Me gusta comer bien, beber buen vino y un gintonic de vez en cuando, acompañado de mi mujer y de los amigos para los que comer y beber es un placer.

Globez Lopez

mostrando 5 sitios

Hotel Restaurante Cuatro Postes

+34 920 22 00 00

Carretera de Salamanca, 23 Ávila, Ávila provincia, España

guardado por 5 personas

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Las mejores vistas de Ávila

Globez Lopez lo descubrió en noviembre de 2011

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El Hotel Restaurante Cuatro Postes es muy conocido en Ávila pues en los grandes salones de que dispone se organizan todo tipo de eventos y festejos. Del hotel no puedo opinar pues no me he alojado y sobre la participación en algún gran evento o sarao, pues como en todos.

Lo que sí me llama la atención es comer en su restaurante, un gran salón, bien decorado, atendido por unos profesionales de los de toda la vida muy agradables. Raramente está lleno y lo visitan gente de negocios, lugareños y turistas. Su mayor atractivo es sentarse en una mesa pegada a sus grandes ventanales y disfrutar de una de las mejores vistas de Ávila.

Sobre su comida, la carta no guarda demasiados misterios. De primeros son buenas las patatas revolconas, la ensalada de perdiz, el revuelto de la casa y poco más, el embutido no merece la pena. De segundos la elección es clara, en Cuatro Postes sirven de las mejores carnes autóctonas de Ávila en forma de entrecot, solomillo y chuletón.

La bodega es amplia sobre todo de Riberas, en sus precios.

La última comida para dos personas tomando patatas revolconas y ensalada de perdiz de primeros, chuletón y solomillo de segundos, una botella de Viña Pedrosa crianza y cafés se puso en 40€ por persona.

Cuatro Postes es un tanto impersonal por su tamaño si bien es un lugar agradable para comer por su tranquilidad, buen servicio y vistas.

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sin fotos + añadir

Bar Crisol

+34 920 22 42 50

Calle de San Miguel 4 Ávila, Ávila provincia, España

guardado por 4 personas

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Uno de los mejores bares para el aperitivo y, también, para comer

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El archiconocido para los abulenses bar "Los cuernos" realmente se llama Bar Crisol, por si algún foráneo quiere encontrarlo. Está en un callejón peatonal a unos metros de la Plaza de Santa Teresa.

Es un bar pequeño con barra, algunas mesas y un también pequeño salón de 6 mesas para comer. Todo él está plagado de fotos taurinas y, como no, de las correspondientes cabezas de toros que le dan el sobrenombre al bar.

"Los cuernos" es uno de los mejores bares para hacer el aperitivo en Ávila, para mi gusto el mejor, como también es una buena opción para comer. La ausencia de turistas y la presencia de lo más granado de la ciudad, para los que tomar el aperitivo es una costumbre irrenunciable, denota su calidad.

Todas las tapas y raciones son sencillas, clásicas, auténticas y ricas. Destacan los boquerones en vinagre, los embutidos (¡vaya chorizo!), los torreznos, la tortilla de patatas, algún guisito, la sangre encebollada, las gambas cocidas o al ajillo y, mención aparte, tres guisos casqueros que son extraordinarios: los callos, el morro y las manitas de cerdo.

Para comer sentado nada mejor que compartir alguna ración y de segundo preguntar si tiene algún pescado, que será bueno, bueno, la chuleta de ternera y unas chuletillas de lechal extraordinarias. Las patatas fritas de acompañamiento de mucho nivel.

La bodega es amplia sobre todo de vinos de Ribera del Duero a precios muy muy pagables.

Mi última comida (eramos cuatro) con picoteo rico y variado, chuletas de lechal para dos y chuletón para otros dos, Teófilo Reyes crianza (2 botellas) y cafés se puso en 40€ por persona.

Lo dicho, para mi gusto el mejor bar de Ávila para picotear y uno de los mejores lugares para comer, sobre todo en plan amiguetes.

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Doña Guiomar

+34 920 25 37 09

Calle Tomás Luis De Victoria 3 Ávila, Ávila provincia, España

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Bueno y discreto

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Doña Guiomar es mi tercera opción para comer bien en Ávila (junto con Barbacana y El Almacén) cuando tengo alguna comida de trabajo. Pero no el tercero de la lista, según y para qué puede ser el primero.

Se ubica dentro del casco histórico, apenas un par de minutos andando desde la Catedral. El local tiene un pequeño recibidor al entrar, con barra y zona de espera, y en la parte posterior el restaurante. Es un salón diáfano con estratégicos biombos separando las mesas en diferentes zonas. Las mesas son grandes y suficientemente separadas, la decoración es moderna y sobriamente elegante con unos importantes cuadros (y marcos) bien elegidos. Un bonito mueble empotrado con puertas en cristal, al final de la sala, albergando buena parte de su bodega. El lugar me parece muy acogedor, sin ser íntimo.

