El Paladar de Carola

mostrando 8 sitios

Bodega El Sidral

+34 930 07 88 29

Carrer del Dos de Maig, 217 <m> Encants L2 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por una persona

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Efervescencia del ánimo

El Paladar de Carola lo descubrió en mayo de 2017

me encanta, uno de mis favoritos

En nuestra última visita a Barcelona, decidimos honrar a uno de los dioses más venerados en nuestra tierra, Dionisio, el Dios Baco y confirmar, así, que se puede “hacer la baca” incluso a 800 km de ella, todo depende de la compañía. Esta tierra catalana nos brindó todo lo necesario para que pudiéramos rendir culto como corresponde y, seguro que no por casualidad, nuestra última reverencia de la jornada la hicimos en esta Bodega.
Nos había llamado la atención algún día antes: bien decorada, se puede disfrutar de tapas frías, entre las que parecen destacar las anchoas (no podemos dar fe de ello, todavía, la próxima vez será), copas de cava,… Además, dispone de una sala en su interior para actuaciones, reuniones,…
De lo que sí pudimos disfrutar, y mucho, fue de su ambiente. Bodega con alma, paradigma de aquellos rincones con encanto, pero de aquellos en los que el encanto no solo reside el lugar, sino más bien en la magia de su gente. Y al frente de todo, Nuria, la esencia…
Siempre tenemos excusas para volver a esta ciudad, ahora hemos encontrado una más.

ABaC

+34 933 19 66 00

Avinguda del Tibidabo 1 <m> Vallcarca L3 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por 35 personas

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Master”Chips”

