81 sitios, 10 seguidores, 9 descubiertos, 599 visitas

Pello

Sidrería Marisquería El Campanu

+34 985 94 74 46

Calle Puente Romano, 4 Cangues d'Onis, Asturias, España

guardado por 7 personas

ver más restaurantes asturianos en Cangues d'Onis

Los tres mosqueteros

me gusta

Hoy visitamos un viejo conocido, pero en otro lugar. En su día ya les hablamos en este mismo blog de El Campanu ubicado en Ribadesella. Veamos qué nos depara dicho restaurante en la histórica Cangas de Onís. Dicha ciudad fue capital del Reino de Asturias hasta el año 774. En este término municipal tuvo lugar en el año 722 la Batalla de Covadonga, donde Don Pelayo venció a las fuerzas musulmanas y consolidó un poder y prestigio que le permitió permanecer independiente y fundar el primer reino cristiano. Y si quieren conocer algún Campanu más, les queda el de Oviedo, porque José Manuel Mori Cuesta 'El Marqués', propietario de dichos restaurantes ha querido dejar huella a lo largo de la provincia asturiana.

José Manuel además de amante de la gastronomía, tiene otra pasión, como es la pesca de salmón. Probablemente el número uno de los pescadores de salmón asturianos, puesto que ha capturado hasta en cinco ocasiones el campanu. Pero, ¿qué es exactamente el campanu? Respuesta sencilla: el primer salmón de la temporada que se pesca en los ríos asturianos. Más difícil su origen: cuentan que durante la Edad Media se repicaban las campanas para avisar del avistamiento de los primeros salmones que conseguían remontar los ríos asturianos cada año. Posteriormente, el repique de las campanas pasó a anunciar la pesca del primer ejemplar.

Después de un poco historia, me parece que es el momento de adentrarse en el tema gastronómico, que es lo que realmente nos ocupa. Cortesía de la casa, para poder ir calentando nuestros fríos cuerpos se nos ofreció un caldo de pixín y patatas sabrosísimo. Además de entonarnos, se nos abrieron las papilas gustativas, prestas a devorar los distintos manjares.

En un lugar donde los pescados y mariscos mandan, toda la cena fue a base de pescado. Comenzamos con unos calamares de potera fritos. Es una diferencia abismal cuando se trata de un calamar pescado a anzuelo que a arrastre. Los afortunados nosotros, los clientes. Gracias, José Manuel.

Y el otro entrante, una nueva maravilla más: fritos de merluza del pincho. Dominio del rebozado, como en el anterior plato e igualmente, una materia prima imposible de mejorar, gracias a que estoy seguro que llega al plato directamente desde las aguas más cercanas.

Los dos platos principales fueron unos pescados, que quedarán durante mucho tiempo en nuestra memoria gastronómica. Primero un sargo o mojarra, como se le conoce a este pescado azul, que todavía no está lo suficientemente valorado, cuando podría ser un perfecto sustituto del gran besugo. La verdad es que el placer de saborear dicho pescado al horno fue un auténtico placer.

Y por último, una lubina a la plancha, acompañada de unas espectaculares patatas panadera con cebolla ¿Dónde está la clave de su magia? Pues en lo que hemos comentado anteriormente; siempre pescados frescos y sin artificios, como salsas extrañas que oculten sus sabores naturales.

Ya ven, tienen donde escoger. A falta de un buen Campanu, tienen tres. De momento hoy, el de Cangas de Onís.

Última visita: 30/03/18
Web del restaurante
Ver ubicación

Puente Romano, 4
Cangas de Onís

946 94 74 46

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2018/04/los-tres-mosqueteros.html

Annua

+34 942 71 50 50

Paseo de la Barquera s/n San Vicente de la Barquera, Cantabria , España

guardado por 26 personas

ver más restaurantes cocina creativa en San Vicente de la Barquera

Fusión culinaria sobre el mar Cantábrico

me gusta

Hoy visitamos un lugar cuyo proyecto comenzó en una ostrería situada en el bravo mar Cantábrico. Su entorno es maravilloso y la propia ubicación es igualmente muy especial: San Vicente de la Barquera. Allí se ubica una joya denominada Annua, dirigida de forma brillante por el chef Óscar Calleja, que se ha inspirado en la cocina mexicana, asiática y por supuesto, cántabra. El resultado habla por sí solo; acaba de obtener su segunda estrella Michelín.

Después de dejarse enamorar por su terraza y atravesar la cocina, acompañados de una anfitriona simpatiquísima y saludar a todo el equipo, nos adentramos en una sala discreta, moderna, elegante y minimalista, rodeada de inmensas cristaleras. El mar a nuestros pies. Un lujo para poder saborear bien el menú degustación Gastronómico o bien el Experience, que es un poco más amplio, y que es el que finalmente escogimos.

Siendo sinceros el principio abruma bastante, puesto que van llegando un sinfín de platos, los denominados snacks que se comen sin cubiertos, mientras uno aún está decidiendo qué vino escoger. Incluso, cortesía de la casa se sirve la famosa cerveza Inedit con sabor a regaliz y cilantro, promocionada por el inigualable Ferran Adrià, lo que provoca aún una mayor confusión. Un pequeño borrón, pero que para nada empaña una jornada gastronómica redonda.

