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El comer y el rascar, todo es empezar.

Avelio

mostrando 36 sitios

Abacería Macario

- cerrado

Calle Montalbán, 5 <m> Banco de España 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 4 personas

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Cenando en la sastrería

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Cena sabado febrero 2018

Abacería MACARIO es un precioso restaurante, montado en una antigua sastrería, situado en la calle Montalbán, entre dos templos: Alabaster y García de la Navarra. El local tiene tres estancias, un comedor a la entrada con unas bonitas estanterías en madera lacada en granate, a continuación un comedor en ladrillo visto y al final una barra con que da a la cocina vista con unas ocho mesas.

Carta de tres páginas, de las cuales dos son de latas y chacinas. De cocina caliente tienen una docena de platos. Nos colocaron al fondo del local, en la zona de barra, un espacio íntimo y muy acogedor. Dos personas, tomamos:
- Sardina ahumada con confitura de pimientos, tersa y con saborazo, muy buena.
- Ensaladilla rusa. Servida con huevas de salmón. Correcta.
-Berenjena soasada con burrata. La berenjena cortada en taquitos no estaba muy allá y la burrata tampoco, el plato vino encharcada en aceite. Mal.
- Canelones de rabo de toro, que no nos supo a rabo, el relleno era más bien una pasta donde dominaba el sabor a foie.

Para beber, de una carta corta aunque interesante, pedimos un Tarima, monastrell de Alicante, que nos sirvieron caliente y hubo que enfriar. El servicio regular, se tuvo que pedir el cambio de platos y cubiertos entre pases, y pese a estar mano sobre mano (dos mesas para dos camareros), a ninguno se le ocurrió acercarse a rellenar las copas de vino. El sitio aburrido, amenizado únicamente por el run run de las cámaras y las conversaciones entre los camareros. Extracción chunga, salimos oliendo a fritanga.

Pagamos algo más de 30 € por barba, no es caro, pero no nos ha gustado. Con la competencia que tienen al lado, nos va a costar trabajo repetir.

The One

- cerrado

Calle de Lagasca, 81 <m> Núñez de Balboa 5 9 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 14 personas

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Chino atípico

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Comida festivo - octubre 2017

Llegó a nuestros oidos que habían abierto un restaurante chino nuevo en la calle Lagasca, y como buenos amantes de la cocina oriental, allí nos plantamos a explorar. El sitio es una monada, moderno y bien decorado, y con mesas espaciosas y bien vestidas.

Su especialidad es la cocina de Hong Kong, la carta es sorprendentemente corta (y cara) para tratarse de un chino. Nosotros probamos:

- Berberechos con judías negras (12,80 €). Hechos en una salsa parecida a la de ostras que estaba bien sabrosa pero no vimos las judías. Los berberechos (apenas una decena), de pequeño calibre y con algo de tierra.

- Brocheta de pollo al cacahuete (8,50 €). Dos mini brochetas de pollo (poco hecho) con pimientos en una salsa de cacahuete que nos pareció demasiado espesa y con poca gracia.

- Arroz a la sartén (9,80 €), un arroz salteado con verduras, servido en una mini sarten de hierro. Cantidad escasa y sabor escaso también. Regular.

- Pasta de Hong Kong con pato (11 €), fideos finos salteados con verdura, brotes de soja y trocitos de pato. Lo mismo de antes, ración pequeña y muy sin más.

Y aquí nos plantamos.

En cuanto al tema líquido, la carta de vinos no está mal, es amplia aunque con referencias muy comerciales. Tomamos un tinto de Madrid Las Retamas (16,80 €) servido a buena temperatura y en copas adecuadas.

Pues sintiéndolo mucho, no nos ha gustado. El sitio es muy bonito pero pagamos 60 euros y salimos con hambre (la primera vez que nos pasa en un chino). Me quedo con los de Usera aunque sean más cutres.

Canalla Bistro by Ricard Camarena

+34 915 77 00 25

Calle de Goya, 5 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 9 personas

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Franquicia by Ricard Camarena

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Cena diario - mayo 2017

CANALLA BISTRÓ es la sucursal en Madrid del concepto más informal y asequible del proyecto gastronómico del Chef valenciano Ricard Camarena, que cuenta con una estrella Michelín y tres Soles Repsol.

Abierto en la Planta alta de Platea, en el mismo sitio en el que se ubicaba "Arriba", un concepto de restaurante similar pero patrocinado por Ramón Freixa.