para no volver

El día era propicio y la ocasión lo merecía (¡17 aniversario!, ¡cómo pasa el tiempo!). Después de comer bajo cielos estrellados en varias ocasiones (22 estrellas en total), era el momento de seguir explorando el firmamento y descubrir las dos de Jordi Cruz. Y digo que era el momento porque, tras algunos años de evasivas (debido a las reticencias, quizás infundadas, o tal vez no tanto, hacia los cocineros tan sumamente mediáticos) nos dejamos convencer, por fin, por las muchas y buenas opiniones que nos contrariaban. Nos equivocamos, no era el momento, el firmamento, si en algún momento nos pareció claro, se tornó oscuro, lleno de nubarrones tan negros que cualquier atisbo de luz proveniente de alguna estrella se desvanecía como una mera ilusión óptica. Ni siquiera pudimos divisar alguna estrella fugaz y no fue por falta de predisposición, lo intentamos, lo buscamos y esperamos,…, pero no pudo ser.
Después de unos momentos intentando adivinar por donde acceder al restaurante, una chica acudió a nuestro encuentro y nos acompañó en el ascensor que nos llevaría a él. Ni una palabra, un instante tan frío que resultó incómodo. Nos acompañó al jardín, donde, sin otra opción, nos servirían los primeros platos. El frío (ahora meteorológico), nos seguía acompañando (no creo que fuera el día más adecuado, al menos para mí, para aprovechar el bonito jardín).
Optamos por el Menú más largo, “Nuestra vanguardia” (170€):
Bloody Mary on the Rocks y Cucos cubanos de margarita: el Bloody mary, excelente, aunque atrevido, subidito de su “ras el hanout”, lo que le hace adictivo. Los merengues, uno relleno de menta y el otro con sal, ni fu ni fa, aunque algo más acertado el de menta.
Almeja de Carril con mantequilla de algas y caviar y Macarons de Bloody Mary: la almeja muy buena, sabrosa, sin embargo, el Bloody Mary en esta forma, todo lo contrario a la forma anterior, soso, sin gracia.
Consomé de erizos con ron añejo y Caña Zacapa: Bullabesa de erizos de mar en copa pulverizada con ron Zacapa que resultó ser muy insípida, acompañada de teja de alga nori, bien presentada y sabrosa.
Por fin podemos pasar al restaurante! El frío se estaba convirtiendo en desagradable. De camino, visita a la cocina. Jordi, simpático, atento, voz profunda y mano firme. Nos gustó saludarle.
El salón, con chimenea y biblioteca, muy acogedor, elegante, mesas bien vestidas y decoradas, buen ambiente. Creímos haber dejado el frío en el jardín, pero no fue así. El personal de la sala lo devolvió a nuestro lado. Servicio mecánico, robótico, sin alma.
Médula y costilla de atún con ostrón, limón y pipas: quizá uno de los peores platos. Muy buena presentación, eso sí, pero ausencia total de sabor. Hoja de ostra con aire de… que no sabía a nada, dadito de atún que, ni siquiera, permite apreciar el sabor…
Baba de cacahuetes embebido de corales tibios de gamba con nabicol al aceite de oliva y Consomé de gamba con pan de algas: buena puesta en escena para su terminación. El problema surgió con la alergia de mi pareja al cacahuete, ya que éste contenía medio bizcochito de cacahuete para cada una. Después de idas y venidas de este plato, recriminación de la jefa de sala al camarero incluida, la única solución que se les ocurrió fue sustituir el bizcocho por una pequeña gamba. Quizá un pequeño bizcochito simple, de gamba, o sustituyendo el cacahuete por otro fruto seco…? Inaceptable después de la advertencia, tanto en la reserva (2 meses antes), como al comienzo del menú. Más cuando el siguiente plato vuelve a ser un consomé de gambas con trocitos de gamba igualmente tratada, otra vez! Nada acorde con la categoría del restaurante.
Pequeños guisantes del Maresme con grasa de jamón ibérico sin grasa: guisantes del maresme sobre una gelificación fría e insulsa de jamón con “chips” de jamón. “Chips”??, esas hebras refritas y apelotonadas?? Uff! Esto va de mal en peor. Los guisantes, extraordinarios y bien tratados, eso sí, mérito casi total del maresme, por otro lado. Un agravio hacia el oro verde.
Canelón de calamar a la parmesana: de los que más nos gustó.
Buey de mar al Garum con Pecorino romano, romero y salazones: volvemos a los caldos limpios, pero ausentes de sabor, las esferas de queso sosas, el único sabor se encontraba en los salazones, pero, lo más recriminable, si cabe, la presencia de dos trozos de cáscara en el buey (y he de decir que la cantidad de buey no era como para que las cascaras pasaran desapercibidas, por lo que la falta de atención me parece mayor).
Lubina con caviar, patatas a la mantequilla y bayas de Bataks: excelente presentación y sabor. Un único pero, la textura de la lubina que, para conseguir su presentación, se sacrificó obteniendo una textura de pudin. En este caso, el chips de patata fue perfecto.
Los tiempos de espera entre plato y plato se hacían eternos y esto iba en detrimento de muchos platos que llegaban templados a la mesa. El problema fue más acusado en los platos de carne…
Rillette de liebre con blinis de remolacha: liebre tapada por una salsa que, quizá por el tiempo de espera, quedó templada y demasiado solidificada, casi como una glace. Eso sí, un plato muy sabroso. Acompañado de unos blinis de remolacha a los que no les encontramos mucho sentido.
Berenjena a la brasa con entrécula y jugo de carne añeja: para nosotras, el mejor plato del menú, aunque con su luces y sus sombras. Las luces, la presentación (la carne de ternera nos llega tapada con una piel de berenjena, nos pareció original); el punto y la calidad de la carne (la entrécula, muy muy tierna); el sabor (gran sabor en la salsa). Las sombras, las esferificaciones de berenjenas (totalmente insustanciales), la salsa, al ser tan extremadamente reducida (como en el caso anterior) queda literalmente adherida al plato (suponemos que el tiempo de espera también ayuda a esto) y tapa, en gran medida, el protagonismo de la carne.
Infusión de cordero con resina de pino “Katuosbuhi occidental”: buen olor, cero sabor.
Helado de queso de pastor ahumado, chips de cordero y brotes de pino: buena puesta en escena, haciendo el helado a la vista, si no fuera porque la aparente monotonía y la apatía del actor hace que esperes que el nitrógeno haga su trabajo y se consiga el helado lo antes posible. Y otra vez hacen su aparición los chips (chip para ti chip para mí…), de cordero, en este caso, pero casi tan descuidados como los de jamón.
Chaplin: postre muy rico, nos sorprendió. Muy buena presentación.
La caja frágil, Camomila, leche y barquillo con toques cítricos y suavemente especiados: fresco, pero otra vez aparece esa textura vaporosa e insípida que nos acompaño durante el menú.
Tartaleta fina haciendo referencia a la tatin de manzanas: el primer bocado es muy divertido y refrescante, aunque, seguramente por el tiempo de espera, otra vez!, al primer bocado se deshace y se rompe. Una pena.
Corte de limón con ginebra y enebro: para limpiar boca. Prometía, pero se quedo en nada, no estaba frío, creo que ese podría ser el fallo.
Dulces en calabaza: mini bocados, mini tartas de cacahuete, de queso, de chocolate, todas muy buenas de sabor pero todas con la misma repetitiva textura. El primer bocado gusta, agrada y sorprende, el segundo deja de hacerlo. Bocados esponjosos con distintos sabores. Ah!, y una mini tableta de chocolate que estaba riquísima. Y dos pequeñas trufitas con una fresa partida por la mitad (sin ninguna complicación, me pareció estar en otro sitio).
2 cervezas + 2 Menús “Nuestra vanguardia” + 1 botella de vino (Perelada) + 1 café, 410€.
Conclusión, platos excesivamente minimalistas, de dudosa técnica y ausencia de sabor en la mayoría de ellos y personal que no está (o no estuvo) a la altura.
Por todo esto, lo siento Jordi, pero el delantal negro hoy es para ti y tu equipo.
Abril - 2017