Primero para abrir boca, un caldo montañés, con todo el sabor del compango de unas buenas alubias. Y a continuación una mantequilla pasiega, que quizás nos resultó un poco demasiado fuerte. Falta de costumbre.

Más. Espeto de doraducas de nuestra crianza. Pescado de la tierra y un guiño simpático a la cocina malagueña. Bien combinado con el ramallo y plancton, gran tributo a la cocina asiática. Del mismo modo, excepcional la tartaleta de erizo y foie. Óscar ha sabido aprovechar de maravilla la frontera con la hermosa Asturias. El erizo es un símbolo allí. Continuemos poco a poco, pues aún nos restan seis snacks antes de saborear los platos principales.

Espectacular el siguiente snack: txangurro de nécora de Noja. Máximo rendimiento del producto de la tierra. Más platos de la tierra: blini o tortita fina de Tudanca (municipio cántabro) con caviar. Sabores muy sutiles. Original donde los haya por su sabor e ingredientes fueron la ortiga y col fermentada.

Exquisito el centollo en nogada, tanto por la frescura del marisco como por la textura de la nogada, que es una especie de salsa elaborada con nueces y especias diversas.

El "trampantojo" de nigiri de langostino azul fue uno de los platos que más nos convenció. Además de un nuevo guiño a la cocina nipona, los sabores que Óscar logró a base de "engaños" fueron soberbios. Y ya por último, la rosca de camarones. Momento de tener presente a la rica cocina mexicana y su archiconocido picante. Bien.

¡¡Llegaron los cubiertos con la ostra, sopa de cilantro y chamoy!! No podía falta la ostra en el menú, dado que se cultivan frente a la cristalera en la que nos encontrábamos. Muy bien acompañada con el chamoy (condimento mexicano hecho a base de fruta deshidratada, chile, sal, azúcar y agua, de sabor entre dulce, picante y ácido) y la sopa de cilantro, que refrescaba de forma sublime.

Más. Coco y carabinero. Quizás el plato más complicado de "aceptar". Consistía en una sopa fría de coco que se aconsejaba ir degustándola con cuchara para ir pudiendo saborear los distintos componentes, además de los carabineros (rodajitas de pulpo, patatas cocidas...) Desgraciadamente, el pimentón que se le añadió resultó excesivamente ardiente.

Otra de las muchas sorpresas de la jornada: abalón ahumado a la brasa con crema de yogur. Primera vez que teníamos el placer de probar dicho molusco, el cual recuerda por su forma y con un poco de imaginación, a la oreja humana, con lo que por ese motivo también se le denomina oreja de mar. Nos dejó un tanto fríos, por su ausencia de sabor. Esperemos que al segundo intento, que lo habrá, haya más suerte.

A continuación, una auténtica exquisitez: bogavante al ajillo y mayonesa caliente de orégano. Delicioso. Como ya hemos comentado en más de una ocasión, si la materia prima es de calidad, más de la mitad del éxito está garantizado. A ello se unió una salsa muy bien escogida. Bravo.

Un plato exótico y con reminiscencias mexicanas: taco de hoja santa. Esta es de la familia de la pimienta negra y llega a medir hasta dos metros de altura, por lo que nuestro chef tuvo que cortar dichas enormes hojas y ajustarlas al tamaño de las tortitas. El resultado, una vez más, soberbio. Gracias, maestro.

Momento del pescado. Hallándonos en el mar Cantábrico no nos cabía duda que la diversidad sería inmensa. En esta ocasión Annua nos deleitó con una excelente lubina con guisantes. Suave, delicada, fresca y sabrosa. En definitiva, no se puede pedir más.

¿Y qué me dicen de las ricas vacas cántabras? Pues aquí tienen un ejemplo extraordinario de ello: vaca T, berenjena quemada y huitlacoche. La carne exquisita; poco hecha, para no ocultar su inmenso sabor. Y bien acompañada de una sabrosa berenjena y del permanente huitlacoche mexicano.

Para acabar, tres postres magníficos. Primero, un sorbete de fresa y espuma de leche merengada realmente refrescante. Impresionante, sobre todo, la delicadeza de la espuma. Un postre de los de recordar.

El segundo no le fue a la zaga: biscuit de platano y merengue de maíz. Los dos componentes principales, espectaculares. De los mejores biscuits que uno podría degustar y un merengue inolvidable por su excepcional originalidad. Nuevamente el maíz presente.

Y por último, pipas, cacao y pimienta rosa. Ejemplo de cómo se puede obtener tanto de tan poco. Las virutas de chocolate blanco, de llorar lágrimas de gozo. Y el resto, sobresaliente. Desde luego, que Óscar dio el do de pecho en la parte más dulce. Enhorabuena.

Finalmente, al tiempo que degustábamos un suculento café en una curiosa copa de cristal, cortesía de la casa, nos hicieron llegar diversos dulces: gominola de piña, milhojas de crema, bombón de pasión, lengua de gato y pistacho y anchoa. Curiosísima esta última, porque si bien uno saboreaba chocolate, lo que realmente sentían sus papilas gustativas era el sabor salado de una anchoa.Patrón de "trampantojo" sin igual.

