La mejor comida para llevar, cerca de la playa

El take away de calidad puede ser la solución para comer rico y barato al lado del mar.

Lo más normal cuando vamos a pasar el día entre la arena y el mar sin salir de la ciudad es pensarlo antes y llevarse la comida de casa, o en su defecto buscar el chiringuito más cercano y pedir cualquier cosa para engañar el hambre. Si te has saltado la primera opción, muy cerca de las principales playas de Barcelona hay una buena oferta de comida para llevar que te permitirá buscar una tercera vía, con más posibilidad de elección -y menos gasto- que la segunda. A continuación te contamos dónde puedes comprar sushi y similares, bocadillos, empanadas, focaccias y otros clásicos del take away de calidad sin alejarte casi nada de tu destino playero. Para disfrutarla como debe ser, recuerda que a 30 grados la seguridad alimentaria es primordial y no tardes demasiado en comértela.



Súper coffee & food store (Carrer de Roc Boronat, 102 - Llacuna)
Si quieres tirarte el rollo y hacerle creer a alguien que tú has preparado el plato que os váis a zampar en la playa -y además, que eres muy buen cocinero-, acuérdate de coger un táper de casa antes de pasar por Súper. Su comida de estilo casero es riquísima, muchas de sus opciones pueden tomarse también a temperatura ambiente y los precios que manejan son más que correctos. Los fideos orientales con tofu, verduras y salsa de la casa, la ensalada de arroz negro con merluza en escabeche de curry o el pollo asado con sanfaina se disfrutan en doble si te los llevas en bici hasta la Mar Bella.


Las Muns Barcelona (Carrer de Sancho de Ávila, 171 - Poble Nou)
Las empanadas son un bocado perfecto para llevar porque calientes son una delicia pero frías tampoco están nada mal, puedes comértelas solo con dos dedos sin guarrearte ni un poquito y su masa es su propio recipiente. En Muns las puedes encontrar en un amplio repertorio de rellenos vegetarianos: olivada y mozzarella, tomate seco y provolone o cebolla caramelizada con nueces, entre otros. También las hay de carne de ternera -normal y picante-, de pollo al curry o cerdo a la cerveza, y una opción dulce con manzana, canela y pasas. Llévate también un zumo fresco y la experiencia será completa.


Poké maolí (Carrer Sevilla, 80 - Barceloneta)
Comer pescado en la playa sin pisar un chiringuito y dejarse el sueldo no solo es posible, sino muy recomendable. Si vas a la Barceloneta puedes hacerlo a partir de unos 6 euros con un poké maolí, un plato que podría ser el hijo bastardo del sushi y una ensalada completa, con una base de arroz -blanco o integral- o quinoa sobre los que desfilan un montón de vegetales a escoger y una proteína: salmón, atún o tofu. Alíñalo como prefieras y cómetelo rápidamente porque no deja de ser pescado crudo: el local donde lo preparan está muy cerca de la playa, es perfecto para que lo compres y te lo zampes al momento.


Kitchen Barcelona (Carrer de la Maquinista, 12 - Barceloneta)
La variedad, el protagonismo del producto de mercado y los hidratos de carbono como estandarte son tres factores por las que destacan tanto la cocina italiana en general como la de Kitchen barcelona en particular. En este italiano para llevar de la Barceloneta encontrarás tantísimas variantes de pizza, pasta, caprichos para picar (como los arancino, croquetas con base de arroz y diferentes rellenos) y hasta bocadillos que es posible que no sepas por dónde empezar. Si vas a la playa el pesto verde es perfecto para tomar frío, la lasaña de verduras les sale especialmente bien y poca broma con las pizzas: vale la pena comérselas por el camino para no dejar que se enfríen y se pierda su borde crujiente. Si sois dos, vale la pena preguntar por los menús.


Buenas Migas (Plaça del Mar, 12 - Barceloneta)
Las focaccias tiernas, cubiertas con bacon, butifarra y rúcula, tomates cherry especiados con calabacín, entre muchos otros ingredientes, pelean duramente por ser las protagonistas de la carta de Buenas Migas. Pero la tarta pascualina, la de salmón y brócoli, las ensaladas de quinoa o caponata, la pasta o las berenjenas a la parmesana se lo ponen todo lo difícil que pueden, y todas pueden convertirse en tu menú playero si te acercas a su sucursal de la Plaça del Mar, a muy pocos metros de la arena de la arena de la Barceloneta. Si lo que buscas es algo dulce, también lo encontrarás: son famosos por sus postres ingleses.


Can Paixano (Carrer de la Reina Cristina, 7 - Barceloneta)
Can Paixano es conocido como uno de los sitios donde se bebe cava y otras bebidas gasificadas a mejor precio de Barcelona, pero tiene mucho más que ofrecer. Sus bocadillitos simples -bacon, queso, jamón, butifarra o morcilla, entre otros- o las versiones combinadas y más elaboradas con sobrasada y queso o roquefort y foie gras cuestan entre poco más de un euro y tres, y puedes pedirlos para llevar comértelos en la playa que encontrarás al final del paseo. Con dos o tres de sus panecillos puedes darte por servido, y hasta zampártelos por el camino para dedicarte a la siesta en cuanto ocupes la toalla.


Otro Romero (Calle Pallars, 220 - Poble Nou)
El bocata es la versión más socorrida para solucionar la hambruna playera sin mucha complicación, pero a veces te pilla el toro y no te da la vida ni para eso. En ese caso lo suyo es acudir a un experto en la materia como los que trabajan en Otro Romero, un bar de Poble Nou especialista en meter cosas ricas entre dos trozos de pan. Toda su cocina es casera y está recién hecha: si necesitas convencerte solo tienes que probar su serranito con ternera, jamón y pimiento frito, el vegetal con atún o pollo en pan de molde tostado o la especialidad que toma prestado el nombre del barrio a base de bonito, morrón en conserva, anchoas y aceitunas.


Neko Sushi (Carrer de Pujades, 121 - La Llacuna)
En Neko creen firmemente que comer sushi es bueno tanto para la salud como para el espíritu, y por eso cuidan al detalle una carta en la que los futomaki y uramaki -con el arroz por fuera- se rellenan con pescado fresco y diferentes combinaciones vegetales. Tienen combos especiales tanto a mediodía como por la noche, con ofertas personalizadas para veganos y veganos, fans declarados de los nigiri y hasta gente a la que no le gusta el pescado crudo. Para acompañar, y por precios que rondan los dos euros, puedes optar por una ensalada verde o de algas, edamame, arroz de sushi aliñado o postres como el micuit o la mousse de maracuyá o chocolate.

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