Avelio

Vino.... Perelada?? En serio? Un vino de 6 pavos en un estrella Michelín?

16 de mayo de 2017

El Paladar de Carola

Pues de 6 a 48..., ya me dirás!

16 de mayo de 2017

Sr Rodriguez

¿qué Perelada?

16 de mayo de 2017

El Paladar de Carola

Finca La Garriga 2012, creo recordar, lo siento, no soy muy entendida en vinos.

17 de mayo de 2017

Miss Superlike Avelia

Por el comentario y por el vino....ya me han visto...que venga Jordi a verme a mi

17 de mayo de 2017

La Gurmeteria

+34 937 85 28 67

Passeig del Vapor Gran, 24 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por una persona

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Buenas tapas y vinos

El Paladar de Carola lo descubrió en mayo de 2016

me gusta

Tapas de buena calidad, elaboradas, con muy amplia variedad, en buen ambiente y con buen trato. Muy buena carta de vinos, también.

Surtido de olivas
Alcachofas con parmesano
Tosta de foie al oporto
Costillitas de conejo con alioli
Buñuelos de bacalao
La gran croqueta de "ROSTIT" Y JAMÓN IBÉRICA, una croqueta de tamaño descomunal y muy bien elaborada. Deliciosa para una experta en croquetas.
Cochinillo asado
Bacalao a la llauna
Y de postre, quesos artesanos.

Todo buenísimo, no podemos decir otra cosa.

Con 4 copas de Moritz, 1 botella de vino tinto Priorat (Les Cousins L'Inconscient), 1 cafe y 2 licores de hierbas, total 73,5 e

21-11-2015

El Filete Ruso

+34 932 17 13 10

Carrer Enric Granados 95 <m> Diagonal L3 L5 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por 56 personas

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Una hamburguesería diferente

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En uno de estos días tontos para mí, no tan tontos para mis acompañantes, que te apetece una hamburguesa, nos acercamos a El Filete Ruso.

Hay que decir que la materia prima muy buena: productos ecológicos y de proximidad. La carne con la que elaboran las hamburguesas es ecológica, biodinámica, proveniente de una explotación familiar del Pirineo catalán. Además de tener sugerencias con productos de temporada.
El local, pequeño, pero agradable y elegante en pleno Eixample barcelonés.

Y la comida:

Un par de entrantes: patatas bravas, las de siempre, y champiñones al horno con queso, jamón y nueces y una tapa de queso ecológico de oveja de Menorca, muy buenos.