Ya ven, si desean saborear ricas cocinas como la cántabra, mexicana y asiática sobre el mar, no existe un lugar tan perfecto como Annua. Disfrútenlo. Se lo recomiendo.

Última visita: 31/03/18
Web del restaurante
Ver ubicación
Paseo de la Barquera s.n.
39540 San Vicente de la Barquera.
Cantabria, España

942 71 50 50

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2018/04/fusion-culinaria-sobre-el-mar...

Bocadero

+34 946 24 11 99

Cardenal Gardoki, 6 <m> Moyua 1 2 Bilbao, Bizkaia provincia, España

guardado por una persona

ver más restaurantes cocina mediterránea en Bilbao

Bilbao se acerca al Mediterráneo

Pello lo descubrió en febrero de 2018

está OK

Así es. Bilbao ha querido acercarnos la gastronomía mediterránea en un local de reciente apertura, el cual destaca por su especial estética, gracias al toque del diseñador Lázaro Rosa-Violán, artífice de otros restaurantes tan importantes como DiverXo. Ese espacio mágico es Bocadero, que nace con el espíritu de enseñarnos cuáles son los sabores y aromas predominantes de la rica cocina que destaca en dicho entorno geográfico. Cocina tan cercana, pero que a veces nos queda tan lejana.

El local como ya comentábamos es amplio y confortable, con formas suaves, luz tenue y detalles cuidados al milímetro y capacidad para mesas grandes, siempre manteniendo la comodidad y el espacio, para que la importancia se centre en los sabores de los platos. En definitiva, un lugar digno de ver, donde su gastronomía, quizás, quede ligeramente por debajo de la sala. La carta es muy variada, pero nosotros optamos por saborear uno de los 3 menús que ofrece Bocadero.

Comenzó la velada con 4 entrantes. El primero de ellos, uno típicamente mediterráneo: Dips mediterráneos con crudites y pan de pitta. Teníamos mucho para escoger: paté de remolacha, hummus, crema de queso, pisto... No todos rayaron a la misma altura, como cabía esperar, puesto que ahí radica la dificultad. Mucho y variado, complicado. El premio, quizás, se lo llevó el paté de remolacha.

Sigamos. Ensalada de tomates variados con bonito del norte y jamón de atún. Ese fue el segundo entrante. Más que correcto. Aunque nos sorprenda, las cosas sencillas son las que en la mayoría de los casos triunfan.

A continuación un clásico más, que está presente no sólo en las recetas mediterráneas, sino que es protagonista de todas las cocinas: croquetas de jamón ibérico. Es cierto que no fueron las mejores que haya tenido el placer de degustar, pero cumplieron el expediente y no emborronaron la sinfonía de platos que saboreamos.

Para finalizar con los entrantes, un plato que sí que podría entrar en el catálogo de platos mediterráneos: pollo frito crujiente con hierbas mediterráneas y salsa de mojo rojo. Lamentablemente, no fue lo más acertado de la noche. Fritura más que vulgar.

La segunda parte fue de más nivel, con unos platos de mayor personalidad. Empezamos con un arroz meloso de chipirones y langostinos, que sin duda fue lo mejor de todo lo que paladeamos. La textura y el sabor del arroz muy notables, pero más sorprendentes aún la calidad de los chipirones y langostinos. Más que brillante.

Para seguir con los segundos, otro plato típicamente mediterráneo: Tagliatelle con salsa de boletus y huevo a baja temperatura. Lo mejor que se puede decir sobre este plato es que no tenía nada que envidiar a las mejores variedades de pasta que nos ofrecen los restaurantes más especializados en ese tipo de producto. Enhorabuena.

Igualmente subió la nota media de la velada el siguiente plato: merluza a la brasa con ali oli y verduras de temporada. Desde luego que no se le puede negar mérito alguno, pero el riesgo suele ser al contrario. Si el producto es de calidad, en este caso la merluza, no obtener un buen plato es más bien un auténtico demérito.

Y por último, un plato más juvenil: hamburguesa con tomate asado, huevo y queso provolone. Lo que se comentó anteriormente para la pasta vale también para este caso. No tendría nada que envidiar al resto de hamburguesas de los mejores profesionales.

Finalmente, en el postre hubo unanimidad. Deseábamos algo ligero y digestivo y qué mejor que unas fresas en su jugo con helado de nata avainillada. Por si fuera poco, además de todo ello y para redondear todavía más el dulce, éste presentaba polvo de almendras y coco. En una palabra, magnífico.

Ya ven. Bocadero nos ha hecho un favor a los perezosos, que preferimos que la gastronomía foránea se acerque a nosotros, en vez de acercarnos nosotros a ella.

Última visita: 24/02/18
Web del restaurante
Ver ubicación
Cardenal Gardoki, 6
48008 Bilbao

946 24 11 99

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2018/02/bilbao-se-acerca-al-mediterra...