No ha cambiado prácticamente la decoración, si exceptuamos la disposición de las mesas, ahora hay más espacio entre comensales y están colocadas de tal manera que se puede ver el escenario de Platea te sientes donde te sientes.

La carta es bastante amplia y ofrece una mezcla de recetas tradicionales con un toque moderno, y platos de cocina fusión, desde calamares a la romana o empanadillas, hasta baos o pad thai. Todo muy apetecible.

Nosotros probamos:

- Ensaladilla rusa, con espuma de aceitunas rellenas. (1/2 ración 6,50 €), de justa fama, suave y fresquita, estaba bastante buena.

- Tempura melosa de verduras, con una mayonesa ligeramente picante (15 €), buen punto de la verdura y logrado el contraste del crujiente del rebozado y la melosidad de la mayonesa, si bien acaba cansando porque la ración es enorme.

- Sándwich de pastrami hecho en casa (16,50 €), con pan de centeno metido al horno. Nos pareció que el pan estaba muy quemado y así se lo dijimos a la camarera, que se llevó el plato aunque nos dijo que el plato era así, le contestamos que entonces no lo queríamos. No se cobró, buen detalle.

- Pad Thai - Tikka Masala (15,50 €), tallarines planos en una salsa que nos pareció a base de nata, con trocitos de pollo. Aunque picaba, nos resultó un tanto insípido, un plato de pasta como te la puedes hacer tú mismo en casa. No nos dijo gran cosa. La ración también muy generosa.

Terminamos muy llenos y no pedimos postres. Nos sorprendió que los precios de éstos están bastante subidos (de 10 a 12 euros), nos dijo la camarera que el motivo es que son para compartir.

Para beber un Pavinia, tinto de Tempranillo y Pinot Noir de Valladolid, que no habíamos probado pero que no nos gustó mucho. Sorprende que en la carta no haya vinos de la Comunidad Valenciana.

Pues bueno, instalar en Madrid una sucursal de Canalla Bistro parece un intento de relanzar el Platea, que ultimamente anda un poco alicaído. Precios comedidos y servicio atento, pero apreciamos poca ambición gastronómica que se plasma en unos platos que parecen elaborados en serie, como si de una franquicia se tratase. No nos convenció.

Liliana

Vamos esos "explorers" ;) yo voy a intentar pasarme el viernes.

1 de junio de 2017

Gath

El sandwich de pastrami, aunque tiene muchos adictos en Valencia, a nosotros no nos convenció. Sé, de primera mano, que Ricard tiene ilusión por este proyecto. Veremos a ver si resulta mejor que su experiencia en Ramsés.

1 de junio de 2017

dabisu

Es una cuestión de principios: me niego a ir a un sitio con la palabra "canalla" en el nombre de local. Creo que es el adjetivo que mas odio del diccionario. Luego esta la palabra "bistro", que junto a "gastrobar", "gastrotapas", "gastoexperiencia" y "gastroyanoséquemasponerparaseroriginal" están dentro del grupo de mis palabras más odiadas ;)

21 de julio de 2017

Arallo Taberna

+34 690 67 37 96

Calle de la Reina 31 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 57 personas

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No entendimos el "conceto"

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Cena diario - mayo 2017

Tras Alabaster y Ánima, el grupo gallego Amicalia abre sucursal en Madrid de la TABERNA ARALLO, bar informal de cocina atlántica “contaminada” (como ellos mismos dicen) de influencias culinarias de otras latitudes. Ofrecen una carta breve de tapas de cocina creativa pensadas para compartir, elaborada por Iván Dominguez, director gastronómico del grupo, que cuenta con una estrella Michelín en el Alborada de A Coruña.

Situado en la calle Reina, enfrente del Cock, el local mola mucho, se nota una fuerte inversión. Tras una puerta estilo contenedor encontramos alguna mesita alta, una enorme barra alargada con taburetes y enfrente una impresionante cocina vista. Aires industriales, música electrónica y “show cooking”, conforman una puesta en escena que recuerda mucho a Streetxo.

Atendidos personalmente en la barra por Iván, tomamos:

Croqueta-niguiri de merluza, que consiste en una croqueta de salsa verde y encima un corte de merluza en plan niguiri. Para comer de un bocado. Muy buena.

Steak tartar, que nos ofrecieron fuera de carta, presentado en medio hueso de vaca con su tuétano asado en el josper. Excelente carne, que se da a probar para ajustar el punto de picante, y que se atempera con un soplete, y curioso el contraste del fuerte sabor del tuétano con el frescor de la carne cruda. Nos gustó.