Y unas hamburquesas:

Hamburguesa de buey: con salsa strogonof, champiñones y extra de bacon y pan de coca
Hamburguesa francesa: con berenjena, tomate, queso brie y mostaza de Dijon
Hamburguesa vegetariana y, por supuesto, extra de queso: elaborada con productos típicos catalanes, con "mongeta del ganxet" (judía autóctona con DOP), arroz de Pals y champiñones. Para mi gusto, exquisita.

+ 3 cañas y 1 café, un total 46,40€ entre tres personas. Bueno, bonito y barato. No se puede pedir más. Tendremos que repetir para comer sus platos estrella: el filete ruso y el steak tartar.
10-10-2015

La Taverna del Clínic

+34 934 10 42 21

Carrer Rosselló 155 <m> Hospital Clinic L5 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por 31 personas

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NEOTABERNA CON ALMA GALLEGA

Fuimos recomendadas insistentemente por mi hermano y tenemos que agradecérselo.

Por su nombre, por su aspecto (local estrecho, con jamones colgados, barra a la izquierda, con mostrador de quesos, mesas pequeñas,...) y por su ubicación (justo delante de la entrada principal del Hospital Clínic), sería fácilmente pensable que nos encontramos frente a un bar (-eto) común, de esos donde poder comer algo tanto médicos como acompañantes de pacientes. Sin embargo, en cuanto ojeas su extensa carta y echas un vistazo a tu alrededor, sobre platos ya servidos, caes en la cuenta de que no es así.

Los hermanos Simôes; Toni el chef y Manuel el sumiller, presentan una carta repleta de opciones, tanto en productos como en precios, completada con productos de temporada que te ofrecen (indicándote sus precios, cosa de agradecer) fuera de carta.

Mientras vas eligiendo tus preferencias, te das cuenta de la aceptación del lugar observando el constante cruzar la puerta de gente que, sin reserva, se acerca a probar suerte y que, irremediablemente, deben volver sobre sus pasos y esperar a una próxima ocasión.

Sin duda, algo discutible es el hecho (avisado en la carta) de que el orden de los platos no lo eliges tú, sino ellos, según necesidades de la cocina, cosa que puede causar cierta incomodidad. No se debe tener en cuenta si comprendes las virguerías que deben hacer en la minicocina con la que cuentan para poder elaborar los milagros que presentan sobre la mesa. Esto será sencillamente solucionado con la ampliación que están preparando en un local anexo.

Después de la cena, concluimos en el secreto de su éxito: un producto de temporada y de excelente calidad, mucho producto de la tierra, muy bien cocinado y presentado, acompañado de una carta de vinos bastante completa y bien elegida, a precios razonables.

- Foie con manzana caramelizada: riquísimo.

- Iglú de Pulpo a la gallega y patata de Puigcerdá: sorprendente presentación y perfecto sabor.

- Cocotte de alcachofas del Prat con berberechos XXL: tiernísimos corazones de alcachofas con unos espectaculares berberechos.

- Almejas de Arcade con guisantes del Maresme: exquisita calidad y textura.

- Verduras crujientes al vapor con salsa romesco y pesto: perfecta cocción.

- Vieiras de las Rias con trufa negra de temporada, habas y crema de calgot: intenso sabor.

- Rabo de toro deshuesado al vino del Priorat y patata parmentier: sabroso, en su punto.

Para el postre, nos dejamos aconsejar un surtido de quesos (cuentan con 60 tipos diferentes, procedentes de España, Portugal y Francia principalmente).

Todo, con 4 cervezas, 2 botellas de rosado catalán y un café, 180 €, 4 personas.

Restaurante Hofmann

+34 932 18 71 65

Carrer de La Granada del Penedes 14 <m> Fontana L3 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por 14 personas

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Expectativas no cumplidas

Alentadas por las buenísimas opiniones vertidas sobre este restaurante, decidimos reservar y, con mucha ilusión, nos fuimos a cenar.
Decepción, quizá por las grandes expectativas creadas o quizá, simplemente, porque no estuvo a la altura.
El local, moderno, elegante, con mesas espaciosas y bien vestidas, ..., pero el ambiente, al menos esa noche, excesivamente ruidoso (mezcla de ruido en la cocina, vista desde el salón, y trasiego de personal que hacía que los comensales elevaran cada vez más el tono).
Comida, aunque con buena calidad, sólo correcta, muy normal, y con algún que otro fallo en la presentación impropio de una estrella Michelín.
El servicio, bastante atento y profesional (el de escuela, no tanto el del jefe de sala, bastante indiscreto).
Todo esto nos lleva, lamentándolo mucho, a discrepar de todas esas opiniones. Claro, que es sólo la experiencia de una noche.