Casa Eutimio

+34 985 85 00 12

Calle San Antonio s/n Lastres, Asturias, España

guardado por 21 personas

ver más restaurantes asturianos en Lastres

Medio siglo de cocina asturiana

me gusta

Seguimos sin abandonar la bella región asturiana y decidimos visitar un pueblo marinero mágico, el cual ya de por sí solo emite un aura especial por su encanto, hechizo y atractivo: Lastres, donde nos espera un lugar creado para el yantar, concretamente, Casa Eutimio. Si nos dedicamos a tratar de detallar su larga historia, tendremos inicio, pero no fin. No obstante, merece la pena destacar unas pinceladas. Como es menester, el amor por la gastronomía lo heredaron María y Rafael Busta, de sus padres Rafael Eutimio Busta y Aida Rosales, que cuando el Restaurante atendía al nombre de "Miramar", no dejaron de servir miles de sardinas día tras día durante 50 años. Ahí es nada. Enhorabuena.

María no sólo aprendió este noble arte de la cocina de su madre, sino que también pasó una temporada en los fogones de la soberbia Casa Fermín, con el fin de añadirle una visión más moderna a la visión clásica gastronómica, que previamente ya le había enseñado su madre. Y dicho toque moderno, además de en los propios platos que se ofrece, se puede apreciar, sin ningún tipo de dudas, en el interior de la sala, la cual no ha dejado de mejorar en estos años; mesas blancas amplias y con buena separación, paredes tan blancas que dan más sensación de luz y finalmente, una vajilla compuesta por grandes platos y bonitas copas. Por cierto, una recomendación, si tienen la oportunidad, traten de reservar en las mesas pegadas junto al mar. Son maravillosas.

El menú fue sencillo, pero exquisito. 2 entrantes, y el primero de ellos todo un clásico: las croquetas de siempre. Estaban rellenas de jamón, que perdonen mi osadía, pero en mi opinión es, sin duda, el relleno estrella. Y si a ello le añadimos, una fritura limpia y exquisita, además de una bechamel espléndida, pues lo que tenemos es unas croquetas de primera.

Y un segundo entrante, también clásico, pero de altura: pinchos de merluza a la romana. Si es cierto que unas de las grandes especialidades de este local es su afamada merluza al estilo Eutimio, nosotros nos decantamos por algo más ligero, pero que del mismo modo, colmó sobradamente nuestras expectativas. Bravo.

Por último, dado que Casa Eutimio vive al lado del mar y vive del mar, no se podía desaprovechar la oportunidad de saborear un notable pescado al horno, que no era otro que una fresquísima lubina recién capturada del bravo Cantábrico. Textura sobria y sabrosa, bien acompañada de unas tiernas patatas panadera y una jugosa cebolla.

Igualmente, los postres también fueron protagonistas en la jornada gastronómica. Por un lado, el sempiterno arroz con leche. Es casi una obligación el demandar dicho postre una vez que se divisan tierras asturianas, puesto que ellos son los grandes maestros en la elaboración de estos dulces arroces y sus verdaderos impulsores. Rara vez defraudan y, por supuesto, en esta ocasión tampoco lo hicieron.

Para terminar el festival una tarta de queso con sorbete de frambuesa, muy atractiva a la vista, al mismo tiempo que poderosa en su sabor. En realidad, enamoraba a todos y cada uno de los sentidos, dominando su presentación y sabor. Trabajo de los que catalogamos de nota muy alta.

Si son amantes del mar y su gastronomía, hay un lugar muy especial, y ese no es otro que Casa Eutimio.


Última visita: 11/02/18
Web del restaurante
Ver ubicación
C/san Antonio s/n 33330
Lastres-Colunga, Asturias

985 85 00 12

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2018/02/medio-siglo-de-cocina-asturi...

Parador De Gijón Molino Viejo

+34 985 37 05 11

Parque Isabel la Católica s/n Gijón, Asturias, España

guardado por 13 personas

ver más paradores en Gijón

La maxa del platu asturianu

me gusta

Hoy nos acercamos a una ciudad donde el mar le ha otorgado un carácter especial tanto en lo meramente social, como en lo gastronómico, que es los que nos ocupa y preocupa. Ese lugar no es otro que la histórica y acogedora Gijón, en cuyo Parador, donde se encuentra el restaurante Tamizia, disfrutamos de la magia culinaria asturiana. Y todo gracias al saber hacer del chef Marcos Serén, el cual a pesar de sus orígenes gallegos, es un auténtico conocedor de todos los productos asturianos.

Así es. Marcos ha fijado su interés en la materia prima que ofrece, bien sea el mar, bien sea la tierra del Principado, para elaborar platos realmente vanguardistas y con toques de originalidad. Estos platos modernos y renovadores contrastan en cierta medida con la austeridad, sobriedad y clásica decoración, en consonancia con el espacio en el cual nos encontramos, que no es otro que un Parador. A destacar, la notable separación entre mesas y sobre todo, los grandes ventanales que nos permiten hipnotizarnos, al observar corretear a las juguetonas ardillas por el Parque Isabel La Católica.

Centrándonos ya en lo gastronómico, el inicio fue más que ilusionante. Cortesía de la casa, y de modo muy acertado, se nos ofrecieron unas croquetas de cocido. Nada mejor que aquello para entrar en calor y entonarnos. La bechamel y textura de la croqueta, espectaculares, pero, sin duda, lo más mágico de todo, el relleno. Su sabor nos hacía recordar al completo compango de una auténtica fabada asturiana. Ya ven, Marcos teniendo presente en todo momento los sabores asturianos.

