local está muy bien decorado, en plan minimalista, ladrillo visto y tonos blancos. Dispone de dos amplios comedores y varios reservados, junto a una cómoda zona de barra con mesas altas. A pesar de ser un semisótano, gracias a la acertadísima decoración, el local resulta muy luminoso y acogedor.

Practican una cocina gallega de mucho nivel, con pocas propuestas pero todas muy apetecibles. Viernes noche, menos mal que íbamos con reserva porque estaban hasta arriba. Ambiente un tanto pijillo como corresponde a la zona noble de Madrid donde se asientan. Nos decidimos por cenar de raciones en las mesas altas de la barra, muy amplias y con unas banquetas comodísimas.

Nos toma nota un camarero muy atento que nos orienta perfectamente sobre platos, cantidades, etc. Dos personas, tras un aperitivo de la casa consistente en un trocito de una empanada muy rica, tomamos:

- Sardina ahumada en tosta, con queso de arzúa, tomate y cebolleta. La ración consiste en dos canapés de una sardina brillante y tersa, con un sabor extraordinario. Para comerse una docena.

- Arroz con pularda, hongos y maíz. Servido en una sartencita muy mona, un arroz meloso en su punto de cocción, la pularda deshuesada, muy sabrosa, le dio al guiso un sabor excelente.

- Por último, aquí hay que pedir merluza obligatoriamente, pues es su especialidad. Nos pusieron un lomito, hecho al horno, con una mahonesa de lima muy ligera. Sabor y textura brutal, de las mejores merluzas que hemos probado,

- Como broche dulce, una deliciosa y ligera milhojas con crema pastelera a la canela.

Tienen una carta de vinos impresionante, aunque un poquito subida de precio. Unas 300 referencias y una cava con unas 3.000 botellas, según nos comentó el encargado. Nos decidimos por un tinto de garnacha “Hombre Bala” de Cadalso de los Vidrios, potente y goloso, servido a buena temperatura que resultó todo un acierto.

Servicio muy profesional. Especial mención para el simpatiquísimo Jefe de Sala. En la zona de barra tienen mantelitos individuales y servilletas de celulosa, vajilla y copas de máxima calidad (riedel).

Muy a gusto pagamos los 70 euros a los que ascendió la cuenta, y es que trabajan un producto de primera, muy bien tratado y además en un estupendo ambiente. La única pega que podemos ponerle es que las cantidades nos parecieron un poquito escasas, más adecuadas para una cena que para una comida. Salimos deseando repetir, sin duda volveremos a probar el restaurante, y lo recomendaremos porque merece mucho la pena.

ver comentarios anteriores (6)

Gath

Buena reseña Avelio. Es uno de los grandes sitios actualmente en Madrid.

16 de noviembre de 2014

Yanzoo

Muy buena pinta!!!

16 de noviembre de 2014

spider72

Estuve comiendo el sábado, también mesas altas y aunque estoy de aacuerdo con tu opinión...note que los precios estaban al alza y que los nuevos platos no me gustaban tanto como los anteriores (han quitado las verdinas y las han sustituido por garbanzos). Salimos por 79 eur dos personas y sin postre. No es caro...pero ya no son los 60 de antaño.

17 de noviembre de 2014

Avelio

Uff, como es la primera vez que íbamos, en cuestión de precios, no podemos comparar. A nosotros la verdad es que nos encantó. A lo mejor no nos pareció nada caro por comparación con casa Julito donde el día anterior pagamos 20 euros más y bebimos agua en vez de vino...

17 de noviembre de 2014

spider72

A mí me sigue encantado...pero y lo apunto Rodriguez...cotiza al alza

17 de noviembre de 2014

Sr Rodriguez

Muy sencillo. Yo colgué la primera carta que tuvieron, allá por febrero. Y ahora Avelio ha colgado la última....

17 de noviembre de 2014

spider72

Nos vais a obligar a volver, y eso que la última vez salimos yn opoco escaldados por los precios y el tamaño de las raciones

4 de agosto de 2015

Sergiete

Por poco no coincidimos. Este sábado tenía reserva para cenar en Alabaster en el comedor (solo conozco las mesas altas), pero al final se la dejé a un amigo y su sra.

8 de febrero de 2016

Yanzoo

De todo lo probado hasta ahora, lo más flojito han sido unas verduras en tempura. El resto todo rico, rico!!

8 de febrero de 2016

Miss Migas

Alabaster no falla, desde luego. Pero por muy poco más se come en la sala así que me quedo con el mantel.

8 de febrero de 2016

Sergiete

Los amigos que fueron con mi reserva este sábado salieron encantados y por menos de 60 en el comedor.

8 de febrero de 2016

Restaurante Viavélez

+34 915 79 95 39

Avenida del General Perón 10 <m> Estrecho 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 274 personas

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Cocina asturiana de mucho nivel

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Picoteo en barra - junio 2018

Nivelazo en Viavélez una de las mejores barras de Madrid.
- Ricas albóndigas de choco
- Extraordinarios bocartes
- Sabroso curry de langostinos
- Bonus track: Aperitivo de ensaladilla para empezar y trufitas de chocolate negro con hierbabuena para cerrar

Merece la pena ponerse en sus manos en el asunto vinícola. Por recomendación de la simpática camarera descubrimos un vino de Ronda de clase mundial: Pago el Espino de Cortijo Los Aguilares.