El restaurante está atendido por su propietarios un par de expertos restauradores que brindan un servicio profesional y discreto, desde luego no son los protagonistas de la comida, lo cual es de agradecer.

Lo primero que llama la atención es que, al menos a la hora de comer, hay pocas mesas ocupadas, esto puede hacer sospechar sobre la frescura de sus productos, pero nada más lejos de la realidad, circunstancia que, por otro lado, lo hace especialmente recomendable para esas comidas en las que uno no quiere ver ni ser visto. Su carta es suficientemente amplia (deberían sustituir la fotocopia por papel impreso) y en ella conviven los platos tradicionales abulenses con elaboraciones propias en su mayoría bien resueltas.

De primeros si es temporada tendrán algunas variedades de setas que según los casos servirán de varias formas, crudas, salteadas, plancha, solas o con algo; sencillas y correctas ensaladas de ventresca o aguacate y gambas, trigueros, pastel de puerros templado, foie en diferentes platos y formas y jamón del rico entre otros. De segundos, tienen una lubina que no he probado, pero que he visto y tiene una pinta magnífica, atún a la plancha de los buenos y bien de punto, chipirones rellenos con manitas de cerdo, carnes abulenses de calidad para tomar solas o en preparaciones que resultan satisfactorias (solomillo con crema de jamón, o con foie), chuletillas de lechazo pequeñas y ricas y también asan cochinillo todos los días que a mi gusto no es el mejor de Ávila.

Los postres no los he probado, pero tienen su fama.

La bodega es muy amplia y algo cara. El último vino fue un Valtravieso crianza a 25€.

Comer en Doña Guiomar es carito. Difícil bajar de los 50€ por persona y si hemos comido setas y pedido buen vino la cosa puede pasar de los 60€.

Desde luego es uno de mis preferidos en Ávila y el que siempre elijo para una comida relajada o discreta.

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El Almacén

+34 920 21 10 26

Carretera de Salamanca 6 Ávila, Ávila provincia, España

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Por ubicación, decoración y ambiente el mejor restaurante de Ávila capital

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El Almacén es el restaurante más distinguido entre las fuerzas vivas de Ávila. Es el lugar más adecuado si tienes que comer al mediodía con políticos, empresarios o financieros locales. En la noche está más vacío, con gente en plan informal y los fines de semana se nutre fundamentalmente de turistas o abulenses celebrando algo (me cuentan, pues no he estado nunca). Voy a menudo por razones de trabajo y reconozco que esto mediatiza mi opinión por aquello de que la comida, si estás en plan envarado porque lo importante es conseguir un crédito o vender una burra, es secundaria.

El local es magnífico, para comprobarlo invito a ver las fotos que nuestros colegas han colgado en esta página, y sus vistas, tanto de día como de noche, las mejores (junto con el Restaurante 4 Postes) para ver las impresionantes murallas. Sobra el pegote del nuevo Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad erigido en un lugar inadecuado. Eso sí, si le sientan en una mesa en tercera o cuarta fila no verá nada.

El servicio está liderado por su dueño, que hace las funciones de maître (“-¿No te recuerda a alguien? - Sí, hombre, se parece mucho a Franco”) y el personal serio, distante y profesional.

Su carta en parte está compuesta por cocina tradicional abulense modernizada y en otra parte por platos que nada tienen que ver. Además, siempre tienen algunos platos fuera de carta (bueno, y algunos de carta no siempre están).

De los primeros me quedo, siempre para compartir en medias raciones, con los huevos fritos con carabinero (en una cama de patatas), son de sencilla elaboración, pero la mezcla de sabores me encanta. Por curiosidad, aunque no sea mi plato preferido, merece la pena probar el Caramelo de Avileño, unas finas tiras de ternera en témpura con cebolla caramelizada y aderezadas con aceite y pimentón picante. Otros platos ricos son: el guiso algo picante de pescado y el arroz cremoso (también ambos para compartir en medias raciones). El dueño siempre insiste en que se pida su queso de cabra con pimientos de piquillo, a mí no me suscita mayor pasión que cualquier otro queso de cabra (a lo mejor no soy suficientemente entendido en los derivados lácteos de este animal).