Entre los platos propiamente demandados por nosotros, todos notables, sin excepción alguna. El primer entrante muy sabroso: rollitos de berenjena rellenos de pisto. Una loa a los vegetales, que incluso hacían rendirse a los comensales más carnívoros y menos amigos de la verdura. Bravo, Marcos.

El segundo entrante fue, este sí, uno de los mimados y favoritos del lugar: cucurucho de chipirones fritos. El calamar frito en Asturias es un producto sagrado que en muy pocos sitios decepcionarán, algo que, lógicamente, tampoco sucedió aquí. La originalidad del cucurucho también destacable. Una manera más divertida para saborearlos.

En cuanto a los segundos platos, una vez más optamos por degustar especialidades típicas asturianas. Por un lado, arroz caldoso con "pitu caleya", trigueros y setas ¡¡Qué vamos a decir del pollo de corral asturiano, que no se haya dicho ya!! Simplemente animarles a que lo degusten, y si va acompañado de un arroz caldoso y con unas sabrosísimas setas, miel sobre hojuelas.

Y el segundo plato principal, como no podía ser de otra manera, el clásico y rey de los fogones asturianos: cachopo relleno de queso de sidra y jamón ibérico. Mucha sutileza mostró Marcos en este plato. No era un simple cachopo, puesto que pocos he saboreado tan jugosos, gracias al relleno y el queso. Ese toque de sidra muy imaginativo y efectivo.

De la misma manera, los postres fueron 100% astures: arroz con leche al estilo tradicional. Es la tierra por la que se reconoce dicho dulce, de modo que casi con toda seguridad en la mayoría de los fogones tendrán el placer de degustar máxima calidad. Su caramelo requemado con el que redondean el plato es insuperable.

Si bien el anterior postre es una joya asturiana, sí que es cierto que en el resto de comunidades también la tenemos la suerte de gozar de su sabor, algo que no sucede con el siguiente dulce: "frixuelos" rellenos de manzana. Podríamos decir que se tratan de unos creps al estilo asturiano, pero es mucho más que eso. Pruébenlo y me cuentan.

En Tamizia del Parador de Gijón disfrutarán de la mejor gastronomía asturiana de modo sosegado y envueltos por la naturaleza. Y es tan difícil encontrar eso...

Última visita: 10/02/18
Web del restaurante
Ver ubicación
Avenida Torcuato Fernández Miranda, 15
33203 Gijón España


985 37 05 11

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2018/02/la-maxa-del-platu-asturianu.html

El Retiro

+34 985 40 02 40

Carretera Pancar s/n Llanes, Asturias, España

guardado por 28 personas

ver más restaurantes cocina creativa en Llanes

La delicada evolución de la tradición a la vanguardia

me gusta

Hoy visitamos un restaurante de origen tradicional y familiar, que con la llegada del nuevo chef, que no es otro que Ricardo González Sotres, logró dar un giro de 180º a la cocina que se ofrecía, situándolo en la vanguardia de la más moderna cocina asturiana, e incluso poder obtener recientemente una estrella Michelín. De la cocina tradicional de su abuela Mali Gutiérrez, Ricardo pasó a una gastronomía notablemente más elaborada, sin que el lugar acusara el cambio, de modo que la clientela consolidada, además de comer los productos típicos de la tierra, tuvo el placer de descubrir auténticas joyas gastronómicas. Todo ello en El Retiro en Pancar, Llanes (Asturias).

En cuanto al local propiamente dicho, nada más verlo enamora. El comedor se encuentra en una sala anexa, muy bien acondicionado y con apenas diez mesas, llamando la atención que en algunos casos muchas de ellas carecen de mantelería. Minimalismo hasta la última expresión. Y sin lugar a dudas, lo que más conquista nuestro mágico sentido de la vista es la ligera excavación de la sala en la roca. En un entorno tan especial es donde Ricardo día a día da rienda suelta a su imaginación sin límites, que se fue fraguando hace ya unos años en la escuela del grandísimo Nacho Manzano.

El comienzo fue sublime. Cortesía de la casa, la mesa en un visto y no visto se convirtió en un auténtico festín gastronómico desenfrenado. Mantequilla artesana para acompañar a una finísima tosta de pan; crujiente de algas con erizo, donde el yodo marino seducía nuestro paladar; clásico torto asturiano, pero con toque vanguardista, al ser suflado y con salmón; grandioso cono de quesos asturianos, manzana y membrillo, y por último, un surtido de quesos zamoranos (extrañamente no eran de la tierra), acompañados de un membrillo de manzana casero. Todo sensacional. Inolvidable.

Tras este inicio espectacular, nuestras expectativas no dejaron de crecer, pero afortunadamente fueron plenamente colmadas. Tomamos como entrante un fabuloso arroz con pitu de caleya. El arroz en su punto y jugoso, gracias al pimiento rojo y a la previamente cebolla pochada. Y qué decir del pitu, ese pollo de carne roja y prieta, que corretea libre y se alimenta sin pienso. Pues que gracias a todo ello, el conjunto estaba soberbio y nos encontrábamos ante un plato realmente redondo.