De recibimiento, pequeños aperitivos: GAZPACHO DE FRAMBUESA CON VODKA, MELÓN MACERADO CON MOJITO Y MEJILLÓN ESCABECHADO, todos ellos sobre una pizarra común (nos quedamos con el melón); y una copa de SALMOREJO CON TARTAR DE BOGAVANTE, suave, bueno.

Seguimos con unos “FARCELLETS” DE ACELGAS RELLENOS DE MASCARPONE, PIÑONES Y PASAS CON CRUJIENTE DE PANCETA (buena y sabrosa combinación) y su TRADICIONAL TARTA DE SARDINAS CON TOMATE Y CEBOLLITAS NUEVAS EN CALIENTE (muy buena calidad de sardinas y muy buen punto de cocción). En detrimento de lo anterior, la presentación. Después de ofrecerse a servirnos ambos entrantes de forma individual para probar los dos, cual fue nuestra sorpresa cuando se nos presentó, para cada una, la mitad de cada uno de los entrantes (literalmente partidos por la mitad, como se puede ver en la foto) y en un mismo plato.

Continuamos con PICHÓN ASADO SOBRE ARROZ MELOSO CON SU JUGO DE COCCIÓN AL PERFUME DE JEREZ (pichón en excelente punto y arroz también en su punto, pero muy soso) y PIES DE CERDO DESHUESADOS GLASEADOS, RELLENOS DE FOIE Y TRUFA, EN CREPINA CON SALSA DE OPORTO (muy sabroso, buena textura y la mejor presentación de la cena. Sin embargo, la parmentier que lo acompañaba, excesivamente sosa).
Cabe destacar la variedad (de aceite, de queso, de aceitunas, de sobrasada, ...) de panes que se ofrecen. Todos ellos muy ricos.

Sin ser aficionadas a los postres, siempre nos obligamos a tomar alguno para poder opinar de este otro aspecto de la cocina, llegándonos a sorprender gratamente en muchas ocasiones. En este caso era más que una obligación, así, además, nos lo hizo saber el jefe de sala en un alarde que no nos pareció lo más correcto. Pedimos RAVIOLI DE HOJALDRE RELLENO DE MANZANA ACOMPAÑADO DE FRUTOS DEL BOSQUE DENTRO DE UN VASO DE AZÚCAR (nos llegó a empalagar). Ni que decir tiene que todos los postres tenían una espectacular presentación, con un perfecto trabajo del azúcar Isomalt.

Para finalizar, Petit four (lo peor de la cena, los palitos de hojaldre, impresentables, sin contar con la descarada distinción de petit four de unas mesas a otras), café y una copa de cava (invitación).

En fin, una lástima.

De beber: botella de vino + 2 minicañas (5 € cada una). Todo ello: 140 €.

Dos Palillos

+34 933 04 05 13

Carrer d'Elisabets 9 <m> Catalunya L1 L3 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por 128 personas

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Tapeo asiático en el Rabal barcelonés

No conseguíamos comer en este restaurante, ya que cierra en Agosto y Navidades, coincidiendo con las épocas en las que podemos visitar la ciudad, pero, en esta ocasión, la visita pudo adelantarse a julio, con lo que no podíamos dejar pasar la oportunidad.
El restaurante de Albert Raurich, discípulo de Ferran Adrià, une (a mi entender sin fusionar), a la perfección, dos culturas gastronómicas, Asia y España. Así, el nombre del restaurante hace referencia a la forma de comer este tipo de comida, pero, también, a ese pequeño utensilio tan tradicional en las tapas españolas.
Al entrar, el típico bar de tapas, totalmente informal, donde sólo se come a la carta y sin reserva. Más adelante, tras una pequeña cortina, la Barra Asiática, una estancia muy elegante y cuidada. Una barra continua de madera alrededor de una zona central de trabajo y asomada a la cocina, donde podemos observar la elaboración de los platos, con taburetes altos donde sentarse a disfrutar de los dos menús degustación (uno corto y uno largo) o de la carta (sólo las mediodías). Aquí es necesario reservar.
Habíamos reservado en la barra asiática y, aunque lo recomendable, y con razón, es optar por uno de los dos menús para poder saborear todos su platos, al no encontrarnos en plenas facultades físicas, nos decantamos por ir pidiendo de la carta lo que más nos apeteciera.