35 € p.p.

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Estupenda cena en VIAVÉLEZ, el restaurante asturiano de Paco Ron. Sábado noche y buen ambiente, la barra de la entrada y las mesas de tapeo a tope de gente. Nosotros reservamos en el comedor situado en la planta de abajo, pequeño pero acogedor, decorado con mucho gusto.

Producto de primera en una carta de cocina asturiana clásica, pero actualizada, que se refleja en detalles como los breves puntos de cocción, o en las salsas y los guisos, convenientemente desgrasados y aligerados.

Aparte de los platos de la carta, tienen menú diario (28 €), degustación (48 €) y los domingos existe la posibilidad de reservar un menú con clásicos asturianos en el que obviamente la fabada es el plato estrella (32 €).

Nosotros cenamos a la carta. Especialmente nos gustó la posibilidad de pedir medias raciones de casi todo, lo que facilita y anima a probar más platos.

De aperitivo de la casa, una tacita de pote asturiano licuado, acompañado de una croqueta de su compango. Una delicia, y un buen preludio de lo que vendría después.

Todo en medias raciones, pedimos:

Buñuelos de bacalao, 4 piezas con un perfecto rebozado, crujientes y nada aceitosos, bien rellenos de bacalao en su punto de sal.

Fabada, pues en un restaurante asturiano es obligatorio pedirla, con unas fabes mantecosas y un compango de calidad. Sabrosa pero ligera, de las mejores que hemos probado.

Patatas a la importancia con almejas. Por unanimidad el mejor plato de la noche, con una cremosa salsa verde de mojar y mojar pan.

Merluza a la sidra. El pescado con la carne firme y bien jugosa, en su justo punto de cocción, con una salsilla con un punto ácido que realzaba su sabor a mar en lugar de ocultarlo. Extraordinaria.

Como prepostre, de parte de la casa, un chupito de coctel sólido de manzana verde, para tomar a cucharadas. Servido bien frío, casi congelado, que sirvió para bajar la comida y limpiar el paladar. Un detalle de restaurante de nivel.

De postre, una torrija caramelizada con helado de leche. Dulce, pero no empalagosa, un excelente broche final.

Tienen una carta de vinos muy completa, con referencias para todos los gustos y bolsillos. Nuestra opción fue un tinto portugués de Douro “Alonso Quijano”, de Bodegas Niepoort, sedoso y agradable de beber que acompañó todos los platos a la perfección. Terminamos con un café, también acompañado de sus correspondientes mignardises.

Servicio de buena escuela, los platos servidos calientes y sin esperas. Emplatado individual, atentos a reponer pan y pendientes del cambio de platos y cubiertos. Mantelería, copas y vajilla de categoría.

En resumen, un restaurante de alta cocina en el que todo acompaña. Muchas gracias Paco, y a tu hermana Sara, por el buen rato que nos habéis hecho pasar. No nos cabe la menor duda que pronto recuperarás tu estrella Michelin.

ver comentarios anteriores (4)

Gath

Viavelez es un gran sitio, que como tantos otros, no goza de tantas alabanzas como deberia.

22 de marzo de 2015

Avelio

Opino lo mismo José Luis. No tardaremos en volver.

22 de marzo de 2015

Gath

Y haras pero que muy requetebien.

22 de marzo de 2015

acme

Dinerilmente?

22 de marzo de 2015

Avelio

Pues pagamos 100 larries (50 por barba), muy bien invertidos.

22 de marzo de 2015

Sr Rodriguez

Ohu....que la cosa iba en medias raciones....

22 de marzo de 2015

Avelio

Efectivamente pero aquí las medias raciones son bastante generosas. Nos costó llegar al final.

22 de marzo de 2015

acme

[silbido] 100 larries. Comida top y precio acorde. ¿Cómo es de acorda le la carta de vinos?

22 de marzo de 2015

Avelio

Vinos muy buenos pero caretes, aunque hay varias opciones decentes en torno a los 20 euros

22 de marzo de 2015

El Ingrediente

+34 911 37 59 72

Calle de Alenza 5 <m> Rios Rosas 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 42 personas

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Gastrotasca

está OK

Cena diario - marzo 2017

Hace veinte años EL INGREDIENTE hubiera sido un Bar Paco con palilleros en la barra, raciones de bravas y oreja, y música de tragaperras de fondo, pero los tiempos cambian y las nuevas aperturas tienen que adaptarse a lo que demanda el mercado: es decir ceviches, currys, kimchis y demás.

Se trata de un sitio más bien pequeño, barra y unas 8 mesas, puesto con ganas pero con cierta penuria de medios que se refleja en la ausencia de manteles, en la vajilla del Ikea, o en los mejorables remates del local.

En cuanto a la cocina, pues eso, fusión "chinotailandesaperuanamejicana". Carta de raciones y medias, pensadas para compartir. Sobre el papel todo pinta apetecible.

