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Glotona de morro fino

gastrolola

mostrando 2 sitios

restaurante vara

+34 925 51 37 50

Carretera Madrid-Toledo km 31 Illescas, Toledo provincia, España

guardado por 2 personas

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PARA CELEBRAR

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Elegimos Vara Eventos&Restaurante con tan solo una semana de antelación para celebrar las bodas de oro de mis padres.
Tan sólo lo conocíamos de una boda de un familiar a la que habíamos asistido como invitados.

Éramos 20 personas y queríamos que fuera una celebración muy sencilla, por lo que no hubiera sido necesario recurrir a un establecimiento de estas características, más apropiado para grandes eventos de más pompa, pero lo ajustado en el tiempo, la fecha, domingo 29 de julio y que fuera un lugar cómodo sin problemas de aparcamiento, me hizo decantarme por Vara sin ni siquiera comparar con otros lugares.

Pedí información a través de la web y me enviaron un dossier con varias opciones de menús.

Tenían disponibilidad para el día elegido, así es que el lunes anterior visitamos las instalaciones y elegimos el saloncito que más nos gustó de los 2 que nos ofrecieron, de uso exclusivo, con un pequeño jardín alrededor muy agradable y baños propios.

El martes antes de las 12,00 debíamos cerrar el menú y así lo hicimos.

El día del evento tomamos un aperitivo en la barra del restaurante mientras fueron llegando todos los invitados y cuando estuvimos listos nos acompañaron hasta el salón perfectamente acondicionado. Decoración sencilla de estilo rústico pero en tonos claros (Los cojines de las sillas con alguna que otra mancha deberían cambiarse) Vajilla demasiado sencilla; para este tipo de celebración se agradecería un menaje más cuidado.

Nuestra combinación de menú fue, en primer lugar, los 3 entrantes a compartir compuestos por surtido de jamón y lomo 100% ibérico y queso manchego acompañado de pan tumaca, gamba blanco de Huelva cocida y almejas a la sartén. De plato principal a elegir merluza o entrecot a la plancha.
La comida se maridó con vino blanco de Rueda y vino tinto Ribera del Duero.
De postre un surtido de 2 tartas y helado casero.

A pesar de lo sencillo del menú estaba todo muy rico. Me preocupaba que alguien se quedara con hambre, pero la cantidad fue perfecta, aunque alguno aprovechó la posibilidad de repetir en el plato principal.

Cerramos con cafés, cava y licores. En el apartado del espumoso creo que deberían ofrecer cava brut además de semiseco.

Aunque hubo algún despiste por parte del servicio con las copas al final de la velada, los 2 camareros que nos atendieron fueron amables y muy profesionales. Los tiempos entre platos perfectos.

En definitiva, fue una celebración familiar en la que a pesar de la precipitación en la eleccion, salió todo fenomenal y todos quedamos muy satisfechos con el lugar y la comida, así es que lo recomiendo para este tipo de celebraciones (Como restaurante no lo conozco, por lo que no puedo opinar, aunque tengo alguna referencia positiva)

Posdata: Como era una comida especial olvidé hacer foto de los platos:-(

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Casa Elena

+34 925 35 54 07

Calle Nueva, 15 (Toledo- Cabañas de la Sagra) Cabañas de la Sagra, Toledo provincia, España

guardado por 29 personas

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RESTAURANTE SLOW FOOD EN CABAÑAS DE LA SAGRA

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Nueva visita al restaurante Casa Elena en Cabañas de la Sagra en la que ha sido nuestra última comida del 2015 en compañía de unos buenos amigos.

Parece que el cambio de chef les ha sentado bien. Cocina tradicional renovada con más convicción, bien anclada en el producto y en la tierra.

Tras el aperitivo de sus ya clásicas croquetas de ibérico que el propio jefe de sala confesó que no se atreven a cambiar, tomamos:

Steack tartar. Ración muy generosa acompañada de finas tostadas de pan. De nuevo no nos preguntaron por el punto de picante. Inicialmente nos pareció un pelín pasado de mostaza, pero tras el primer bocado los sabores se equilibraban y el resultado final fue muy satisfactorio.

Arroz en costra con merluza. Buena ejecución, pero desde mi punto de vista el plato no era de altura.

Pulpo. Si el que probamos en nuestra primera visita era estupendo, este le supera. Espectacular e imprescindible.

Tras estos tres primeros entrantes en cantidad más que generosa, pasamos a los platos principales:

Cochinillo deshuesado sobre cama de manzana que no cumplió con las expectativas del comensal.

Bacalao a baja temperatura, me dicen que muy bueno.

Y las otras dos personas tomamos lomo de corzo con frutos rojos; para chuparse los dedos.

De postres, la tarta de queso manchego y una sopa de almendras con mazapán casero y helado de vainilla fuera de carta. Ambos a buen nivel, aquí los postres no desmerecen en absoluto.

Acompañamos la comida con un Finca Loranque crianza de la zona.

Para rematar la faena petit fours incluidos con los cafés.

