222 sitios, 23 siguiendo, 75 seguidores, 37 descubiertos, 4.620 visitas

Glotona de morro fino

gastrolola

mostrando 2 sitios

Bistronomika

- cerrado

Calle Santa María, 39 <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 74 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Madrid

COCINANDO EL MAR

me gusta

Como el propio chef anuncia en su eslogan publicitario, aquí se cocina el mar.

Por fin pudimos disfrutar del buen hacer en los fogones de Carlos del Portillo en su pequeño restaurante de la calle Santa María, justo en el local de al lado de Tandem y casi en frente de Triciclo; hay que saber rodearse de los mejores. Y la verdad es que el chef no se queda atrás con una propuesta firme y decidida por los mejores pescados y mariscos de nuestros mares.

Local íntimo y austero desprovisto de cualquier elemento superfluo con mesas y sillas de madera con lámparas bajas. Mesas desnudas con un único elemento de color, los vasos verdes elaborados por un artesano del Escorial que recicla botellas cortándolas para darles este nuevo uso. La vajilla es muy sencilla pero cuidadosamente escogida en la que se recuperan los antiguos platos y pucheros de loza.

La carta es especialmente corta y, por cierto, en su web no está actualizada, no deberían descuidar estas cosas. Ahora la propuesta se decanta aún más por los pescados y mariscos, de hecho creo que lo único distinto a éstos son los callos.

Anoche algunos platos fuera de carta de los que elegidos dos para los entrantes (cuidado que no anuncian los precios); rebozuelos con camarones fritos (23€) y verdinas con bogavante (27€). Ambos platos excepcionales, la combinación de la seta con el marisco de lo más acertada, el camarón de buen calibre y especialmente crujiente, muy buen plato. Las verdinas sorprenden menos, pero la ejecución de la legumbre era perfecta. Eso sí, en mi opinión, un plato subido de precio ya que la cantidad de bogavante era escasa.

Maridamos los primeros platos con una botella de Bastión de Luna, vino blanco de uva albariño DO Rías Baixas que a mi al menos me resultó muy ácido, por lo que para el plato principal decidí cambiar.

La estrella de la noche fue el pescado salvaje, en nuestro caso un sargo gallego de 1350 gr. Te lo muestran antes de cocinarlo y te dicen el peso, tampoco te comentan el precio que en la carta indican que es por cada 100 gr. Este fueron 98€ y la verdad es que aunque puede parecer elevado, no lo es, comimos perfectamente cuatro personas y de hecho nos costó acabarlo y la calidad del pez es sublime, fresquísimo y elaborado en su punto justo, a nosotros nos gusta un poquito menos hecho, pero estaba soberbio. Los acompañamientos van a parte, patatas panadera (6€) y pimientos y berenjena (8€), elaborado todo al horno e igualmente muy muy rico, con un sabor a leña muy destacado.

Maridamos el pescado con un vino muy especial que fue el descubrimiento de la noche; La Maldición oxidativo 2015 de uva Torrontés blanco DO Madrid (26,50€) con un color anaranjado turbio y un sabor ajerezado que fue una gran sorpresa y que acompañó a la perfección el pescado.

Aunque estábamos bastante llenos, para terminar nos atrevimos con una tarta de queso de cabra azul acompañada con un helado del que no recuerdo el sabor (8€). La tarta, de aspecto muy similar a la de Cañadío, pero con un sabor mucho más intenso a queso azul que nos resultó un poco fuerte, pero la verdad es que estaba muy buena.

Dos botellas de Vichy Catalá a 3,25€/u y tres cafés 2,50€/u. Aquí creo que se pasan mucho.
El servicio de pan, muy bueno, y aperitivo a 1,90€/persona que en este caso no me parece excesivo.

En total la cuenta fueron 239,73€, 60€/persona. Creo que lo justo hubieran sido 10€ menos por persona, ya que toda la bebida está un poco subida de precio, así como algún primero. Bien es cierto que todo el producto es de una calidad excepcional, pedimos todo lo que nos apeteció y los vinos son muy seleccionados. Si miras un poco más lo que pides y optas por primeros más económicos como las almejas, los mejillones o los callos, con vinos un poco más económicos, la cuenta puede rondar los 40-50€ por persona.