Así tomamos:

- CRUJIENTES DE POLLO CON CURRY, pieles secas y crujientes de pollo aderezadas con curry. Curiosa y deliciosa entrada.
- WON TON FRITO DE CARNE, 'ravioli' chino frito, relleno de carne de cerdo y verdura acompañada de salsa dulce de mango. Muy rico.
- ORTIGUILLAS DE MAR EN TEMPURA. Muy aficionadas a éstas, nos parecieron bastante buenas.
- ROLLITO FRESCO VIETNAMITA CON POLLO DE CORRAL, oblea de arroz con tortilla, pollo, albahaca y cilantro. Muy fresco.
- DUMPLING AL VAPOR DE GAMBITAS, empanadilla china de fécula de patata, rellena de gamba roja fresca y panceta de tocino ibérico. Espectacular, tanto en sabor como en las texturas. Sin duda, una de las tapas que más nos sorprendió.
- WOK DE VERDURITAS TIERNAS, mini zanahorias, tirabeques, pack choi, shuen kai, choi sum, jengibre. Muy agradable para los amantes, como yo, de los vegetales, todos ellos en perfecto punto de cocción.
- SUNOMONO DE ALGAS FRESCAS Y MOLUSCOS, algas frescas de Galicia con cañaíllas, percebes y berberechos. De excelente calidad y presentación, uno de los platos que más nos gustó.
- JAPO BURGER, pan casero al vapor, carne de vaca, jengibre, pepino, shiso. Riquísima, la carne sabrosísima y en su punto exacto. Muy recomendable.
- PAPADA DE CERDO IBÉRICO A LA CANTONESA, con materia prima ibérica, estilo chino y esa lentísima cocción que llevábamos observando durante toda la comida, sabíamos que el éxito estaba garantizado, y así fue, no nos decepcionó lo más mínimo. Tierna, jugosa, ..., ¡mmm, deliciosa!
- YAKITORI DE POLLO DE CORRAL, pequeñas brochetas de pollo de corral a la brasa. Quizá no muy sorprendente en su presentación, pero sí por su exquisito sabor.
- GAMBAS A LA PARRILLA, servidas con el cuerpo crudo y la cabeza a la parrilla, sobre el carbón, en una palabra, ¡impresionantes!

Y de beber:

- 4 cervezas.
- Una botella de vino.

Precio Total: 120 €, muy buena relación calidad-precio.

Todo ello con un servicio muy cuidado y atento por parte de las mismas personas que elaboran los platos.
En definitiva, un restaurante con no sólo dos palillos, sino con una merecidísima estrella.

Tickets Tapas Bar

+34 932 92 42 50

Avinguda del Parallel 164 <m> Poble Sec L3 Barcelona, Barcelona provincia, España

guardado por 92 personas

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Había una vez, ..., un circo

... que alegraba siempre el corazón (y el estómago).
Nos costó poder reservar el día que queríamos, pero al final lo conseguimos y mereció muchísimo la pena. Era lugar obligado en nuestra última visita a Barcelona.
El local es una feria, un circo, un lugar de ensueño con unos perfectos maestros de ceremonia, los hermanos Adriá. Consta de varias barras: La Presumida (en la que cenamos) con vistas a los cocineros cocinando como asomados a un balcón con sus persianas; La Estrella, a continuación de La Presumida, donde se tiran perfectas cañas (Estrella Damm, claro) para acompañar las exquisitas tapas; el Camarote de los Marx, en la entrada al local, un lugar para brindar; Nostromo, barra alta de cómodos taburetes para originales montaditos y ensaladas, El Garatge, imitando un contenedor del puerto de Barcelona, es la barra de la parrilla y del pan con tomate (hay montones de ellos colgados en esta barra, y La Dulce, la barra de los postres o de las tapas dulces, la barra creativa de Albert.
El servicio, excelente y muy personalizado. Nuestra camarera nos asesoró, nos explicó los platos y la forma de comerlos y nos fue dirigiendo en una informal, original y divertidísima cena en tapas. Una puesta en escena perfecta que hace que el Tickets no sólo sea un restaurante, sino un lugar mágico para disfrutar de una mágica noche.