Vayamos a continuación con los tres platos principales. Primero, un pescado ligero: merluza de pincho con un escabeche cítrico, berberechos y algas. Si quisiéramos definir el plato con una palabra, esa sería refrescante. Pero desde luego que no sólo fue eso. Calidad y magnífico maridaje de sabores deberían acompañar a ese adjetivo. Por lo tanto, plato perfecto.

Otro clásico más, pero en este caso de la tierra: solomillo de vaca en su jugo a las brasas de encina. Si es que no era únicamente la carne la que estaba sabrosísima, la elección del fino puré de patata, los champiñones, las pequeñas zanahorias, los rabanitos, fueron todos ellos una acertadísima elección. Bravo.

Y, finalmente, un plato de caza: pichón a la brasa en dos cocciones, calabaza y zanahorias. La textura de la carne y la salsa, ambas dos, perfectas. No obstante, si algo hubiera que criticar al plato, es su falta de originalidad, dado que las similitudes en la composición de este y el anterior eran evidentes. Un punto a mejorar, sin duda.

Buen inicio, buen final. Todo en sintonía, dado que los postres fueron majestuosos. Por un lado, el cremoso caramelizado de azafrán y chocolate helado ¡¡Azafrán en un postre!! Oda a los contrastes y al arrojo, lo que ya por sí merece un reconocimiento y aplauso. Regresando al plato, destacar sus reminiscencias a la crema catalana.

Por último, uno de los postres estandartes de la cocina actual: esponja de chocolate y café o al que se ha optado por denominar en muchos lugares coulant de chocolate. Un tanto convencional, pero exquisito al mismo tiempo, por lo que nos satisfizo.

Emoción gastronómica en plena naturaleza. Eso es El Retiro.

Última visita: 19/11/17
Web del restaurante
Ver ubicación
Pancar, s/n. Llanes
Asturias

985 400 240

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2017/11/la-delicada-evolucion-de-la-t...

La taberna zingara

+34 984 39 54 77

Calle Linares Rivas,1 Gijón, Asturias, España

guardado por 4 personas

ver más restaurantes tapas en Gijón

Encuentro de tierras asturianas y andaluzas

está OK

El Carmen, uno de los barrios más antiguos de la preciosa villa marinera de Gijón, y donde cada vez se pueden encontrar más locales con cocinas de mucho talento, es el lugar escogido para visitar un lugar muy especial: La Taberna Zíngara. Especial no sólo en cuanto a su gastronomía, sino también debido a su origen. El nombre ya nos da una pista. Dicha denominación está dedicada a una gitana húngara, que vivió un sinfín de historias pasionales, bisabuela del propietario llamado Biagio o Blas para la mayoría. Este también, al igual que su bisabuela, tiene una procedencia compleja. Hijo de italiano de la costa napolitana y de andaluza de la costa malagueña.

Recordándonos su procedencia, Blas ha querido traerse consigo más de un plato de la rica gastronomía andaluza, sin olvidar en ningún momento los platos típicos asturianos. De este modo, en la planta principal hay una zona en la que se pueden degustar los mejores vinos de temporada junto a los más típicos platos andaluces. Ya en la planta baja se encuentra el restaurante propiamente dicho con una carta más amplia, donde los productos asturianos también tienen su presencia. Auténtica fusión entre bistró y taberna. Y si a eso le añadimos, que se trata de un lugar moderno, muy bien iluminado y cuidando al máximo los espacios, las expectativas son inmejorables.

El inicio, como mandan los cánones, cuando estamos hablando de gastronomía andaluza: jamón ibérico de bellota del valle de los Pedroches. Tierra cordobesa donde el jamón es religión. Ración considerable acompañada de una salsa similar al salmorejo, que maridaba perfectamente.

A continuación, otro entrante paladín de esa mágica tierra: coquinas de Ayamonte acompañadas de un sabrosísimo arroz. Verdadero manjar. Un simple cerrar de ojos permitía al comensal trasladarse del Cantábrico a la costa andaluza y respirar toda la esencia de su geografía y sabor de su gastronomía. Bravo.

Y llega el momento más glorioso de la velada: espada de pixín a la brasa servido con arroz salteado. Todo espectacular. Un rape terso, como debe ser; las verduras eficazmente escogidas y el arroz magnífico. Llamativa también su presentación en una especie de brocheta de acero, si bien en principio no era muy práctica, resultaba muy vistosa.

Por último, nos enfrentamos realmente encantados a la versatilidad del atún rojo. En esta ocasión degustamos la parpatana del atún, que un servidor desconocía de qué parte se trataba. Muy gentilmente nos informaron de que era la parte que rodea la boca por la parte de abajo, así como la mandíbula y el cuello, siendo idónea para asar. Y doy fe de que lo es. Manjar exquisito.

Si quieren acudir al encuentro entre tierras asturianas y andaluzas, La Taberna Zíngara es el lugar.

Última visita: 06/10/17
Web del restaurante
Ver ubicación
Calle Linares Rivas, 1,
33206 Gijón, Asturias


984 39 54 77

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2017/11/encuentro-de-tierras-asturian...

