¡Y qué se le va a hacer si soy de las mujeres que comen ... !

Helen Holms

BIBO Madrid

+34 918 05 25 56

Paseo de la Castellana, 52 <m> Gregorio Marañón 7 10 Madrid, Madrid provincia, España

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El low cost de un dos estrellas en raciones pequeñas

está OK

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Tengo que decir que me ha llevado un buen rato decidirme con la puntuación y, finalmente, me decanto por un 3 estrellas.

El local como tal es un virtuoso de la iluminación. Nunca se vieron tantas luces ni bombillas juntas. Original decoración, con techo altos y un globo estático predomina la zona de los combinados y las copas. Alrededor, todo son mesas y gente. Una única estancia muy espaciosa donde el color blanco y la luz es lo que predominan.

De chiripa que me dan una reserva para 5 aunque finalmente fuimos 4 para un jueves de octubre de 2016. Allí acudimos a nuestra cita I.R,B.A, P.C. y yo.

Estuvimos atendidos perfectamente a lo largo de toda la cena, para mi gusto, quizás un poco agobiante, para B.A., encantada con tanto cambio de plato. Nuestro camarero, muy majo, era lo más parecido a un click de playmobil. Un súper pijo con el pelo a lo moderno y perfectamente trajeado. Parecía que había salido de mismísimo Uria o Cuatrecasas.

Pedimos:

- Brioche de rabo de toro (6,5 euros): una delicia de pan y de carne que se come de un bocado. Sugiero pedir uno por persona. Muy recomendado por todos las personas que conozco que han venido a Bibo.

- Salmorejo de centollo (12 euros): muy buena la presentación pero sin demasiado sustancia. Se trata del caparazón del centollo que viene servido con Salmorejo y en el centro un poco de carne de centollo. Bueno, rico, pero te sabe a poco y la elaboración no tiene misterio.

- Ostras (6 euros la unidad): Petición exclusiva de B.A. Una hermosa ostra que fue devorada en menos de lo que canta un gallo.

- Tartar de lomo alto de atún de Barbate (22 euros): al igual que el centollo, muy buena presentación. Servido el tartar en un plato con forma de sardina. El sabor y la calidad bueno. La cantidad, como todo lo anterior, escasa.

- Pluma ibérica: Deliciosa. Carne servida en tiras con un toque de plancha acompañada de una especie de brócoli. Nos vuelven a cambiar el plato y los cubiertos.

- Steak Tartar con foie rallado (22 euros): un 10 también a la presentación. Como está fue mi petición estuve muy atenta a su sabor y textura. Aparentemente habían mezclado ya la carne con una especie de salsa, posiblemente algo de mostaza, que no suele ser habitual aunque tan pronto lo probé, me quedé muy contenta. No tanto con la cantidad. A ver, pedí un Steak tartar no un donuts de Steak tartar!!!! Lo digo porque lo trajeron con el hueco del centro ... Ay que manía en este tipo de sitio de dejar a la gente con hambre! A ver, que comprendo que no se trata de saciar estomágos sino paladares pero que en el punto medio está la virtud, ¿no?
Lo del foie no lo veo en este plato pero como me gusta tanto pues para el buche pero creo que no acompañaba muy bien a la carne.

- Croquetas cremosas de tinta (11 euros): de nuevo que nos cambian los platos. Si esto está muy bien lo que pasa que quizás demasiado para como pedimos nosotros que lo hacíamos todo para compartir, con lo cual, lo que llegaba al plato, era prácticamente un par de bocados.

Y de postre, que tengo que decir QUE SON LOS MÁS CAROS QUE JAMAS HAYA VISTO, rondando los 11 y 12 euros, pedimos para compartir:

- Love spicy of chocolate (11 euros): Personalmente no me gustó nada. Distintos tipos de chocolates amargos y picantes.

NO ME GUSTÓ: Las raciones ligeramente pequeñas, los precios de los postres insusltántemente caros, el servicio continúo de agua embotellada que sube y sube la factura y que me quitaran en centro de mi Steak tartar!! Tampoco acogí con agrado que cobrarán el pan con mantequilla, que tampoco lo pedimos como sucedía con el agua, y que se supone que, de cobrarlo, debe ser algo simbólico, no 3 euros por persona. Al final entre el agua y el pan con mantequilla no pedido sumaron más de 20 euros.

Para beber, pedimos una botella del Bierzo: Pétalos, muy recomendable y a un precio razonable.

La guinda del pastel fue la chorrada que me respondieron cuando les pregunté por el nombre. ¿Por qué Bibo y por qué el globo? Bibo porque se "vive" pero como son distintos cambian la v por la b. Mi cara ante esta respuesta fue un cuadro, claro!!! Y a lo del globo, porque aterrizaron en Madrid, y de ahí, BIBO MADRID. Con todos mis respetos, pero vaya chorrada chiripifláutica de historia!!!!!!!

ME GUSTÓ la comida en general, con todas las salvadades dichas anteriormente, pero realmente la comida es muy buena, el local y la ubicación inmejorable y el servicio y la atención exquisita. Continúo cambio de platos y cubiertos.

Por si fueran de interés, los siguientes datos:
- Jueves octubre 2016
- Cena
- 4 personas
- 45 euros persona

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Yanzoo

no sé yo si voy a "bibir" esta experiencia...

14 de octubre de 2016