En cuanto a la comida, como no podía ser de otra forma, espectacular, con una calidad excelente, no hubo ni un sólo plato que desentonara del resto. Decidimos no pedir menú degustación y hacer un extenso recorrido por la carta:

- PULPITO AL AZAFRÁN, un snack muy sabroso y original.
- OLIVAS GORDAL ADOBADAS y OLIVAS VERDIAL, un clásico de Ferrán, perfecta esferificación tanto en el sabor como en la textura, acompañadas de XUXI SEMILLA TOMATE con anchoas del cantábrico, de muy, muy buena calidad.
- SANDIA IMPREGNADA DE SANDÍA, nos gustó mucho, muy refrescante.
- MINI AIRBAGS DE QUESO, masa de pizza inflada, crujiente, rellena de espuma de queso manchego, acabado con una lámina del mismo queso y caviar de aceite de avellanas. Su sabor explosivo, nos encantó e hizo que se convirtiera en una de las tapas que más nos gustó.
- XUXI AIRBAGUETTE, finas lonchas de jamón "Joselito", inconfundible, cubriendo un crujiente pan hueco.
- HUEVO DE CODORNIZ EN SU NIDO, con wasabi, sublime en cuanto a sabor y textura.
- VIAJE NÓRDICO, tartar de solomillo de buey, tostada de pan de malta con nieve de vinagre. Delicioso, muy recomendable.
- OSTRA PERLA, de una calidad espectacular y tamaño considerable, con una falsa perla que explota al morderla. Otro de nuestros preferidos.
- FRITURA DE PEIX, excelente fritura de corvina adobada cuyo sabor te recuerda al cazón andaluz.
- NAVAJAS CON SALSA DE JENGIBRE, AJO NEGRO Y AIRE DE LIMÓN, producto de primera calidad. Aficionadas a las navajas, estas han sido unas de las mejores que hemos comido.
- POLLO YAUARCAN, al estilo mejicano, fuerte sabor.
- MAR Y MONTAÑA, una cazuelita que combina salchichas de secreto de cerdo, calamarcitos y alubias blancas, contundente cocina de siempre con innovación y creatividad.
- Preguntamos a nuestra camarera si nos recomendaba algo de la carta que no debiéramos dejar de probar y su respuesta fue MOLLETE PAPADA, y acertó. Pan al vapor relleno con una mezcla de papada panceta y de cerdo cocido a baja temperatura, con trozos de mozzarella de búfala, un poco de mostaza y a la parrilla.

Hubiéramos cenado bien con mucho menos, pero nos pudieron las ganas de probarlo todo.

Y de postre:

- NÓRDICO DULCE, muy rico y fresco.
- Y el CORNETE TICKETS, "piticlín, piticlín", y entra en escena el culmen de la noche, un carrito de helados de los de antes con cucuruchos de los de antes, que llega hasta nuestros asientos. Nuestra camarera sirve una bola de helado de mango sobre un falso cucurucho, también de mango (una lámina de mango caramelizada, enrollada en forma de cucurucho, según nos explica), todo espolvoreado con ralladura de lima. Tras servirlo, el carrito se aleja con su "piticlín, piticlín", todo un espectáculo.

Y de beber:

- 2 copas de cerveza, muy buena, parece que es porque no esta pasteurizada ni lleva carbónico
- Una botella de vino, Venta las Vacas.
- Chupitos de pacharán (invitación).

Precio Total: 174 €, buena relación calidad-precio.
En resumen, toda una experiencia INOLVIDABLE para compartir LA VIDA TAPA.