¡Vamos de picnic!

Ensaladas, bocadillos, woks y hasta sushi para comer rico al aire libre.

En Barcelona tenemos algunas tradiciones oficiales -como que el Barça vaya a ofrecer sus títulos a la basílica de la Merçé- y muchas otras oficiosas, como salir a que nos dé el sol y comer en parques, plazas y playas en cuanto la climatología nos lo permite. Si esta Semana Santa te quedas en la ciudad, es posible que ya estés pensando dónde puedes hacer algún picnic. No podemos -de momento- decidir entre la Barceloneta o la Ciutadella por ti, pero sí ayudarte a escoger la mejor comida que puedes llevar al destino elegido cuando no tienes ganas de preparar la cestita en casa.


Poké maolí (Carrer Sevilla, 80 - Barceloneta)
Que el poké es la nueva sensación, el nuevo plato de moda y una tendencia imparable es algo que a estas alturas ya no duda nadie. Se trata de un plato que podría ser el hijo bastardo del sushi y una ensalada completa, con una base de arroz -blanco o integral- o quinoa sobre los que desfilan un montón de vegetales a gusto del consumidor (tomate, cebolla, aguacate, pimiento, alga nori y muchos más) y una proteína a escoger entre salmón, atún o tofu. Un aliño alegre a base de soja, zumo de lima y semillas de sésamo y solo tendrás que decidir en qué rincón de la Barceloneta disfrutarás de tu comida.


Pim Pam Plats (Carrer del Rec, 18 - Born)
Si has trabajado, vivido o comido en el Born a menudo en los últimos 13 años, es imposible que el nombre de Pim Pam Plats te suene nuevo. Porque llevan desde 2004 siendo uno de los take away de referencia de la zona, gracias a su variado surtido de platos y sus económicas -y siempre exitosas- fórmulas para el menú de mediodía. Platos con influencias de aquí y allí -lo mismo despachan unas pakoras que una tortilla de patata y cebolla, o croquetas que pasta fresca de ricota y pera- listos para que te los lleves y los disfrutes donde quieras.


Woki Organic Market (Passeig Marítim, 1 - Barceloneta y otras localizaciones)
Un wok es un plato socorrido y saludable para comer caliente y al aire libre (y además parecer el protagonista de una serie americana, gracias a su inconfundible envase), y los de Tribu Woki seguramente son los mejores de la ciudad. Escoges una base -fideos de trigo, arroz o fideos gruesos, huevo y una generosa cantidad de verdura- y una salsa y sobre ellas construyes tu plato ideal añadiendo ingredientes de origen animal o vegetal. ¿Más opciones? Las hay: croquetas, quiches, ensaladas o dulces para postre; todo elaborado con ingredientes sanos y muchas opciones vegetarianas y veganas.


Les tres a la cuina (Carrer Sant Lluís, 35 - Joanic)
En Gràcia no hay demasiados parques, pero sí un montón de plazas que invitan a abandonar el lugar de trabajo y buscar un banco en el que cambiar un rato de escenario a la hora de comer. Si es vuestro caso, Anna O'Flynn y Mariana González –mexicana e irlandesa– pueden ayudaros a hacerlo disfrutando de un menú sano, equilibrado y elaborado siempre con productos de temporada. Entre los primeros a elegir siempre hay cremas y ensaladas, y en los segundos destacan las pastas, lasañas, estofados o curry, platos con pollo o hamburguesas. Si no comes animales, también encontrarás opciones deliciosas.


La pizza del Born (Passeig del Born, 22 - Born)
Un clásico que lleva casi surtiendo de pizzas -a la argentina, más bien gruesecitas y esponjosas- y empanadas a los paseantes del Born, este pequeño restaurante ha resuelto las comidas, desayunos y meriendas de un par de generaciones. Pizzas de verduras, salmón, chorizo o carne comparten vitrina con empanadas argentinas con todo tipo de rellenos, además de ensaladas, platos de pasta y una selección de dulces -que no falten los alfajores- capaces de transportarte a Buenas Aires de un solo mordisco. Para beber tienen, entre otras cosas, cerveza Quilmes, y pueden surtirte de todo lo necesario para cebar un buen mate.


Las Muns (Carrer Sancho de Ávila, 171 y otras localizaciones)
Si vas a buscar comida a Las Muns tendrás que tener un poco de paciencia y esperar unos minutos para llevártelas calientes y recién hechas: es el precio que hay que pagar en este fast-food-pero-no-tanto para disfrutar de las mejores empanadas de la ciudad. Las hay de jamón con dos tipos de queso (‘infancia feliz’, las llaman), de queso de cabra y mozzarella con cebolla caramelizada y nueces (‘me derrito de gusto’ es su nombre oficial), de quinoa con verduras y membrillo con especias árabes o de ternera con cebolla, huevo duro o ají picante. Cambian la carta de vez en cuando, te aseguramos que no te aburrirás.


Tofu catalán (Carrer Aribau, 119 - Hospital Clínic)
Además de ser un obrador de distintos tipos de tofu y leche de soja frescos (y otros derivados que elaboran a diario), en Tofu catalán tienen una interesante sección de comida para llevar. Se trata de los tradicionales bentos japoneses, tarteras en forma de plato combinado en los que puedes encontrar verdura fresca o cocinada, acompañada de pescado o pollo y normalmente con una base de arroz (el “bistec vegetariano” a base de tofu duro es una de sus especialidades). Si no tienes ganas de probar cosas nuevas y prefieres el sushi, podrás escoger entre makis, uramakis -también conocidos como “los del arroz por fuera”- rollitos californianos y un montón de cosas más.


Vegetart (Carrer del Torrent de l'Olla, 138 - Fontana)
Esta tiendecita de comida para llevar es terreno seguro para vegetarianos y veganos: absolutamente nada de lo que venden tiene trazas de orígen animal. Con los precios más contenidos de la ciudad -Zaraida Fernández, la ideóloga y cocinera, prefiere ajustar sus márgenes y que todo el mundo pueda disfrutar de sus platos-, en Vegetart despachan desde versiones veganas de platos tradicionales como el fricandó hasta una tortilla de patatas que, si tienes suerte de encontrar recién hecha, no tiene nada que envidiar a la tradicional. Sus albóndigas estofadas también son para ponerle un piso.

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