Tartar de jurel y sopa de tomate-guindilla. Pescado crudo en plan ceviche, marinado en jugo de tomate ligeramente picante y cebollino. Pues muy rico también oigan.

A destacar la actitud de Iván, que estuvo muy pendiente de que la comida estuviese a nuestro gusto, pero las sensaciones no fueron buenas. En mi opinión tienen un problema importante de rodaje. Mucho postureo, pero poco oficio veo yo en el personal. La indumentaria “canalla” impecable, gorrita de visera incluida, pero estaban tan perdidos que parecía que era el primer día que pisaban un bar (de camareros claro).

Pedimos la carta de vinos y no hay. Bien, es comprensible, es el primer día. Lo que no se entiende es que tampoco te sepan decir las botellas de vino que tienen, ni lo que cuestan, porque nos explica la encargada que “el concepto es de taberna y ponemos sólo vinos por copas”. Amén.

Al final, a regañadientes, nos dice que las botellas cuestan todas entre 12 y 17 euros, y cuando le pedimos una en concreto se descuelga con que esa vale 27 “porque los tintos son más caros” (un Ponte da Boga Mencía de 9 euros en tienda). El mismo vino en carta a 4 euros la copa, poniendo que saquen de la botella 5 o 6 copas, no cuadra nada, por lo que me temo que era un precio disuasorio para que no pidiéramos botella. Todo un poco surrealista vaya.

Pues todo lo que salía de la cocina estaba francamente bueno, pero con tantas pegas con el bebercio optamos por irnos a rematar la noche a otro lado. Acabamos pagando poco más de 50 euros por todo, que no es mal precio, aunque también hubo problemas con las vueltas de la cuenta, que hubo que reclamar varias veces. Me temo que tardaremos en volver.

ver comentarios anteriores (3)

Gath

Pues ya van dos pinchazos en hueso. Anima no nos convenció (pendiente de revisar) y ahora, por vuestros comentarios, Arallo tampoco convence. No entiendo nada.

19 de mayo de 2017

Sr Rodriguez

El ataque de las tabernas atlánticas canallas. País de turismo y servicios sin camareros de profesión.

19 de mayo de 2017

Avelio

Gracias por comentar mi reseña con tanto cariño Degustator, pero mira yo tengo la manía de describir mis experiencias tal cual, poniendo lo que me gusta y lo que no me gusta también. Como decía mi maestro, el gran Spider72, así me va, así lo cuento.

No critico por criticar, puedes repasar mis 300 reseñas en la web del 11870, y verás que siempre que digo algo que no me ha gustado de algún sitio, lo explico detalladamente para que se entienda el porqué. Puedes estar de acuerdo o no, pero mi opinión no está en venta. Ya ves, ni soy palmero, ni estoy a sueldo, de nadie.

A mí la comida de Arallo también me gustó, y así lo pongo en la reseña, y que sepas que todo lo que digo sobre el servicio se lo comentamos en persona a Iván el mismo día que fuimos y creo que tomó buena nota (se lo puedes preguntar). Se trata de señalar aspectos a mejorar para corregirlos, no de criticar sin ton ni son. Y que sepas también que estos comentarios sobre cosas que no funcionan, a ti te puede parecer que no aportan nada, pero para el responsable del negocio son un feedback muy valioso.

Por último, me parece muy bien que nos cuentes más cosas como dices al final, porque de momento no he visto en esta web ninguna reseña tuya.

Un abrazo muy fuerte campeón.
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24 de mayo de 2017

dagger

@Avelio hay una opinión de @Degustator pero está en cuarentena: 11870.com/pro/arallo/badalona50 (es idéntica al comentario que hace aquí, no tiene buena pinta...)

24 de mayo de 2017

fresandco

Nosotros en Coruña tardamos media vida en ser atendido, de la comida, nada especialmente destacable. Tendran que darle una vuelta a "la cocina intoxicada"

24 de mayo de 2017

Avelio

Ahh vale, te confundí con el CM de Arallo. Mil perdones.

24 de mayo de 2017

Avelio

Y tampoco le des importancia tú, que estos piques molan, es la sal de la vida ;-)

24 de mayo de 2017

Degustator toma este comentario con cautela

En mi perfil lo tienes mejor escrito que con el móvil y los dedos gordos queda peor. Otro saludo

24 de mayo de 2017

La China Mandarina

+34 910 28 25 41

Plaza Cascorro 17 <m> La Latina 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 29 personas

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Opinion de menú: regulero

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un check-in aquí

Comida de menú del día - mayo 2017

Situado en un esquinazo en plena plaza de Cascorro, en la onda hipster-buenrrollista lavapiesera. Paredes desnudas sillas desparejadas y camareros con barba.

