Las ensaladas más apetitosas

Las mejores ensaladas de Barcelona, para que las disfrutes este verano.

Enterremos ya el mito que asegura que las ensaladas son aburridas: hay -mucha- vida más allá de la lechuga iceberg y el tomate de corchopán, y en los restaurantes de Barcelona encontramos buenísimas muestras de ello. Frescas, llenas de color, con ingredientes tan variados como el atún crudo, unas verduras elaboradas con técnicas atiquísimas, con quinoa y cereales y con toda la variedad de vinagretas y aliños que puedas imaginar: comer bueno, sano y veraniego fuera de casa no solo es posible, sino también delicioso.


Flax and Kale (Carrer Tallers, 74 B - Universitat)
El hermano flexitariano de Teresa Carles cambia -solo en ocasiones- los ingredientes plant based de su hermano veggie por pequeñas porciones de proteína de origen animal. Allí triunfan la ensalada de zanahorias asadas y aguacate, con mezcla de hojas verdes y brotes, mató de tofu, semillas de girasol y vinagreta de cítricos. Si te seduce el poder vitamínico de la col kale, puedes comértela con tomates cherry, aguacate, mango, brotes y germinados, alga, rábanos y el sabroso aliño especial de la casa. También hay opciones con quinoa, queso de cabra o salsa de papaya fermentada.


Sopa (Carrer de Roc Boronat, 114 - Llacuna)
Aunque su nombre parezca indicar lo contrario, en el menú de Sopa tienen muchas opciones más allá de ese líquido y delicioso alimento. Aunque entre semana cambian la fórmula a menudo, adaptándola a la fruta y verdura que ofrezca cada temporada, la ensalada de champiñones crudos con rúcula, cherry, queso, pipas y la de tomate, pepino, zanahoria, germinados y aceitunas que ponen en este momento te servirá como muestra. Los fines de semana puedes hacer brunch a la carta, y no olvides su fabuloso menú diario: felicidad vegetariana -y vegana- a 9,90€.


Poké maolí (Carrer Sevilla, 80 - Barceloneta)
Hay gente que no estará de acuerdo en meter el poké en la categoría de las ensaladas, pero creemos algo que tiene una base de cereales, lleva un montón de verdura y fruta, frutos secos y un poco de proteína en forma de atún, salmón o tofu se parece bastante a una ensalada que puede funcionar como plato único. Exactamente eso es lo que ofrece el poké, un plato hawaiano a medio camino entre el chirashi sushi japonés y la ensalada más potente que puedas imaginarte, perfecto para tunear a tu antojo hasta conseguir la combinación que te haga suspirar de felicidad.


Café Emma (Pau Claris, 142 - Girona)
Las ensaladas gourmet existen, y en el Café Emma las reivindican con todo su orgullo. En este bistrot preparan seis diferentes, que van desde la clásica César con pollo hasta la de ventresca de atún, la Emma -con queso de cabra, manzana verde y nueces- o la de tomate, bacon crujiente y cebolla. ¿Te apetece algo más fino? Prueba la de aguacate, buey de mar y salsa cóctel. También cuentan siempre con una sabrosa ensalada en el menú del día: actualmente es de hinojo, remolacha y naranja con vinagreta de eneldo.


The Juice House (Parlament, 12 - Poble Sec)
Otro local en la línea flexitariana que, pese a utilizar alguna proteína animal, cede todo el protagonismo -merecido- a la fruta y la verdura. Su tabulé caribeño, con sémola de trigo, semillas de cáñamo, perejil, tomate cherry, cebolla morada, palmito y aguacate, es una fiesta para los sentidos. Si te gusta comer con los ojos, tampoco deberías perderte su ensalada tailandesa rainbow, con verduritas de todos los colores imaginables, anacardos y cacahuetes y una salsa de sésamo suave como aliño.


Guixot (Carrer de la Riereta, 8 - El Raval)
En Guixot no solo apuestan por la ensalada hasta el punto de tener nueve en la carta, también la consideran una parte muy importante de su menú del día, que ofrece siempre un par de propuestas fresquísimas como la xatonada -con bacalao, escarola, atún, tomate, cebolla, aceitunas, anchoas y romesco- o una ensalada de lentejas. Seguramente la insignia de la casa es la Riereta, que toma el nombre de la calle en la que se encuentran: lleva lechuga, cebolla, pollo, tomate, croutons de pan frito, bacon crujiente y queso de Gruyère: una mezcla entre un sandwich BLT y una César que no dejará indiferente a nadie.


Surf House Barcelona (Carrer de  L´Almirall Aixada, 22 - Barceloneta)
Comer bien cerca de la playa y sin caer en una trampa para turistas es fácil (si sabes cómo, claro). Surfa House Barcelona es la respuesta a este dilema: además de una impresionante selección de zumos, batidos y tés fríos -también tienen agua de coco- tienen algunas ensaladas muy interesantes. Entre ellas un poké de atún con aguacate, sésamo, cebolleta y base de quinoa, la tropical goat, con rúcula, queso de cabra gratinado, sandía, piñones y vinagreta de albahaca y la sorprendente Alice, con mango, cebolla y cilantro, con salsa de jengibre y mandarina.


Tarannà (Carrer Viladomat, 23 - Poble Sec)
En Tarannà toda la materia prima fresca proviene de muy cerca -concretamente, la parte de la Boquería que aún no vende solo comida para llevar-, el café es ecológico y el pan de masa madre y suministrado por el Forn Baluard. Además, hacen una ensalada de piquillos, bonito y anchoa riquísima y mucho menos simple de lo que puede sonar. Pero, además de sobre el plato, en Tarannà también ponen las ensaladas sobre rebanadas de pan, y las convierten en fenomenales tostas: la de tomate, pesto y mozzarella está para ponerle un piso (en Roma).

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