33€/pp con el 30% de descuento del tenedor.

En esta segunda visita, coincidiendo con el cambio de cocinero, confirmamos las buenas sensaciones de este Casa Elena que merece la pena conocer.

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Agradable visita al restaurante Casa Elena al que no hubiéramos acudido si no fuera gracias a que nos lo descubrieron unos amigos de la zona.

Ubicado en Cabañas de la Sagra, a 50 km de Madrid y 18 km de Toledo. Aún así, el 80% de sus clientes son de la zona sur de Madrid.

Antigua casona solariega cuyo comedor principal ocupa su pajar recuperado de 1930. Varios ambientes, terraza veraniega incluida que tuvimos la mala suerte de no disfrutar dadas estas temperaturas poco habituales de mediados de junio.

Negocio familiar enclavado en tierra de nadie, no exento de valentía y arrojo, que recupera esta casona con gran respeto por su arquitectura original y en el que un equipo muy joven emprende un proyecto con raíces, cuya máxima es preservar las tradiciones regionales culinarias, con productos de proximidad y ecológicos, en una cocina tradicional renovada a cargo del jovencísimo chef Ignacio Rosado.

El ambiente en el comedor principal con capacidad para 50 comensales, con sus vigas de madera y techos altos, lejos de resultar desangelado con tan sólo dos mesas más, es muy relajado e íntimo.

Existe la opción de un menú degustación de temporada por 35€, o carta no muy extensa con unos 8 ó 10 entrantes desde 9€ (croquetas) hasta 16€ (pulpo) y otros tantos principales a un precio medio de unos 18€. Postres a 5€.

6 personas compartimos de entrantes:
Croquetas de jamón ibérico, espectaculares. Me confieso no croquetera y de estas me hubiera tomado 3 ó 4, buen tamaño, un rebozado muy fino y un relleno cremoso muy ligero y sabroso.

Ensalada de bresaola con queso y rúcula, fuera de carta. La bresaola estaba muy buena, pero el plato no tenía mayor interés.

Ensalada de caballa escabechada con naranja y vinagreta de cítricos. Agradable, pero el escabeche de la caballa era demasiado suave, necesitaba más potencia.

Y el mejor entrante junto con las croquetas; pulpo a la brasa sobre puré de patata. El pulpo sobresaliente, el puré de patata muy primario, pero estaba rico.

Al ser tantas personas y compartir todos los entrantes, repartirlos en pequeñas raciones individuales fue muy incómodo, creo que el servicio de sala debería haber tomado la iniciativa y haberlo hecho ellos, pero quizás es pedir demasiado.

De platos principales tomamos:
Rape glaseado con espuma de guisantes, cítricos y brotes de temporada. Me dicen que espectacular.

Steak tartar. Al comensal no le preguntaron por el punto de picante y parece que picaba bastante. Yo lo probé y doy fe, pero la carne y los condimentos muy muy buenos. Aquí juegan con ventaja, la materia prima proviene de la carnicería familiar de un pueblo muy cerquita. Ración muy generosa con patatas fritas caseras y tostaditas de pan muy finas.

Yo opté por la merluza de pincho sobre ensalada de aguacate y tomate y vinagreta de cítricos. Gran calidad de la materia prima y punto de elaboración perfecto.

El resto tomaron un ramen de rapé y verduras fuera de carta. No lo probé, pero los comensales parecieron satisfechos, verduritas al dente, buen pescado, buenos fideos y caldo con sustancia, aunque distaba mucho de ser un ramen clásico con su buena cantidad de caldo shoyu, carne y huevo (véase Chuka Ramen), pero no dejaba de ser un ramen reinterpretado. Hubiera ganado mucho si lo hubieran servido en un buen cuenco en lugar de en plato.

Y no os perdáis los postres; tarta de queso manchego con helado de tomillo, rica, aunque demasiada nata y poco queso, estas tartas que presumen de ser toda una declaración de intenciones me gustan con más fundamento, y un bizcocho de chocolate con helado de leche tipo coulant con unos trocitos de browni con nueces, verdaderamente buena.

Con los cafés e infusiones unas trufas de chocolate muy fino con una tierra de galleta.

Acompañamos la comida con dos botellas de blanco Caraballas verdejo 100% ecológico (16€/u) que maridó perfectamente con los platos.

Todo esto con dos copas del mismo vino blanco, un refresco, tres cervezas artesanales salvaje de 1/3 y dos 1/3 de mahou sin alcohol, 185€, 31€/pax con el descuento del Tenedor.

Servicio amable y atento, con una charla con el maitre y el chef al final de la sobremesa, que puso un punto y final muy agradable a la velada.

Por el nivel de cocina le pondría 3 estrellas, pero le subo a 4 por el lugar, el ambiente y la amabilidad del equipo.

No es un lugar para ir a propósito, pero si no te pilla muy lejos o lo acoplas en un antes o un después de un paseo por Toledo, merece la pena conocerlo. Les deseo mucha suerte en su andadura gastronómica.

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