Menú del día a 11,50 €, que consiste en un plato combinado con un cereal, una proteína y un vegetal. Pinta bien.

Pedimos todas las combinaciones posibles y probamos:

- De cereales : arroz con zanahoria y taboulé con verduras, muy insípidos ambos. Parecían hechos hace bastantes horas y recalentados. Lo peor del menú.

- De proteína: merluza a la parrilla, chiclosa y con un sabor indefinido, muy mejorable, y unos tacos de pechuga de pollo con salsa de queso, esto si que estaba muy bueno.

- De vegetal: una ensalada de espinacas con salmón ahumado (realmente palometa) muy rica y una crema de verduras, demasiado líquida para nuestro gusto, comestible, aunque nos recordó a las que ponen en el hospital (vean la foto y juzgen Vds. mismos)

Para beber, de una carta con vinos mediocres muy subidos de precio (coste tienda x3). Elegimos un tempranillo de Navarra La Cruzica, que se dejó beber pero no nos entusiasmó. El pan bueno.

Servicio correcto aunque poco empático, tampoco ayudaba que había sólo dos personas atendiendo el comedor y la barra y tenían el garito petado.

Pues bueno, comimos pero no nos han quedado ganas de repetir, al menos de menú, que efectivamente no es nada caro, pero no nos ha convencido.

Restaurante Al Socaire

+34 914 93 88 04

Calle Pio Baroja, 10 <m> Sainz de Baranda 6 9 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 7 personas

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No es lugar para tapas

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Comida festivo - marzo 2017

Habíamos oído que el restaurante de la Casa de Cantabria cambió de manos hace unas semanas, y que habían abierto un restaurante con una zona de tapas llamado AL SOCAIRE. Hoy nos apetecían unas tapitas y nos acercamos a probar.

Efectivamente el sitio está en los bajos de la Casa Regional. Están pegados al Retiro, detrás del Niño Jesús, una zona privilegiada para vivir, aunque muy matada para poner un restaurante. Terraza con un puñado de mesas a la entrada y un restaurante bien puesto tras una gran cristalera.

Primera decepción: el bar de tapas está desolado, no hay ni camarero. Bueno, no pasa nada, nos quedamos en la terraza que hace buen día.

Segunda decepción: no hay carta de tapas como tal, si quieres pides algún plato de la carta de restaurante, te lo ponen para compartir y se acabó. La carta es clásica, con ensaladas, carnes y muchas clases de pescado que nos aseguran que les traen directamente del puerto de Suanzes, casi todos con alguna salsa.

Como nosotros íbamos a raciones, y no nos apetecía un pescado en salsa ni un entrecot, intentamos pedir alguna entrada para compartir. Tampoco es que hubiera una gran variedad, pero al final nos apañamos con:

Rabas. De calidad y bien fritas, aunque en una ración enorme que nos dejó un poco K.O. para lo que vendría después.

Ensaladilla rusa, con trozos de patata cortados grandes y coronada por unas láminas de ventresca. Se notaba casera, aunque nada especial.

Huevos con patatas y picadillo. Buen huevo y patata, aunque el picadillo cortado en trozos muy gordos, lo que hacía el conjunto un poco basto.

A estas alturas ya estábamos bastante petados, pues como os decía las raciones son enormes (no pregunté si se podían pedir medias), así que aquí paramos.

Para beber, de una carta de vinos más bien clásica, elegimos un Ribera Sacra, Vía Romana, que se dejó beber aunque no nos entusiasmó.

Pagamos unos 30 por persona.

Pues bueno, hemos comido pero no era exactamente esto lo que veníamos buscando. Cocina casera pero poco refinada. Acostumbrados a la oferta de cocina montañesa de los locales de Paco Quirós, éste no nos ha encajado mucho.

Chiringuito de El Señor Martin

- cerrado

Calle Mayor,31 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 48 personas

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Un chiringuito carito

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Comida domingo - marzo 2017

EL CHIRINGUITO DEL SR. MARTÍN es un restaurante abierto hace ya unos añitos en la calle Mayor, en el que nunca nos había dado por entrar. La verdad es que la estética del local, tipo franquicia de cubos de botellines, y la ubicación tan céntrica y turistica siempre nos había echado para atrás. No obstante, una buena reseña de un reputado crítico gastronómico al que seguimos, nos puso de nuevo el sitio en el radar, y éste domingo allí nos plantamos.