En cualquier caso, aunque no es un sitio para ir con mucha frecuencia, merece muchísimo la pena conocer este templo del producto del mar por el mimo con el que lo cocinan y lo sorprendente de su carta de vinos.

etiquetas: , , ,

listas: RESTAURANTES MADRID

Miss Superlike Avelia

Te estas guardando todos los buenos

8 de mayo de 2016

Chez Sam

+212 661-097971

Au fond du port de peche Essaouira, Marruecos

guardado por una persona

ver más restaurantes en Essaouira

VUELVELO A PESCAR, SAM...

gastrolola lo descubrió en enero de 2014

no me gusta

El pueblo portuario de Essaouira en la costa occidental atlántica está ubicado a 180 km de Marrakech. Su medina es Patrimonio de la Humanidad desde 2001. Visita obligada en una escapada a Marrakech.

Nos desplazamos en autocar desde la estación de autobuses de Marrakech en un trayecto de aproximadamente tres horas con veinte minutos de descanso incluido.

El pueblecito tiene mucho encanto; el zoco de la medina, especialmente los puestos de pescado fresco, la zona de los artistas artesanos al lado de la muralla y, sobre todo, su tradicional puerto pesquero.

El viernes de la semana anterior a nuestra escapada a Marrakech, encontré, con grata sorpresa, una referencia de Essaouira en la sección de restaurantes del mundo en la revista Metrópoli del periódico El Mundo; el restaurante Chez Sam, al fondo del puerto pesquero, y como titular destacado “con unas preciosas vistas del océano, el género no puede ser más fresco y restallante de sabor”. Recordad este adjetivo, restallante de sabor.

Tengo en gran estima la crítica gastronómica y de restauración del periódico El Mundo, con su Guía anual de “Comer y beber en Madrid” como referencia de cabecera desde su primer año de edición. Así es que no dudé en recortar el artículo de Chez Sam con la tranquilidad y satisfacción de no tener que buscar más en Essaouira para disfrutar de un buen pescado fresco.

Al llegar a Essaouira llamé para reservar, en previsión de un lleno casi absoluto. El teléfono de la reseña de Metrópoli era incorrecto, una búsqueda rápida en internet nos ofreció el teléfono correcto. En un francés poco comprensible para mis limitados conocimientos, me advirtieron de que no podíamos acudir más tarde de las 14,30 horas, acepté la advertencia sin más opción.

Tras nuestra agradable visita por la medina de la ciudad y el puerto pesquero nos encaminamos a Chez Sam, efectivamente, al fondo del puerto, un restaurante de madera azul, en armonía con las casitas y barcazas del pueblo que reproduce el casco de un barco.
Nos acomodaron en uno de los salones del restaurante en un lateral con vistas al puerto. Comedor trasnochado y pasado de moda, sin mayor importancia, pero con bastante mugre incrustada de años sin una limpieza a fondo. Los baños eran patéticos.

Carta amplia de pescados y mariscos que ofrecen en diferentes elaboraciones, fritos, asados, a la sal. Nada más lejos de la realidad, finalmente acabas comiendo lo poco que tienen.

Sin más preámbulos. Pedí boquerones fritos (60 Dhs) que finalmente fueron esta especie de bacaladitos esqueléticos que veis en la foto, con un rebozado bastante mediocre.

Las peores gambas a la plancha que he comido en mi vida. Sin sabor y secas, muy secas (140 Dhs 200gr). A pesar de que le pedí cuatro piezas me sirvieron seis, nos comimos cuatro con todo el dolor de nuestro paladar.

El plato principal fue mejor, una dorada al horno de aproximadamente 700 gr. para dos (250 Dhs). Te la presentan entera y la sirven preparada ante el comensal. Estaba bien ejecutada y era fresca, pero de nuevo el sabor dejaba que desear.

Con una botella de vino blanco infame (200 Dhs), dos cafés (30 Dhs) y el servicio (50 Dhs), 775 Dhs, 68,80€.

La próxima vez que vuelva a leer en la sección de restaurantes del mundo de la revista Metrópoli algo similar a “restallante de sabor” me lo pensaré dos veces.

etiquetas: ,

listas: RESTAURANTES MARRAKECH