Te toma nota uno de los cocineros que nos aconsejó pedir medias raciones para probar más cosas, vamos al lío. Nos quedamos con ganas de probar el sandwich de sardina y codorniz, pero no había. De aperitivo un cuenquito de crema de coliflor y detrás pedimos, todo en medias:

- Steak tartar. Lo anuncian de pato, pero tampoco había y se sirvió de ternera. Preparado con alcaparras y mayonesa japonesa, suave pero rico.

- Verduritas de temporada al Wok, trigueros, zanahoria, brócoli, salteados con salsa de soja y coronados con un huevo de codorniz. El punto de la verdura poco conseguido, una cosa es el "dente", pero estas estaban prácticamente crudas.

- Ceviche caliente. trozos más bien grandes de pescado, buen punto de acidez y un toque picante. Estaba bueno.

- Curry de caballa con noodles. Sobre una especie de caldo concentrado de pescado con un puñado de fideos chinos, tres trocitos de caballa braseada, un puñado de cilantro y "chim pum". A lo mejor no entendimos el plato, pero no nos gustó nada.

Las medias raciones son un poco escasas, casi tapas. En cuanto al servicio... en rodaje. El único camarero hace lo que puede, algún parón entre plato y plato, y no te esperes cambio de platos y cubiertos entre pases, que aquí eso no se lleva.

Carta de vinos con pocas referencias de vinos de mesa, pero con mucha variedad de generosos por copas. Pedimos un tinto mencía del Bierzo Viña de Moya, que no conocíamos y que se dejó beber.

Pagamos 54 euros por todo. Luces y sombras, no salimos muy contentos, son tres estrellas muy justas, necesita rodaje.

Gath

Otro que estaba en lista de "a corto plazo" y que con vuestra experiencia pasa a la lista de "a largo plazo", ...... , habrá que insistir con los clasicos que nunca fallan.

2 de marzo de 2017

1Falces

Son chavales jóvenes. Comenzar un negocio de hostelería con vajillas de diseño y lámparas retromodernas requiere una cantidad de pasta de la que es difícil disponer hoy en día... Irán mejorando poco a poco, seguro.

2 de marzo de 2017

Adreid.

La fusión "chinotailandesaperuanamejicana" da mucha pereza ya, no?

2 de marzo de 2017

Adreid.

Buena descripción por cierto jeje

2 de marzo de 2017

barbara

Primera visita y bastante decepcionante. El servicio lento y no muy empatico. Los platos con altibajos. Bien el tartar de pato, el arroz y las carrilleras, pero el pez mantequilla muy maltratado, ahogado en soja.

7 de julio de 2018

La Bien Aparecida

+34 911 59 39 39

Calle Jorge Juan, 8 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

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Cada vez mejor

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Actualización julio 2017

Tremenda comida hoy en La Bien Aparecida, uno de los restaurantes de Madrid que más me gustan.

La cocina de factura clásica que se servía en los inicios en esta casa, ha ido evolucionando hacia propuestas más innovadoras pero con fundamento, sin fuegos de artificio, cada dia se come mejor. Jose Manuel de Dios es un auténtico crack.

Aprovechen y vayan "asap" porque cuando le den la estrella, subirán precios y se pondrá imposible.

Hoy la comanda ha incluido un plato para el recuerdo: migas de centollo con colinabo, pues eso... brutal y tal.

Y, además de la comida, como en el resto del imperio Quirós, la atención y el servicio de 10.

No se puede pedir más.

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Cena en barra julio 2016

Sube a 5*

No habíamos vuelto a LBA desde su apertura, pero gracias a los comentarios del Sr. Rodríguez y 1Falces, nos enteramos de que en barra se tapeaba bien, liamos a unos buenos amigos para que nos acompañasen, y allí que nos plantamos a comprobarlo. Efectivamente, nos fue estupendamente. Personalmente, me ha gustado más en barra que de mesa y mantel.

Lo primero que hay que decir es que la barra es rara de narices, es una especie de mesa comunal en una estancia estrecha y alargada. Sin embargo en cuanto pillas sitio se está muy a gusto, las sillas son muy cómodas y no hay ruido ni olores, a pesar de que la ventana de pase de la cocina está al lado, y el comedor estaba lleno.

La carta no ha variado mucho desde que estuvimos la primera vez, y a priori los platos suenan bastante contundentes para una cena, pero no os preocupéis porque la comida es de tan buena calidad y todo está tan bien cocinado que no vais a salir con sensación de pesadez en absoluto. No obstante, aunque no lo ponga expresamente, también se pueden pedir medias raciones, más recomendable si se va en pareja porque las raciones son grandes.

Nosotros éramos 4 tragones, y con 4 platos para compartir, quedamos más que satisfechos. Comenzamos con un aperitivo de unos caserísimos huevos rellenos cortesía de la casa, y después cayeron:

Rabas fritas. Un clásico que no falla en los locales de Paco Quirós. Como siempre, fritura fina y sin rastro de aceite

Canelones de rabo de toro. Servidos con trufa laminada que le daba un toque delicioso, una bechamel cremosa y una carne con un sabor impresionante, para comerse una docena.

Guiso de pata y morro con huevo, que consistió en una suerte de pisto guisado con pata y morro al estilo de los callos a la madrileña, coronado por un huevo frito que fue convenientemente mezclado con todo. Excelente verdura y acertada la combinación con la melosidad de la casquería y la yema de huevo. Francamente bueno, acabamos rebañando el plato (por cierto el pan excelente).

