Arroz para todos los gustos

Descubre algunos de los mejores restaurantes arroceros de Barcelona.

Seco en paella, de mar y montaña, caldoso, en paella valenciana tradicional, vegetariano, para comer sin ensuciarse o para que te caigan los churretes hasta el codo dando cuenta de las cabezas de los crustáceos. Sea cual sea el arroz que te hace perder el norte, Barcelona está dispuesta a servírtelo (emplatado o directamente de la sartén y con cuchara de madera, tú eliges).



Envalira (Plaça del Sol 13 - Fontana)
Escondido detrás de una puerta de cristales tintados y en una zona no especialmente arrocera, el barrio de Gràcia, podemos encontrar uno de los mejores arroces de Barcelona. En Envalira lo preparan de tres maneras que incluyen pescado y marisco: como paella especial, arroz a la marinera o arroz negro. Pero muchos vamos en busca de su arroz a la milanesa, elaborado con un caldo de los que dejan los labios pegados y una generosa cantidad de queso. Si están de temporada, no dejes de pedir como entrantes unas alcachofas, cortadas en finas chips y fritas con excelencia.



Señorito (Carrer Manso 54 - Sant Antoni)
No es difícil intuir que Ever Cubilla y Olesya Kuznetsova preparan en su restaurante una excelente versión del plato del que ha tomado prestado el nombre. Su arroz del señorito está pensado para aquellos -insensatos, en nuestra opinión- que no quieren mancharse los dedos (aunque eso implique perderte el placer de chupar la cabeza de las gambas). Nadie en su sano juicio debería irse de allí sin probar los molletes: el de pluma ibérica con pimiento, el de calamares con all i oli negro son altamente adictivos. Un salmorejo rematará el conjunto con arte, y si aún queda un hueco, de cabeza a la torrija.



Terraza Martínez (Carretera de Miramar 38 - Paralel)
En Martínez tienen un arroz buenísimo, acompañado de unas vistas todavía mejores (que no se comen, pero alimentan el espíritu). Lo preparan de nueve maneras diferentes -y también hacen una fideuà-, aunque nosotros nos quedamos con el Cañete, con chipirones y un poco de su tinta, el Martínez con conejo, pollo y verduras o el elaborado con delicadísimas espardeñas de Cadaqués, que sabe a verano en la Costa Brava, a tener sal en pelo y a comer con hambre al volver de la playa. Ofrecen una fórmula de menú completísima por 45 euros: incluye un aperitivo con 3 tapas, ensalada verde, arroz a escoger entre 4 opciones, bebida y postre.



L´arrosseria Xàtiva (Carrer Bordeus 35 - Entença)
Imagínate que es domingo por la tarde y de repente sientes un antojo indescriptible de arroz. Pero de arroz de fiesta, con un buen fondo y en su punto justo de cocción. Y claro, desesperas pensando que lo más parecido que vas a encontrar a esas horas es un arroz a la cubana hecho por ti mismo. Pues nada más lejos de la realidad: en l´Arrosseria Xàtiva abren 365 días al año, mediodía y noche. Allí preparan más de 25 versiones de este cereal: en paella con verduras, carnes, marisco o bacalao y calamares, caldoso con rabo de buey o bogavante y hasta uno con costra, para quitarse el sombrero.



Cheriff (Carrer de Ginebra 17 - Barceloneta)
No hacen falta demasiadas excusas para acercarse a pasear por la Barceloneta, el antiguo barrio de pescadores en el que se preparan, históricamente, algunos de los mejores platos y tapas de la ciudad. El Cheriff está sin duda en el top de los arroceros de la zona: el producto fresco con el que trabaja y su larga trayectoria lo avalan. El que lleva el nombre del restaurante es uno de los más solicitados: tiene cigalas, gambas, sepia, almejas y un sofrito con pimiento verde que tiene muchos fans (y algún que otro detractor). Teniendo en cuenta las dimensiones y la popularidad del local, mejor prevenir y reservar previamente.



Restaurant 7 Portes (Passeig d'Isabel II 14 - Barceloneta)
El clásico al que todos los abuelos de Barcelona siguen yendo a celebrar todo aquello que vale la pena (y en el que los nietos disfrutan tanto o más que ellos). Un pedazo de historia viva de la ciudad que lleva casi 200 años sirviendo algunos de sus mejores arroces: uno de los más emblemáticos es la paella inventada por el abogado Juli Parellada, que cada semana pedía el mismo arroz en el Café Suís. Se trata de un arroz mixto con todos los elementos pelados y sin estorbo, para comerlo directamente con el tenedor como señores bien, y casi sin tener que mirar el plato.