El sitio, hace honor a su nombre, más que un restaurante parece un chiringuito playero, barra y cocina-freiduría a la entrada, y un espacio diáfano decorado con tablones pintados de colorines en las paredes y mesitas de madera tipo terraza, para mi gusto demasiado pequeñas y excesivamente juntas.

Carta compuesta casi en exclusiva por frutos del mar, mariscos y pescados preparados de diferentes modos (fritura, ceviche, escabeche, etc.), que nos aseguran que son frescos y de primera calidad pues el negocio pertenece a un grupo pescadero.

Nosotros pedimos:

- Erizo de mar, servido crudo, en su caparazón. No sabía a nada, bueno sí.. a cámara. Mal.

- Tortilla de camarones mal hecha. Y tal mal hecha, como que consistió en una tortilla francesa con unos cuantos camarones fritos por encima. Lo típico que te haces para cenar un día de diario cuando no tienes otra cosa en la nevera. No entendimos este plato.

- Tarantello de atún rojo. Un tataki en una base de ajoblanco. Aceptable.

- Trucha salvaje en escabeche. Trucha asalmonada en un escabeche suave y templado. Esto si estaba muy bueno, y es que los escabeches acabarán con los ceviches, ya os lo digo.

Para beber, de una extensa y cara carta de vinos, de la que faltaban varias referencias, a la tercera, elegimos un albariño llamado "Trucha", bastante rico.

Pues aquí paramos. La cuenta ascendió a 63 euros, unos 30 por cabeza, pero hay que advertir que veníamos de tomar el vermú con tropecientos aperitivos y no íbamos con hambre, pero lo normal hubiera sido pedir por lo menos otras dos cosas y un postre, con lo que comer aquí se te pone en 50 € a nada que te descuides. Las raciones son escasas, el producto no nos pareció excelente y los precios son similares a los que manejan en Alabaster o Lakasa, por poner un ejemplo, y bueno.... nada que ver. Tardaremos en volver.

El Rincón De Esteban

+34 914 29 92 89

Calle Santa Catalina, 3 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

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Necesita actualizar

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Comida domingo - marzo 2017

Comida familiar en EL RINCÓN DE ESTEBAN, restaurante que lleva décadas abierto en la calle de enfrente del Congreso.

El sitio algunos lo considerarían rancio, aunque a mí este tipo de locales, con cabezas de bichos colgadas y fotos de famosos más o menos
casposos por toda la pared me ponen.

Te recibe el Sr. Esteban en persona y su mujer, como si te conocieran de toda la vida. Los camareros son de la vieja escuela, tambien agradables pero con espolones, ya me entendéis.

La carta es de cocina castellana clásica, pocos cambios me parece que ha tenido desde que abrió. Cinco personas, pedimos algún entrante y un segundo cada uno.

Pimientos de piquillo rellenos de brandada. Muy reguleros, interior demasiado compacto y sin saber casi a bacalao. Prescindibles.

"Manda huevos", que son unos huevos rotos con unas lonchas de paletilla ibérica, y cinco o seis angulas por encima, circunstancia que sirve de justificación para cobrar a más de 20 € el plato.

Cochinillo asado, demasiado seco y con pinta de haber sido recalentado. Una gran decepción pues se supone que es una de sus especialidades.

Rabo de toro. Servido con patatas, ración generosa, meloso y bien guisado. Muy rico.

Arroz con verduras y gallo de corral. Un arroz caldoso que vino con el cereal totalmente pasado y una capa de grasa por encima. Hubo que devolverlo a cocina. Disculpas de los camareros, se reconoció el error y no se cobró.

Un comensal pidió un helado artesano de higos que no estaba mal, y el resto cafés acompañados de chocolates yemas de Ávila, de parte de la casa. Para beber, de una carta muy clásica y con precios severos, elegimos un Prima de Toro, que nos pareció la mejor opción calidad-precio.

Invitación a chupitos y unas copas de parte de la casa. Salimos a unos 40 € por persona, porque no se cobró el arroz, pero salir aquí comiendo a la carta por menos de 50€ es difícil.

No nos ha convencido, deben cuidar más la cocina y necesitan actualizarse, si quieren continuar abiertos otros tantos años como los que llevan hasta la fecha.