Hotel de Londres y de Inglaterra

+34 943 44 07 70

Calle Zubieta 2 San Sebastián, Guipúzcoa provincia, España

guardado por 11 personas

ver más hoteles en San Sebastián

Cuando el gusto y la retina se enamoran

me gusta

Cuando la gastronomía sirve para algo más que saciar nuestros paladares, hay que buscar ese lugar que ofrece tantas posibilidades. Y dicho lugar podría ser perfectamente el maravilloso y bellísimo Hotel Londres de la Bella Easo. La ubicación es de ensueño. Tener el lujo y placer de poder gozar frente a la playa de la mágica bahía de la Concha de San Sebastián es algo que siempre permanecerá en las retinas de los afortunados devoradores de manjares.

Las instalaciones son señoriales y con varias opciones. Si uno desea disfrutar de la cocina vasca dispone la opción del restaurante La Brasserie Mari Galant, con unos precios muy ajustados. O por el contrario, si lo que prefiere es un buen aperitivo, o bien una buena copa, el bar Swing es su lugar. Y por último, por supuesto, los sugestivos y hermosos salones del hotel, que precisamente fue el espacio donde nosotros gozamos de una jornada gastronómica inolvidable.

En cuanto a la comida, en línea con la belleza del lugar. Para empezar, un marisco delicado: bogavante asado y servido con ensalada de hojas tiernas y aceite de perejil y trufa. Calidad suprema a lo que se unía la facilidad con la que se desprendía la carne, señal inequívoca de su frescura. Bravo.

Segundo entrante. Lasaña de manzana y foie con espuma de pasas de corinto. En búsqueda de la delicadeza máxima. No sólo se trata de reunir unos ingredientes, ya de por sí individualmente seductores, sino que se busca que conformen una orquesta de sabores. Logrado y con creces. Enhorabuena.

Dado que nos encontramos en un lugar cuyas pautas son la belleza de lo clásico, los platos no podían irle a la zaga. Así que, continuamos con pescado y carne. Medallón de rape oriotarra asado con almejas. El rape, el pescado más cercano por su sabor al marisco, permitió que el nivel culinario continuara en cotas elevadas. Bien elaborado y bien sabroso.

Y por lo que respecta a la carne, otro de los clásicos: solomillo a la plancha con puré de patatas ligero y salsa de Oporto. La pieza muy poco hecha, como le gusta a un servidor, para que el sabor se realce. A destacar, igualmente, el acompañamiento de la crema de puré tan sutil, que redondeaba el plato de forma brillante.

Finalmente, sí que encontramos un pequeño lugar para el postre. Hojaldre de nata con helado de vainilla. Soberbia la calidad del hojaldre. Sospecho que no fue elaborado en el propio lugar, sino que provenía de algún maestro pastelero de la zona. Por el contrario, si se elaboró en el restaurante, mis más sinceras felicitaciones a la sección de pastelería, porque el dulce fue de categoría.

El gusto y la vista al servicio del comensal es la esencia del hotel Londres. Felicidades.

Última visita: 28/10/17
Web del restaurante
Ver ubicación
Zubieta, 2
20007 San Sebastián (Guipúzcoa)

943 44 07 70

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2017/10/cuando-el-gusto-y-la-retina-s...

Asador Zuria

+34 944 24 60 80

Uribitarte Kalea, 7-9 <m> Moyua 1 2 Bilbao, Bizkaia provincia, España

guardado por 5 personas

ver más restaurantes de carne en Bilbao

Gastronomía inmaculada

me gusta

Hoy nos vamos al centro de Bilbao para gozar de un más que interesante menú, concretamente al Asador Zuria, el cual se halla situado en los sótanos de un más que coqueto hotel, que no es otro que el Jardines de Albia. Y el nombre, como en la mayoría de los casos, tiene su explicación. Zuria en euskera significa blanco, color que predomina de manera absoluta en todo los elementos que contiene el restaurante: mesas, manteles, sillas, paredes...

Y dicho blanco inmaculado nos invita a soñar con nuestras mayores fantasías gastronómicas. Todo ello unido a una separación de las mesas más que adecuada, con una mantelería, cubertería y vajilla moderna, que se cambiaba continuamente en los distintos servicios, de modo que las impresiones previas resultaban más que esperanzadoras. Ya sólo faltaba decidir qué comer para poner la guinda al pastel. En esta ocasión no hubo discusión alguna. Un ligero menú degustación para todos.

El menú constaba de dos entrantes y dos platos principales, sin olvidar su correspondiente postre. El inicio con un clásico: las croquetas del Zuria. Exquisitas. Finas, cremosas y con una bechamel magnífica. Por cierto, rellenas con un jamón de calidad, lo cual también ayuda, y mucho.

Un entrante más e igualmente, de los ya asentados en nuestra hostelería: terrina de foie hecha en casa. El que fuera elaborado en el propio restaurante le daba un plus al plato, que todos y cada uno de los comensales celebramos notoriamente.

Momentos importantes. Pescado y carne, carne y pescado. Monta tanto, tanto monta. Para empezar, un pescado de los nuestros: lomo de merluza a la brasa. Ya ven, homenaje a lo tradicional. Con acierto pleno también en lo que respecta al pescado. Enhorabuena.

Y por último, la carne. Un entrecot laminado al carbón con pimientos rojos acompañado de una cremosa salsa de setas espectacular. Como mandan los cánones: costra por fuera, jugosa por dentro y rociado de una sal gorda para darle el toque final. Bravo.