Rematamos con un arroz con pollo, que parece un plato muy simple, pero si el pollo está rico y el arroz está en su punto, como fue el caso, se convierte en una preparación de alta cocina.

Sin sitio para el postre, terminamos con un medio GT de Nordés, cortesía de la casa. Para beber, le dimos al tinto, y nos pimplamos dos botellas de dos grandes vinos de la Ribera del Duero, un Corimbo y un Viña Sastre, servidos a su temperatura y en copas adecuadas.

Servicio de sala impecable y simpático, pendientes de todo y cambiando platos y copas entre pases. Pues este festín salió por unos 35 euros por cabeza, no se puede pedir más.

Nos ha dejado muy buen sabor de boca, un sitio animadísimo y con una cocina en franca mejoría. Efectivamente el nuevo Jefe de Cocina, el Sr. De Dios, cocina como Dios. Volveremos.

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Cena de sábado en LA BIEN APARECIDA, el nuevo restaurante de Paco Quirós, que tras el enorme éxito de Cañadío y La Maruca, parece que todo lo que toca lo convierte en oro. Situado al principio de Jorge Juan, donde estuvo Vino Tinto, se trata de un local en dos plantas, varios comedores y una barra con una mesa comunal y cocina vista. Bien decorado, en madera claras y cemento pulido, han conseguido un espacio moderno y acogedor.

Carta breve de corte clásico, dividida en entrantes fríos y calientes, arroces y guisos, cinco carnes y cinco pescados.

Nada más sentarnos nos ponen de aperitivo un cuenquito de una rica crema de lentejas y parmentier, buen detalle. Cuatro personas de buen comer, con intención de compartir todo y probar varios platos, pedimos:

Lasaña de pisto y boquerones. Plato frío, compuesto de laminas de pasta y pisto, en una base de un suave salmorejo, todo ello coronado por unos lomos de boquerones en vinagre. Buen entrante, rico y refrescante.

Arroz meloso con pollo de corral guisado. Pollo con saborazo, prácticamente deshecho y muy buen punto del arroz.

Costilla de Wagyu (36 horas de cocción) con puré de patata. La carne hecha a baja temperatura, técnica que conserva el sabor y retiene los jugos, y la deja tierna como mantequilla. Buen sabor, aunque nos toco una pieza con exceso de grasa infiltrada que nos resultó un tanto empalagosa.

Estofado de vaca en cazuela al estilo "bourguignon". Enorme ración de carne guisada con chalotas, patata y champiñones, en una salsa de vino tinto que nos pareció que necesitaba algo más de reducción. Sabor contundente aunque nada sorprendente.

A estas alturas estábamos muy llenos y nos fuimos directamente al postre, que consistió en una crema de queso idiazábal con helado y manzana asada, que no nos gustó mucho, pues el fuerte sabor del queso, poco adecuado para un postre, anulaba el resto de los ingredientes.

Para beber dos botellas del Shiraz alicantino de Enrique Mendoza, servido a temperatura correcta, que acompañó muy bien el festín.

Buen pan de hogaza, manteles "tu y yo", servilletas de tela, copas y vajilla de mucho nivel. Servicio atento aunque un poco despistado, excesiva espera entre platos y algún olvido, que achacamos a fallos de "rodaje". Con dos cafés acabamos pagando 40 euros por barba.

Pues nos pareció un sitio recomendable, con guisos bien ejecutados y platos de toda la vida que cada vez se ven menos en las nuevas aperturas. Cantidades grandes, sobre todo en los platos principales y precios subiditos. No les vendría mal meter la opción de medias raciones para ajustar la cuenta y de paso facilitar probar más cosas. Aunque lo vemos demasiado tradicional para nuestro gusto, y nos gusta más la propuesta de La Maruca o Cañadío, yo creo que a este volveremos.

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spider72

Yo creo que incluso un cuarto de ración podría funcionar...

2 de noviembre de 2015

Gath

Buena reseña Avelio, coincidimos en la impresion sobre el desajuste de la sala, supongo que con el tiempo mejorará.
Ahora bien, yo pedi alguna cosa en formato media racion y, no solamente no pusieron pegas, ademas cobraron el 50%, es decir, sin recargos.

2 de noviembre de 2015

Sr Rodriguez

Entiendo que al estilo del resto de locales de la marca. No lo pone en ningún lado ni en carta, pero pides media y ok

2 de noviembre de 2015

Avelio

Aaahh, que no sabía yo ese "truquis". Me lo apunto.

2 de noviembre de 2015

Gath

Cierto sr, Rodriguez, no lo citan en ningun sitio, pero lo aceptan sin ningun problema.

2 de noviembre de 2015

spider72

Lo próximo...La Máquina!

Nos cuentan que intentarán abrir en enero...casi que se dan por vencidos para Xmas.

2 de noviembre de 2015

Helen Holms

Me encantan los restaurantes donde puedes comer en la barra igual de rico que sentado!! Muchas gracias por tus comentarios!!!