Gastrobar Villanos

- cerrado

Glorieta de las Pirámides, 5 <m> Pirámides 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 3 personas

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Flojo

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Comida domingo - noviembre 2016

Probando sitios por el barrio recalamos en este "gastrobar", un local en plena Glorieta de Pirámides, al que le han hecho una buena reforma, en la linea que se lleva ahora, grandes cristaleras, paredes de cemento de obra y bombillas édison. Carta de cocina de "fusión", nosotros pedimos:

Unos chipirones, enharinados y fritos, un poco grasientos, la gracia se la aportaba una salsilla de ají amarillo que no estaba mal.

Un bao, panceta, varios tipos de lechugas y un toque de sriracha, muy mediocre y muy caro (12 pavazos).

Terminamos con unos "thaillarines". Pasta Gallo salteada con pimiento y cebolla, huevo y unos trocitos de pollo, sabor muy plano, cocina tipo "erasmus", comible sin más.

No tomamos postre pues nos parecieron caros ( a 6 o 7 euros) y tampoco hubo ninguno que nos convenciera.

La carta de vinos es un poco deprimente, compuesta por riojas y riberas de lineal de supermercado. Pedimos un Ramón Bilbao crianza como mal menor.

Salimos a 25 euros por barba, pues eso, que comimos pero no salimos contentos. Esto me lo hago yo en mi casa y no tengo n.p.i. de cocinar. Para hacer cocina de "fusión" hay que dominar las técnicas de las cocinas que estás fusionando. No basta con poner un poco de sriracha por aquí y un poco de cilantro por allá. No todo vale.

Miss Migas

Bao a 12 lereles? jue...

27 de noviembre de 2016

Adunia

- cerrado

Calle del General Pardiñas, 56 <m> Núñez de Balboa 5 9 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 18 personas

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Cocina manchega a precios severos

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Cena sábado - noviembre 2016

Había ganas de probar ADUNIA, el nuevo proyecto en Madrid de Manolo de la Osa, cocinero que llegó a ostentar una estrella Michelín en su restaurante de Las Pedroñeras.

El local es el mismo que albergaba el extinto Lovnis, en General Pardiñas. Dividido en dos plantas, le han dado un buen lavado de cara. Arriba, la zona "informal", en la que se pueden degustar raciones, decorada en maderas claras sin tratar y abajo el comedor gastronómico, donde se encuentra la gran mesa alargada, decorado en tonos oscuros. Todo muy moderno y funcional pero un tanto frío e impersonal.

Reservamos en la parte informal y como íbamos cuatro personas, intentamos probar un poco de todo. Empezamos pidiendo:

- Gyozas de morteruelo, ligeramente pasadas por la plancha, acompañadas de trompetas de los muertos, muy buenas.
- Buñuelos de atascaburras acompañados de piparras en vinagre fritas y ajos negros. Rebozado ligero, masa esponjosa. Ricos.
- Albóndigas de caza. Un poco secas pero con una salsa extraordinaria, de no parar de mojar pan.
- Solomillo de orza. Servido en plan roast beef, acompañado de un cuenquito con unos pimientos rojos asados. y una salsilla de mostaza. Francamente bueno.
- Pisto manchego con migas de bacalao. Resultó demasiado dulce.
- Cochifrito con especias. Piel doradita, crujiente y con muy buen sabor.

Terminamos con un postre de chocolate con cafe, nada destacable, y una tabla de quesos nacionales (pata de mulo, cabra, tronchón, azul y trufado) correcta, aunque echamos de menos algo más de intensidad.

Para beber cayeron dos botellas de tinto, una de un tempranillo ligero de La Mancha, Luna Lunera y un potente Jumilla monastrell, El Molar de Casa Castillo, ambos muy subidos de precio.

Servicio un poco atolondrado y con mucho peligro con la bandeja. Mesas sin manteles y servilletas de papel. En cuanto al precio nos pareció muy severo. Las raciones están tarifadas entre 18 y 24 euros y las cantidades son bastante escasas, lo que obliga a pedir como mínimo dos por cabeza si no quieres salir con hambre. Nosotros terminamos pagando 53 euros por barba, precio que nos pareció muy subido, pues ni el coste del producto utilizado, ni el ambiente, ni el servicio, justifican el sablazo. Me temo que tardaremos en volver.

1Falces

Algún día, algún día, los sitios "en rodaje" ofreceran su carta al 40% durante el mismo. Qué menos.

22 de noviembre de 2016

Miss Migas

Voto a favor!

22 de noviembre de 2016