Final épico: tostada del Zuria con helado de queso. Esponjosa y dulce. En definitiva, una auténtica maravilla. Tanto este dulce como las croquetas son sus especialidades, de modo que si tienen la oportunidad, no dejen de apuntársela en su libreta de platos pendientes. Les aseguro que lo agradecerán.

El sabor de lo tradicional nos espera en el Asador Zuria. Disfrútenlo.

Última visita: 14/10/17
Web del restaurante
Ver ubicación
Uribitarte, 7
Bilbao (Bizkaia) 48001


944 24 60 80

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2017/10/gastronomia-inmaculada.html

Restaurante Echaurren Tradición

+34 941 35 40 47

Calle del Padre José García 19 Ezcaray, La Rioja, España

guardado por 17 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Ezcaray

Tradición y vanguardia en el mismo plato

me gusta

En el día de hoy visitamos un lugar del que ya tienen referencia, puesto que ya hablamos largo y tendido en este mismo blog (El Portal de Echaurren), si bien hoy vamos a terminar la obra iniciada. Van a tener el placer de conocer Echaurren Tradición, el cual es el origen y la piedra angular de todo lo que supone la magia del conjunto Echaurren. Allí podrán descubrir recetas tradicionales e inolvidables de la cocina riojana, cuyo mérito indiscutible es de Marisa Sánchez, madre de la actual generación que regenta el local.

Además de dichos platos tradicionales, Echaurren Tradición mira con el rabillo del ojo a El Portal, para tratar de poder incorporar platos más modernos que allí se elaboran, logrando una carta amplísima, muy variada y apta para todo tipo de gustos. Cocina moderna y tradicional de la mano. Enhorabuena. No sólo en el tipo de gastronomía se hacen presentes las diferencias, sino que en la decoración y el ambiente también existen notables rasgos diferenciadores. Como no podía ser de otra manera, en el lugar que nos ocupa el espacio entre las mesas es más reducido, a lo que se une un ambiente de mayor bullicio y jolgorio. A fin de cuentas eso es la tradición de nuestra tierra, ¿o no?

Y qué mejor forma para conocer toda esta tradición que saboreando un menú degustación a base de dos entrantes, tres aperitivos, dos platos principales y un postre. El inicio, con el plato por excelencia de la casa: las croquetas de nuestra madre, de jamón y pollo, suaves y cremosas. Deliciosas. Una pega. Cuando las prueben siempre querrán tener estas croquetas en el plato y eso, complicado.

El segundo aperitivo fue mucho más innovador: carpaccio de gamba sobre tartar de tomate, ajo blanco y caviar de vino tinto. Las raíces de este plato están claras. Francis Paniego seguro que hace las delicias con este manjar en El Portal. Sorprendente, exquisito y visualmente muy atractivo. Bravo.

Cerramos el capítulo de los aperitivos y nos adentramos en el de los entrantes. Comenzamos con unas setas de temporada con ajetes tiernos, todo guisado en su propio jugo con una yema de huevo. Plato tradicional y de la tierra, pero con una presentación y elaboración vanguardista. La conjunción del sabor de las setas y el huevo, inolvidables.

Continuemos. Menestra de verduras de verano con las verduras cocinadas por separado y ligadas con el jugo de la cocción y jamón. Acertadísima elección. Ya ven en el Echaurren Tradición no sólo prestan atención a los productos del entorno, sino que la estacionalidad de estos la consideran fundamental. Fruto de ello es la renovación continua de la carta. Mis felicitaciones.

Para terminar con los entrantes, otro clásico de la casa que nunca puede ni debe faltar: pochas a la riojana con fritada de tomate. Evidentemente las alubias al modo riojana y de la tierra. Seguro que no les defraudan y al igual que en el caso anterior, la materia prima de temporada.

Momento de los platos principales. Por un lado, merluza a la romana confitada a 45º con pimientos verdes y sopa de arroz. El rey de las cartas que se jacten de ser tradicionales. Desde luego que el símbolo de nuestros hogares. Santo y seña de la cocina tradicional, con una garantía de éxito plena.

Y por otro lado, en cuanto a la carne, una sorpresa: albóndiga de la abuela sobre parmentier y trufa. Famosísima en el Echaurren. Como bien indica su nombre, su origen se remonta a tiempos inmemoriales. El que haya sobrevivido en la carta durante tanto tiempo es verdaderamente sintomático. Cuando tengan el placer de saborearla sabrán el porqué de ello.

Lástima, pero llegamos al final. La rúbrica a todo este homenaje gastronómico la puso un fantástico postre: tosta templada con queso de Cameros, manzana reineta y helado de miel. Fabuloso maridaje con los distintos productos y el queso por supuesto de la tierra, de Haro, concretamente.

A los amantes de la gastronomía tradicional con este lugar su sueño se les ha hecho realidad.

Última visita: 13/10/17
Web del restaurante
Ver ubicación
C/ Padre José García, 19
Ezcaray (La Rioja)

941 354 047

P.D. Por cierto, ya disponen de una nueva encuesta. Gracias anticipadas por su colaboración.

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2017/10/tradicion-y-vanguardia-en-el-...