Las mejores piscinas para combatir el calor

Ponte el bañador y ven a darte un chapuzón en las piscinas más refrescantes de la ciudad

Olímpicas, perfectas para ir con niños, con vistas increíbles a la ciudad, escondidas en hoteles de lujo o situadas en un lago con una estatua de Chillida al lado: Barcelona ofrece múltiples posibilidades para darse un chapuzón sin tener que pisar la arena. Prepara la ropa de baño, el pareo y tu lectura favorita: si pasas calor en casa este agosto vacacional en lugar de ponerte a remojo, será porque quieres.


Platja de l´Eixample (Carrer de Roger de Llúria, 56 - Girona)
La mejor piscina urbana de la ciudad para ir con niños pequeños sin pensar si van a molestar, si van a hacer ruido o si van liarla con la pelota hinchable. ¿Por qué? Porque más o menos el 50% de los usuarios de la piscina son exactamente igual de… niños. El agua no cubre más de 60 cm, más que suficiente para que los enanos se lo pasen pipa con un riesgo controladísimo -hay socorristas- y los mayores nos demos un refrescante chapuzón. Hay un gran arenero con cubos, palas y juguetes disponibles -los que se olvida la gente pasan a ser de uso comunitario-, vestidores, lavabos y bancos a la sombra.


The Terrace Juan Carlos I (Avinguda Diagonal, 661 - Zona Universitària)
Puedes jugar a que eres rico con el método habitual -el que utilizamos cuando compramos un boleto de lotería y fantaseamos durante un rato con que nos toca- o acercarte a la piscina del Hotel Rey Fairmont Juan Carlos I, que te ofrecerá una experiencia más realista. El uso de la piscina está limitado, y solo podrás disfrutar de ella si tomas el menú de barbacoa del restaurante The Terrace (incluso así es mejor llamar antes al hotel para asegurar los horarios y la disponibilidad del día, el lujo y la masificación no se llevan demasiado bien). Sus enormes jardines, el personal atento y las tumbonas superconfortables te harán sentir como en un resort caribeño de cinco estrellas.


Lago de la Creueta del Coll (Passeig de la Mare de Déu del Coll, 77 - Penitents)
Otra buena opción para ir en familia es este gran lago -que se convierte en piscina durante la época de calor- de unos 70 cm de profundidad, cuya superficie está dividida en dos por una isla de palmeras. Se puede acceder al agua a través de rampas, lo que lo hace accesible y perfecto para que niños y mayores cojan confianza y no tropiecen. Tiene un espacio grande con césped y un montón de árboles en los que disfrutar de una siesta a la sombra -el agua cansa, ya se sabe-, además de socorristas que aseguran un baño tranquilo, duchas, hamacas, sombrillas, aseos y enfermería. Y todo esto por 2,35€ (los menores de un año, gratis).


CEM Guinardó (Carrer del Telègraf, 31-45 - Guinardó)
Un soplo de frescura en una de las zonas de Barcelona más alejadas de la playa, una piscina casi desconocida -si no eres del barrio, claro- situada a pocos metros del Hospital de Sant Pau. Tienen tumbonas, zonas de sombra que invitan a la siesta, altavoces con música que lo hacen a la fiesta y un pequeño bar que te mantendrá surtido de bebidas frías y helados sin dejarte la paga extra de verano. La parte más profunda de la piscina tiene más de cuatro metros de profundidad, lo que la hace perfecta para tirarse de cabeza e intentar tocar el fondo (al menos eso creen un puñado de adolescentes a los que parece que les va la vida en ello).


Bosc Tancat (Calle Riu Sec S/N - Polígono Industrial Polizur - Cerdanyola)
Cuando no te va mucho el agua o te aburres fácilmente de estar de panza al sol agradeces especialmente que en la piscina haya alguna cosa que hacer aparte de leer. Si eres un forofo de la acción el Bosc Tancat te va a parecer un planazo: además de cuatro -sí, cuatro- piscinas de diferentes tamaños tienen un servicio de barbacoas en el que también se pueden alquilar sillas y comprar leña o carbón. Pero su joya de la corona es el Naturpark, un conjunto de instalaciones situado sobre árboles que incluye juegos que combinan habilidad, destreza y aventura. Hay puentes tibetanos, tirolinas, lianas, troncos oscilantes, puentes de red o nepalís, y un total de 118 juegos que lo convierten en el parque de aventura más grande de todo el Estado


Zona de baños del Fòrum (Calle de la Pau, 12 Muelle de la Marina Seca - Fòrum)
No es exactamente una piscina, sino una zona de baño controlada habilitada en el Parc del Fórum: sin arena, pero con agua del mar de verdad (lo que hace que, aunque normalmente está limpia, puedas tener mala suerte en alguna ocasión). Con la placa fotovoltaica del Forum de fondo -perfecta para hacer fotos imponentes de una Barcelona poco conocida-, el acceso al agua se hace a través de escaleras pavimentadas. Cuentan con un servicio de apoyo al baño para personas con movilidad reducida: sillas anfibias, grúa elevadora, chalecos salvavidas, parasoles y un servicio de voluntarios para ayudar. Solo tiene una pega: solo abre de 11 a 14.


Can Mercader (Carretera Hospitalet 101, Cornellà de Llobregat - Gavarra)
Si la zona de Cornellá es tu área de influencia, deberías conocer esta piscina de 50 m2 con una buena zona de césped alrededor que invita a tumbarse al sol entre baño y baño y abre todos los días del verano de 10:30h a 19:30h. Si quieres darte un baño después del trabajo pero te da pereza pagar la entrada completa por un par de horas, aquí tienes una buenísima opción: tienen una  entrada especial a precio reducido de 17h a 19:30h por tan solo 2€. Forma parte de un complejo deportivo con sauna, jacuzzi, zona spa y hasta una piscina para bebés. Sí, también hay máquinas de cardio, clases en la que se suda y todas esas cosas.


Piscines Bernat Picornell (Avinguda L'estadi, 30 - Espanya)
Las piscinas Bernat Picornell son una instalación deportiva ubicada en el Anillo Olímpico de Montjuic de Barcelona. Consisten en tres piscinas, una interior y otra exterior, ambas de 50 m y una de saltos. Tumbonas, un servicio de bar completo y unas instalaciones deportivas en toda regla a las que sale a cuenta apuntarse durante la temporada si vas a piscinear mucho este verano (aunque no tengas pensado hacer deporte, sí, también en ese caso te renta). Si tienes hijos y quieres que aprendan a nadar, puedes apuntarles a los cursos que hacen en la piscina cubierta al terminar el año escolar: mientras ellos aprenden en la piscina interior, tú puedes esperarles tomando el sol fuera, ¿no es un planazo?

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