Jaime
"A comer, se aprende comiendo"

fresandco

Restaurante Solana

+34 942 67 67 18

Barrio de la Bien Aparecida, 11 (Ampuero) Ampuero, Cantabria , España

guardado por 38 personas

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Cantabria infinita

me encanta, uno de mis favoritos

un check-in aquí

8/10/16

La Solana se encuentra a 40km de Santander, justo enfrente de La Bien Aparecida, rodeada de laderas verdes de pasto. 100% esencia cántabra.

Nada mas entrar, lo primero que te llama la atención, son los impresionantes ventanales, a través de los cuales se tienen unas privilegiadas vistas de un paisaje autentico de Cantabria, al hacer la reserva pedir que os sitúen pegados a estos ventanales, ya que del resto de la sala no se puede decir mucho.

La carta de vinos se presenta en un iPad, muchas referencias ordenadas por tipo de vino y DO a precios muy razonables. A nosotros se nos recomendaron abrir con un Yenda Spicata, un blanco cántabro mezcla varietal de Riesling y Albariño, resultó un vino muy fresco y herváceo. Continuamos con un Rompebotas un interesante Rioja de Uva Graciano, goloso y complejo.

Según va avanzando la comida te vas sorprendiendo por lo que Ignacio Solana pone encima de la mesa, fantástico producto acompañado de mucha técnica.

Comenzamos por el TOMATE PASIFICADO, se le aplica el mismo proceso que a las uvas pasa. El resultado es visualmente bonito, la carne del tomate adquiere una textura tersa y con sabor que mezcla los matices dulces y ácidos del tomate. Viene acompañado de una ligera crema albahaca y queso. Delicioso, de esos bocados que recodaré siempre.
La CROQUETA QUE LE ROBAMOS A MI MADRE, un empanado limpio de grasa y una bechamel muy cremosa, pero donde no fui capaz de apreciar el jamón.
Seguimos con una OSTRA A LA BRASA sobre una crema de maíz y una pizca de cilantro, una ostra francesa ligeramente marcada, que envolvía muy bien con la crema, volviendo nuevamente al juego de contrastes dulce/ácido.

Envuelto en una nube de humo, como si de una estrella del pop se tratara nos pusieron el TARTAR DE SALMÓN DE ALASKA, un plato brillante por su simplicidad, un salmón de color oscuro, cuya textura y punto de ahumado es simplemente perfecto, se acompaña de un helado de pepino e hinojo que aporta frescura al conjunto.
No soy especialmente fan de los juegos de humo frío protagonizado por el nitrógeno líquido, me parece que ya están muy vistos, pero entiendo que tenga sus defensores.

HUEVO A BAJA TEMPERATURA Y CRUJIENTE CON DEUXELLE DE SETAS Y TRUFA DE VERANO, respeto la complejidad técnica de este plato, ya que se consigue un huevo poché con una capa de costra de empanado. Pero el resultado en boca se me hizo demasiado pesado, el sabor del crujiente predominaba en el plato y no pude apreciar la trufa de verano.

Seguidamente se presenta un MAGANO DE GUADAÑA CON CRUJIENTE DE SU TINTA, otro de los platos que mejor recuerdo me han dejado de esta experiencia. Primero porque encontrar un magano de estas dimensiones es tarea complicada, más aún con semejante punto de cocción, respetando todo el sabor de la materia prima y con un crujiente (que no resulto crujiente) de su tinta que aportaba mucho sabor al conjunto.
En la misma linea está el SALMONETE, un soberbio punto y un producto recién recogido del mercado. Simplicidad pero ante todo respeto por la materia prima.

Más tradición, mas cocina, seguimos con unas ALUBIAS ROJAS, un fondo lleno de sabor pero nada pesado.
Concluyendo con el apartado salado, PICHON en dos cocciones, la pechuga al horno, el muslo guisado, acompañado de pasta udon. No es precisamente el pájaro más fácil de trabajar en cuanto a puntos se refiere, Solana lo borda. Este pichón está a la altura del disfrutado en Azurmendi hace un año.

Comenzamos con los dulces con una rica TARTA DE MANZANA ACTUALIZADA, un canutillo relleno de una especie de crema de manzana, con dulce de leche.
Igual de original fue el REGRESO AL FUTURO, una reinterpretación del arroz con leche. Una crema dulce y arroz inflado por encima.
Terminamos con una TARTA DE QUESO, de una textura que perfecta, en la línea de mi preferida, la del Restaurante Cañadio.

Por último unos PETIR FOURS de los que destacaría, por trabajada la gelatina de gin tónic.

Eché en falta la presencia del chef en su propia casa, me gusta conocer a quien está detrás de estos grandes restaurantes, pero seguro volveremos, ya que exceptuando el huevo y la croqueta todos los pases del menú están en un notable alto / sobresaliente.

Con dos botellas de vino salimos a 85€ p.p, con esta RCP repetiría un par de veces al año.

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Miss Migas

Sin duda de mis restaurantes favoritos. La cocina de Nacho es estupenda. Imprescindible.Gran reseña =)

13 de octubre de 2016

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