16 de junio de 2016

La Primera

+34 910 52 06 20

Calle Gran Vía 1 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 82 personas

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El nuevo éxito del creador de Cañadío y La Maruca

me encanta, uno de mis favoritos

un check-in aquí

Cena diario - noviembre 2016

En el Grassy de Gran Vía 1, uno de los edificios más emblemáticos de la Capital, acaba de abrir sus puertas LA PRIMERA, el cuarto restaurante de Paco Quirós en Madrid, tras Cañadío, La Maruca y La Bien Aparecida.

Ocupa la primera planta del edificio que antes albergó otros restaurantes como Gula Gula o Atalanta. Al local se accede por unas escaleras, tiene una barra circular a la entrada con mesas altas, y a continuación el comedor con unas impresionantes vistas de Gran Vía, Alcalá y La Cibeles. Decorado sobriamente en tonos grises, destaca lo confortables que son las sillas y las mesas y la excelente insonorización.

Carta de cocina de mercado que incluye una selección de los grandes éxitos del grupo, desde las rabas hasta la tarta de queso, todo muy apetecible. Aunque la carta no lo ponga expresamente de prácticamente todos los platos se puede pedir medias raciones.

Nosotros pedimos:

- Media de pastel de queso de cabra con trufa. Cremosidad con el sabor característico del hongo, muy rico.

- Media de croquetas de lacón, 4 unidades, fritura ligera e interior casi líquido.

- Media de alcachofas. Confitadas, con un toque de plancha y sal maldón. Excepcionales.

De segundos:

- Puntelete tratado como risotto. Acompañado de setas y parmesano rallado. Perfecto punto de la pasta y sabrosura, para comerse tres platos.

- Merluza a la "mernière" rellena de salmón. Pues eso saborazo del pescado y a mojar pan en la salsa, un no parar...

Finiquitamos compartiendo un flan, cremoso, delicioso, que marcará un antes y un después como pasó con su tarta de queso. Sólo digo que lo probéis.

En cuanto al vino, carta amplia y más bien clásica, a precios muy contenidos. Pedimos un Mencía de la Ribera Sacra "Caneiro", que estaba para hacerle la ola.

Con dos medios gin tonics de parte de la casa, pagamos menos de 40 € por cabeza. Nos pareció, hoy por hoy una de las mejores relaciones calidad precio de la Capital. Ah, el servicio excelente, marca de la casa.

Pues nos ha encantado. Nos ha recordado al primer Lakasa, cuando estaba en Raimundo Fernández Villaverde. Una de las mejores aperturas del año. 5 estrellas de libro.

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1Falces

¿Cuál es la diferencia con La Bien Aparecida?

3 de noviembre de 2016

Avelio

La calidad del producto es similar, pero en La Primera las platos son más sencillos, y lógicamente los precios son más reducidos, similares a La Maruca. En LBA tienen un cocinero de Michelín y eso hay que pagarlo amigo.

3 de noviembre de 2016

1Falces

¿Y hay barra explorable o sólo reserva y mesa?

3 de noviembre de 2016

Avelio

Confirmo que hay barra explorable, y horario muuuy amplio, desde desayunos hasta bien entrada la noche

3 de noviembre de 2016

1Falces

Gracias! Habrá que.

3 de noviembre de 2016

LeSamp

Secundo el Habráque

3 de noviembre de 2016

Alexo

Buena reseña.... idem de idem

3 de noviembre de 2016

Miss Migas

Quedada 11870era en La Primera, lo veo!

3 de noviembre de 2016

Avelio

Yo también lo veo Miss!

3 de noviembre de 2016

bokimon

eso si 3.75 por una coca cola o 4.20 por la caña y 5.40 por 1 l de agua mineral!!!!!!!!

27 de febrero de 2017

Avelio

Hay que beber vino chavales, os lo tengo dicho pero no me hacéis ni caso ;-)

27 de febrero de 2017

bokimon

jjajajajajaaaa o pedir jarras de agua tambien

27 de febrero de 2017

nindiola

No aprenden Avelio, no aprenden.

6 de marzo de 2017

1Falces

La copa de corimbo rondaba los 5,50 - 6€, si no recuerdo mal. Así que con vino tampoco se libra uno.

6 de marzo de 2017

Bistronomika

- cerrado

Calle Santa María, 39 <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 75 personas

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Cocina fusión de mucho nivel en el Barrio de la Letras

me encanta, uno de mis favoritos

Cena sábado mayo 2017

Visita de control a BISTRONOMIKA, el pequeño bistrot en el que oficia Carlos Portillo y su equipo en el barrio de las Letras, y que lleva ya un año abierto.

Compartiendo todo, como recomiendan ellos mismos, en esta ocasión probamos: Colmenillas rellenas de urta con almejas, agradable contraste entre la suavidad de las setas y la sabrosura del relleno, un auténtico platazo de los que dejan recuerdo.

Seguimos con una escorpa, también llamada gallineta, a la parrilla, con kale rehogada y crema de calabaza. Un pez traído de Asturias, sabroso y con la carne prieta, plato en el que pudimos apreciar la buena mano del Chef con los pescados.

Seguimos con media ración de unos estupendos callos que teníamos pendiente probar, tersos, pegalabios y bien picantes, como a mí me gustan.