De segundos parece que procede pedir carnes abulenses, en concreto el chuletón de ternera, la verdad es que aquí está bien, no mejor que en otros restaurantes de la ciudad pero sí es el más caro de todos ellos, por lo que procuro tomar algo más singular. Si la conciencia me lo permite el hígado de pato al calvados es importante en cantidad y en punto, el cochinillo confitado está bien resuelto y resulta crujiente y no seco, el atún rojo en su punto de poco hecho, los pescados aceptables y, en cambio, la gracia del solomillo de buey al vapor no me gusta por insulso.

De vinos tienen una más que aceptable bodega, pero poco puedo opinar pues según me ven entrar me ponen directamente el Conde de San Cristóbal crianza (05 ó 07) de reglamento (22€ unidad).

Los postres los he visto sobre la mesa, pero como no es lo mío a no ser que el pecado merezca la pena (p. ej. el arroz con leche de Casa Gerardo), pues me cuentan que se dejan tomar.

Tengo delante de mí la última factura: 6 personas tomando 6 primeros completos, 6 segundos, 3 botellas de vino, un par de cervezas, agua, cafés, sin postre y sin copas: 324€. A 54€ por persona.

Creo que merece la pena ir a comer a El Almacén; por ubicación, decoración y ambiente es el mejor restaurante de Ávila capital, pero su cocina es correcta pero no sobresaliente. Creo que deberían rotar más la carta incorporando nuevos platos, abandonando los que apenas se piden, en fin tomar de verdad el puesto que la gente le atribuye. También es verdad que algún día debería ir a cenar con mi mujer y unos amigos y no a comer con prebostes locales, tal vez viera el asunto con mejor perspectiva.

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Barbacana

+34 920 22 00 11

Plaza de Santa Teresa 8 Ávila, Ávila provincia, España

guardado por 41 personas

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De los mejores de Ávila

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Buena parte de los restaurantes abulenses están orientados al turismo, pero Ávila es una ciudad con vida propia y de buen comer. A mi entender los mejores sitios son Barbacana, Doña Guiomar y El Almacén. Procuré opinar de todos ellos empezando por Barbacana.
Barbacana está en el "centro financiero" de Ávila, la plaza de Santa Teresa, pared con pared con la Sede Social de Caja Avila. Todo el mundo lo conoce por ser una de las cafeterías más concurridas durante todo el día y por tener unas buenas tapas, tan típicas de Ávila a la hora del aperitivo. En esta ciudad se mantiene ese buena costumbre.

Pero son menos los que saben de su buen restaurante ubicado en la primera planta. Su decoración es minimalista, elegante y acogedora con grandes mesas suficientemente separadas. Su tranquilad contrasta con el trajín de la cafetería. Su personal, el maitre y una camarera, son muy buenos profesionales.

La cocina se fundamenta en la local, pero con toques de modernidad en su elaboración y presentación. Siempre sirven un rico aperitivo que, a veces, es la promoción de productos castellano leoneses, por ejemplo, durante unos meses la casa invitaba a un surtido de quesos de la tierra que fue todo un descubrimiento.

De los entrantes destaco las mollejas elaboradas al estilo abulense, con salsa, por supuesto las típicas patatas revolconas, exquisito foie, risottos, las judías del barco estofadas y, algunas veces, el desconocido pote abulense y bastantes platos más de vanguardia que, confieso, no he pedido.

De los segundos los pescados que tengan del día serán frescos, elaborados de diferentes formas y en su punto, excelentes carnes a la plancha, especialmente el impresionante chuletón de ternera de Ávila, tostón de cochinillo y el que, para mi, es uno de los mejores steak tartare que se puede tomar, hecho con ternera de ávila, corte grueso y al punto que quiera, se lo harán en su presencia.

En cuanto a postres el mousse de queso y, también, el helado de queso.

La bodega tiene muchísimas referencias, destacando los Rivera del Duero. Déjese aconsejar por el Maitre que hace de sumiller muy dignamente (La última vez coincidimos en la elección: Conde de San Cristobal, crianza (2007). Para mí uno de los mejores caldos castellanos por relación calidad/precio)

El precio medio, con un buen vino, estará entre los 45-50€ por persona.

El gintonic en una buena copa alta y ancha bien hecho.

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Globez Lopez

Hans, no es un plato de carta, pero alguna vez lo hacen. Tal vez le suene por su otra denominación "Pote Navero" por proceder de Las Navas del Marqués, haciendo una comparación muy grosera se parece más a las patatas revolconas que a los potes asturiano o gallego. Puede ver su receta en : perso.wanadoo.es/mumino/recetasN1.htm
Respeto que no comparta mi opinión, pero por razones de trabajo tengo que comer muchas veces en Ávila y en el restaurante de la planta alta de Barbacana he comido tan bien, e igualmente bien tratado, como en El Almacén o en Doña Guiomar.
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15 de septiembre de 2011