2 sitios, un sitio descubierto, 48 visitas

La imaginación nos consuela d lo q no podmos ser.La comida nos hace disfrutar siendo como sea q seamos.Recordad q comer,comedĕre, requiere d compañía.Acompañaos...

Jamer
sin fotos + añadir

Hotel Barceló Formentor

+34 971 89 91 00

Playa de Formentor, 3, Port de Pollença (07470) Pollença, Mallorca (isla), España

guardado por una persona

ver más hoteles en Pollença

Lamentable

Jamer lo descubrió en octubre de 2012

para no volver

Este hotel, que se precia de sus 5 estrellas y que está en un lugar extraordinario como es la península de Formentor -al norte de la isla de Mallorca-, no está a la altura ni de su entorno ni de la categoría que se le presupone.

No lo he visto en épocas anteriores, pero me da que es uno de esos establecimientos otrora señoriales que ha ido veniendo a menos con el tiempo y que de premium sólo le queda el jardín, el piano, y las vistas, pero claro, las vistas, el entorno, no son mérito del hotel.

La goteante máquina del aire acondicionado y la mesilla de noche descascarillada por la humedad corroboran la dejadez a la que me refería en el párrafo anterior (por cierto, tampoco dice mucho que justo bajo las goteras de la máquina del aire acondicionado estén una lamparilla y el interruptor de la lámpara de pie...).

Yendo al grano, lo cierto es que la misma noche de llegar descubrí unas sábanas indecentes con todo tipo de manchas, pedí un sandwich de roast beef y me trajeron uno de carpaccio (la carne estaba tan cruda como los filetes que acabo de comprar en la carnicería -olía a carne cruda-), y para rematar, el salero que acompañaba a las vinagreras estaba ¡vacío! Y vacío quiere decir vacío, ni un grano de sal, venía directo del "zarajom".

Así, para empezar.

¿Es esto permisible en un hotel de 5 estrellas? Desde luego, he estado en hostales más decentes.

Para colmo, la empleada del hotel que acudió a cambiar las sábanas, no sólo volvió a traerlas sucias ("será la máquina", decía....) sino que le pareció tan gracioso que me dijo "ya tiene una anécdota para contar". Sí, sí, muy anecdótico y divertido, sino fuera porque eran las doce la noche, queríamos cenar y meternos en la cama de una puñetera vez y estábamos en un 5 estrellas...

Y por sí fuera poco, el del room service me llamó para decirme que no había nadie en la cocina, que no tenían pollo (había pedido que me cambiaran el carpaccio-beef por pollo, que también estaba en la carta), y que lo único que encontraba por la cocina era jamón y queso... (Esperpéntico, propio de 13 rue del percebe... Digo yo, que si no son capaces de atender el room service, para qué coño lo ofertarán...).

En fin, ni hostal royal manzanares daba tanto juego...

Que conste que le pongo una estrella porque no le puedo poner cero.

PD: Leo en mis slippers "Barcelo Premium" mientras veo las cortinas ennegrecidas de la bañera y me parto de la risa...

PD2: Eso sí, al César lo que es del César: los jardines están espectaculares, un 10 para el jardinero; y uno de los camareros que nos atendió en el desayuno estuvo amable y servicial como pocos, me recordó al jefe de los músicos en Titanic, siempre pendiente del cliente.

etiquetas: , ,

Restaurante Lateral

+34 915 75 25 53

Paseo de la Castellana 42 <m> Rubén Darío 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 59 personas

ver más restaurantes tapas en Madrid

Un daño co-Lateral

para no volver

Francamente, aterricé en este sitio por la zona en la que está y dejándome llevar por la recomendación de un buen amigo, que normalmente no me falla. Pero esta vez no fue el día. En mi modesta opinión, seguro que equivocada, no deja de ser un VIPS con ínfulas.

Empiezo: nuestra mini-mesa cojeaba y ni se molestaron en intentar remediarlo (la primera en la frente); éramos tres y nos despacharon con una sola carta (hasta que me vieron coger la de la mesa de al lado…); la mesa estaba sucia; nos trajeron todo lo que pedimos al mismo tiempo, por lo que o poníamos unos platos encima de los otros, o tragábamos sin masticar, o como nos recomendaron, juntamos las croquetas con las hamburguesas al Pedro Ximenez; el servicio, tirando a rancio...

... y la comida, tirando a mala: el solomillo estaba tan seco que parecía que el jodido cerdo había estado haciendo pesas con él; la tortilla, pésima (un puré de patata y huevo crudo recubierto de dos costras como dos crêppes, estuve a punto de pedir una cuchara); el “devuelto” de jamón, de nevera, bien lo podían haber puesto de postre; los pimientos “confitados” que acompañaban al queso de cabra estaban recién sacados de la lata, no habían visto ni la cocina, por supuesto, estaban “sinfitar”; la ensalada venía aderezada presuntamente de una vinagreta de mandarina y pimienta rosa, pero estamos esperando los análisis que le hemos encargado a Horatio para encontrar en qué hoja de canónigo estaba oculta; la tarta de limón venía sepultada en merengue (y yo que pensaba que las carolinas sólo las hacían en Bilbao), y para colmo, la jarrita de una especie de nata líquida que venía de acompañamiento estaba coronada de una linda pelusa azul; se lo advertimos y se la llevaron sin inmutarse, total para qué disculparse si sólo éramos… los clientes.

En fin, con estas mimbres, ya pueden hacer bien los gin-tonics con fifty pounds porque si no, no pasa de ser un sitio donde ir a tomar UNA tapilla y una caña después de llenar la cesta de cremas del Mercadona…

P.D.: Todas las críticas alaban la terraza y destacan el tipo de gente que habita el sitio... key fact! Moraleja: no vayas a menos que no tengas ninguna intención de comer. Y, por cierto, a cualquier sitio le llaman "de pinchos"...

etiquetas: , , , ,