Rematamos con una tabla de quesos bien seleccionados: comté francés, trevisco cántabro, y otros dos, uno azul y otro de oveja del los que no me quedé con el nombre.

En el apartado líquido un Algueiro, mencía de Ribera Sacra hizo los honores. Esta fiesta salió por 40 € por barba, una estupenda relación calidad precio, comparando con las cuentas que se manejan actualmente en Madrid.

Pese a esta excelencia en la cocina y buen precio, es un sitio del que se habla poco y parece que no acaba de despegar, quizá eclipsado por el tremendo éxito de su vecino Triciclo, que practica una cocina similar.

No obstante, tengo que recomendaros que lo visitéis, o repitáis si hace tiempo que no váis, pues la experiencia no pudo ser más satisfactoria, aquí no hay fallos, están completamente asentados, y cocinan cada vez mejor.

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Cena jueves abril 2016

Sube a 5 stars, por comida, por majez, y por poner de música ambiental a Los Smiths....

Nueva visita, la cocina se va asentando y éste sitio nos gusta cada vez más. Cuatro personas, número de comensales optimo para este sitio, pues las raciones están pensadas para compartir, y entre cuatro va genial para pedir una cosa de cada y probar muchos platos.

En esta ocasión pedimos unos dumplings, verdel asado sobre salmorejo, callos a la madrileña, curry de carrillera y pulpo a la brasa.Todo entre muy bueno y excelente, mención especial para los dumplings y los callos, para hacerles un monumento. Para beber "Bicicletas y demonios", un excelente Ribera del Duero poco conocido, que nos encantó.

Servicio atentísimo, majez y simpatía a raudales, que nos hizo sentir como en casa y pasar una velada muy agradable.

Si no habéis venido, no sabéis lo que os estáis perdiendo.

Comida sábado marzo 2016. 4+

En pleno Barrio de las Letras, en el local que albergó el Café Motha, muy cerquita de Triciclo, acaba de abrir BISTRONOMIKA, un pequeño restaurante de cocina de fusión, que además trabaja un excelente producto.

El negocio está dirigido por el Chef Carlos Portillo, con una dilatada trayectoria, compañero de promoción de Chicote y Roncero, y con experiencia en cocinas de mucho nivel, como la de Lúculo o La Terraza del Casino.

Local acogedor, decorado en plan rústico-chic, con paredes vestidas de tablones de madera sin tratar y bombillas de filamentos. A la entrada con una pequeña barra y la cocina vista, y al fondo un comedorcito con unas ocho mesas.

Carta breve, con todos los platos seguidos, sin ordenar entre entradas, primeros o principales, pensada para compartir. Platos creativos, producto nacional pero preparado con técnicas e ingredientes exóticos. Todo muy apetecible.

Dos personas, empezamos con reconfortante tacita de crema de cigalas con tobiko de aperitivo, seguimos con:

Alcachofas confitadas con vieira a la plancha y mejillones de la ría, rodo acompañado con una salsilla de mojar pan y coronada por brotes de germinados. Buena combinación, tierna la verdura e impresionante la frescura de la vieira y los mejillones. Platazo.

Calamar de anzuelo a la parrilla, en una base de salsa de jugo de carne y ají, con unos trocitos de una guindilla roja asada originaria de China, del que nos dijeron que era como los pimientos de padrón, pero a nosotros nos tocó el que picaba. Probé un trocito y acabé sudando y llorando, no he probado nada que pique tanto, vaya subidón. El calamar estaba bien bueno, pero para mí quedó anulado por el picante.

Terminamos con dos baos de costilla. Está muy de moda estos bocatas asiáticos, pero estos son sin duda son los mejores que hemos probado hasta la fecha. El pan con un toque de plancha, pepino hierbabuena y una carne tierna y sabrosa, costillas asadas a baja temperatura durante muchas horas.

De postre, nos dejamos aconsejar, y nos pusieron piña glaseada al curry con helado de mojito, que resultó un final dulce y refrescante.

Carta de vinos corta, pero con caldos interesantes. Elegimos "De Muerte", un tinto de Yecla, de uva monastrell y shiraz, servido a su temperatura, que resultó un excelente acompañamiento (por cierto, la etiqueta una monada).

Buena vajilla y copas, servilletas de tela y mesas de madera sin mantel, en la linea que se lleva ahora. Servicio muy profesional, todo servido con amabilidad, explicando, y a su debido tiempo. Aquí no hay "rodaje". Por cierto, muy bueno el pan que les sirve "Madre hizo pan".

Interesante charla con Carlos al terminar la comida, al que le dimos nuestra impresión y felicitamos por su trabajo. Nos comentó que su obsesión es ofrecer el mejor producto (se nota), y que va a meter más guisos en carta (buena decisión).

El sitio no es barato, salimos a 40 euros por persona, pero creemos que bien pagados. Mucho nivel en esta casa. Por tipo de comida y originalidad, nos recordó a su vecino Triciclo. Una sugerencia: sería bueno que hubiera posibilidad de pedir medias raciones para probar más cosas.

Recomendable visitarlo antes de que corra la voz y se ponga imposible reservar. Os soplo el teléfono mientras lo ponen en la Web: 911 386 298

1Falces

¿Baos congelados de comimport?

¿De verdad que no hay ningún obrador en Madrid que haya visto la oportunidad de hacerlos caseros y vendérselos al 99% de los restaurantes de la ciudad?

Todos locos.

7 de marzo de 2016

Avelio

Pues no se si serían congelados (probablemente porque eran muy perfectos), pero estaban de muerte. Los ponen con un toque de plancha, pero mejor es el relleno, carne de costilla hecha a baja temperatura nosecuantas horas. Nos gustaron más que los que te ponen en Chuka o Buns &Bones.
Por cierto que tienes toda la razón, el obrador que se ponga a hacer baos artesanos para hostelería lo va a petar.
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7 de marzo de 2016

monica iglesias

Nos fijamos también nosotros en la musica, aciertos pa nuestro gusto, todos :)

6 de mayo de 2016

mmvera

totalmente de acuerdo, yo los visito cada tres o cuatro meses y para mi mejoran a triciclo en atención totalmente... puede que en variedad tengas más cosas diferentes pero como cambian mucho la carta, nunca te repites

8 de mayo de 2017

Canalla Bistro by Ricard Camarena

+34 915 77 00 25

Calle de Goya, 5 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 9 personas

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Franquicia by Ricard Camarena

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Cena diario - mayo 2017

CANALLA BISTRÓ es la sucursal en Madrid del concepto más informal y asequible del proyecto gastronómico del Chef valenciano Ricard Camarena, que cuenta con una estrella Michelín y tres Soles Repsol.

Abierto en la Planta alta de Platea, en el mismo sitio en el que se ubicaba "Arriba", un concepto de restaurante similar pero patrocinado por Ramón Freixa.

No ha cambiado prácticamente la decoración, si exceptuamos la disposición de las mesas, ahora hay más espacio entre comensales y están colocadas de tal manera que se puede ver el escenario de Platea te sientes donde te sientes.

La carta es bastante amplia y ofrece una mezcla de recetas tradicionales con un toque moderno, y platos de cocina fusión, desde calamares a la romana o empanadillas, hasta baos o pad thai. Todo muy apetecible.

Nosotros probamos:

- Ensaladilla rusa, con espuma de aceitunas rellenas. (1/2 ración 6,50 €), de justa fama, suave y fresquita, estaba bastante buena.

- Tempura melosa de verduras, con una mayonesa ligeramente picante (15 €), buen punto de la verdura y logrado el contraste del crujiente del rebozado y la melosidad de la mayonesa, si bien acaba cansando porque la ración es enorme.

- Sándwich de pastrami hecho en casa (16,50 €), con pan de centeno metido al horno. Nos pareció que el pan estaba muy quemado y así se lo dijimos a la camarera, que se llevó el plato aunque nos dijo que el plato era así, le contestamos que entonces no lo queríamos. No se cobró, buen detalle.

- Pad Thai - Tikka Masala (15,50 €), tallarines planos en una salsa que nos pareció a base de nata, con trocitos de pollo. Aunque picaba, nos resultó un tanto insípido, un plato de pasta como te la puedes hacer tú mismo en casa. No nos dijo gran cosa. La ración también muy generosa.

Terminamos muy llenos y no pedimos postres. Nos sorprendió que los precios de éstos están bastante subidos (de 10 a 12 euros), nos dijo la camarera que el motivo es que son para compartir.

Para beber un Pavinia, tinto de Tempranillo y Pinot Noir de Valladolid, que no habíamos probado pero que no nos gustó mucho. Sorprende que en la carta no haya vinos de la Comunidad Valenciana.

Pues bueno, instalar en Madrid una sucursal de Canalla Bistro parece un intento de relanzar el Platea, que ultimamente anda un poco alicaído. Precios comedidos y servicio atento, pero apreciamos poca ambición gastronómica que se plasma en unos platos que parecen elaborados en serie, como si de una franquicia se tratase. No nos convenció.

Liliana

Vamos esos "explorers" ;) yo voy a intentar pasarme el viernes.

1 de junio de 2017

Gath

El sandwich de pastrami, aunque tiene muchos adictos en Valencia, a nosotros no nos convenció. Sé, de primera mano, que Ricard tiene ilusión por este proyecto. Veremos a ver si resulta mejor que su experiencia en Ramsés.

1 de junio de 2017

dabisu

Es una cuestión de principios: me niego a ir a un sitio con la palabra "canalla" en el nombre de local. Creo que es el adjetivo que mas odio del diccionario. Luego esta la palabra "bistro", que junto a "gastrobar", "gastrotapas", "gastoexperiencia" y "gastroyanoséquemasponerparaseroriginal" están dentro del grupo de mis palabras más odiadas ;)

21 de julio de 2017

Arallo Taberna

+34 690 67 37 96

Calle de la Reina 31 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 57 personas

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No entendimos el "conceto"

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Cena diario - mayo 2017

Tras Alabaster y Ánima, el grupo gallego Amicalia abre sucursal en Madrid de la TABERNA ARALLO, bar informal de cocina atlántica “contaminada” (como ellos mismos dicen) de influencias culinarias de otras latitudes. Ofrecen una carta breve de tapas de cocina creativa pensadas para compartir, elaborada por Iván Dominguez, director gastronómico del grupo, que cuenta con una estrella Michelín en el Alborada de A Coruña.

Situado en la calle Reina, enfrente del Cock, el local mola mucho, se nota una fuerte inversión. Tras una puerta estilo contenedor encontramos alguna mesita alta, una enorme barra alargada con taburetes y enfrente una impresionante cocina vista. Aires industriales, música electrónica y “show cooking”, conforman una puesta en escena que recuerda mucho a Streetxo.

Atendidos personalmente en la barra por Iván, tomamos:

Croqueta-niguiri de merluza, que consiste en una croqueta de salsa verde y encima un corte de merluza en plan niguiri. Para comer de un bocado. Muy buena.

Steak tartar, que nos ofrecieron fuera de carta, presentado en medio hueso de vaca con su tuétano asado en el josper. Excelente carne, que se da a probar para ajustar el punto de picante, y que se atempera con un soplete, y curioso el contraste del fuerte sabor del tuétano con el frescor de la carne cruda. Nos gustó.

Tartar de jurel y sopa de tomate-guindilla. Pescado crudo en plan ceviche, marinado en jugo de tomate ligeramente picante y cebollino. Pues muy rico también oigan.

A destacar la actitud de Iván, que estuvo muy pendiente de que la comida estuviese a nuestro gusto, pero las sensaciones no fueron buenas. En mi opinión tienen un problema importante de rodaje. Mucho postureo, pero poco oficio veo yo en el personal. La indumentaria “canalla” impecable, gorrita de visera incluida, pero estaban tan perdidos que parecía que era el primer día que pisaban un bar (de camareros claro).

Pedimos la carta de vinos y no hay. Bien, es comprensible, es el primer día. Lo que no se entiende es que tampoco te sepan decir las botellas de vino que tienen, ni lo que cuestan, porque nos explica la encargada que “el concepto es de taberna y ponemos sólo vinos por copas”. Amén.

Al final, a regañadientes, nos dice que las botellas cuestan todas entre 12 y 17 euros, y cuando le pedimos una en concreto se descuelga con que esa vale 27 “porque los tintos son más caros” (un Ponte da Boga Mencía de 9 euros en tienda). El mismo vino en carta a 4 euros la copa, poniendo que saquen de la botella 5 o 6 copas, no cuadra nada, por lo que me temo que era un precio disuasorio para que no pidiéramos botella. Todo un poco surrealista vaya.

Pues todo lo que salía de la cocina estaba francamente bueno, pero con tantas pegas con el bebercio optamos por irnos a rematar la noche a otro lado. Acabamos pagando poco más de 50 euros por todo, que no es mal precio, aunque también hubo problemas con las vueltas de la cuenta, que hubo que reclamar varias veces. Me temo que tardaremos en volver.

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Gath

Pues ya van dos pinchazos en hueso. Anima no nos convenció (pendiente de revisar) y ahora, por vuestros comentarios, Arallo tampoco convence. No entiendo nada.

19 de mayo de 2017

Sr Rodriguez

El ataque de las tabernas atlánticas canallas. País de turismo y servicios sin camareros de profesión.

19 de mayo de 2017

Avelio

Gracias por comentar mi reseña con tanto cariño Degustator, pero mira yo tengo la manía de describir mis experiencias tal cual, poniendo lo que me gusta y lo que no me gusta también. Como decía mi maestro, el gran Spider72, así me va, así lo cuento.

No critico por criticar, puedes repasar mis 300 reseñas en la web del 11870, y verás que siempre que digo algo que no me ha gustado de algún sitio, lo explico detalladamente para que se entienda el porqué. Puedes estar de acuerdo o no, pero mi opinión no está en venta. Ya ves, ni soy palmero, ni estoy a sueldo, de nadie.

A mí la comida de Arallo también me gustó, y así lo pongo en la reseña, y que sepas que todo lo que digo sobre el servicio se lo comentamos en persona a Iván el mismo día que fuimos y creo que tomó buena nota (se lo puedes preguntar). Se trata de señalar aspectos a mejorar para corregirlos, no de criticar sin ton ni son. Y que sepas también que estos comentarios sobre cosas que no funcionan, a ti te puede parecer que no aportan nada, pero para el responsable del negocio son un feedback muy valioso.

Por último, me parece muy bien que nos cuentes más cosas como dices al final, porque de momento no he visto en esta web ninguna reseña tuya.

Un abrazo muy fuerte campeón.
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24 de mayo de 2017

dagger

@Avelio hay una opinión de @Degustator pero está en cuarentena: 11870.com/pro/arallo/badalona50 (es idéntica al comentario que hace aquí, no tiene buena pinta...)

24 de mayo de 2017

fresandco

Nosotros en Coruña tardamos media vida en ser atendido, de la comida, nada especialmente destacable. Tendran que darle una vuelta a "la cocina intoxicada"

24 de mayo de 2017

Avelio

Ahh vale, te confundí con el CM de Arallo. Mil perdones.

24 de mayo de 2017

Avelio

Y tampoco le des importancia tú, que estos piques molan, es la sal de la vida ;-)

24 de mayo de 2017

Degustator toma este comentario con cautela

En mi perfil lo tienes mejor escrito que con el móvil y los dedos gordos queda peor. Otro saludo

24 de mayo de 2017