diez cafeterías para refugiarse del frío

con amigos, pareja... ¡las cafeterías son para el otoño!

Se acabaron las terrazas (a no ser que le añadas la mantita, un complemento imprescindible para todo fumador en tiempos fríos) y las quedadas prolongadas que nos brindaba el verano. El otoño madrileño, habitualmente fresco, ha llegado para quedarse. Y si algo bueno tiene esta estación (además de las setas, como ya te hemos contado) son las citas en las cafeterías. Perfectas para ponerte al día (trozo de pastel incluido) con ese amigo al que tanto cuesta ver, para leer un libro a tu bola o iniciar una historia bonita, las cafeterías son ese refugio perfecto contra la lluvia y el viento.

Si a eso le añades que estamos en una ciudad con unos locales chulísimos, las cafeterías se convierten en una opción perfecta, incluso, para tus noches de ocio, tus almuerzos y cenas o tus eventos culturales favoritos. Te hemos preparado una selección de las que no deberías perderte. ¡Nosotros ponemos la lista y tú el café!

Nuevo Café Barbieri (Ave María 45, 915 27 36 58): si entraras a este café y vieras a Valle-Inclán de tertulia con Alejandro Sawa no te extrañaría. Abierto desde 1902, este precioso local tiene un aura destartalada que lo hace simplemente encantador. Además de cafés y chocolates de un montón de tipos, sirven cócteles, copas y organizan conciertos de estilo cantautor. Imperdible, de verdad.


Mamá Framboise (Fernando VI, 913 91 43 64): si hablamos de repostería francesa con palabras mayores, entonces tenemos que quitarnos el sombrero ante este exitoso lugar ideado por Alejandro Montes y Ángel Sánchez-Infantes. Sus cruasanes, pan au chocolate o caracolas son simplemente sublimes y a precios razonables. Si eres goloso créenos, vas a alucinar aquí.


Vailima (General Pardiñas 54, 913 09 09 55): sitios como este trabajan muy duro para que a los “cafeterísimos” españoles nos guste el té. Y es que sirven más de 150 variedades de esta estimulante bebida y deliciosos dulces como macarons, brioches y cupcakes que puedes llevarte a casa. Por supuesto, venden teteras y cremeras si quieres montarte tu propio “tea time”.


Café Oita (Hortaleza 30, 915 21 75 3): es el café de la estupenda pastelería Pomme Sucre, un coqueto espacio de reminiscencias rústicas donde es posible degustar alguna de las especialidades de Julio Blanco. El cruasán, estrella de la casa, es imprescindible (que mira que es difícil conseguir uno bueno). También hay bocados salados, aunque aquí los golosos con el paladar fino van a rozar el paraíso.


Lolina Vintage Café (Espíritu Santo 9, 667 20 11 69): tiene encanto a raudales. Decorado con muebles y papeles de pared de los años 50, 60 y 70 es un sitio perfecto para sentirte como en casa (de tu abuela, pero sin preguntas incómodas). Buena variedad de cócteles, licores, cafés y batidos con ensaladas, tostas y tartas, que por cierto, suministra Happy Day Bakery. Y es que la talentosa Laura Pérez es la dueña de estos dos exitosísimos negocios.


Toma Café (Palma 49, 917 02 56 20): si no existiera, habría que inventar el café. Por eso los entusiastas de esta bebida aprecian y celebran esta pequeña y recoleta cafetería. Tienen un montón de deliciosas variedades de esta bendición hecha líquido, desde el ristretto al caramel macchiato. También tienen tartas, tan sorprendentes algunas como un pie con uvas de vendimia de La Rioja. Si tienes corazón “hypster” no dejes de ir.


Terral (Santa Isabel 14, 914 68 61 39): No lleva abierto ni  un año, pero ya se ha convertido en un lugar imprescindible si vas o vienes de la cercana Filmoteca. Terral abre todo el día y es perfecto para desayunos, comidas, cenas y variantes entre ellas. Ponen un rico café, ensaladas, pasteles, crepes… Es decir, todo lo necesario para poder debatir con tus amigos sobre la última película del Doré que no has comprendido.


Café de la Luz (Puebla 8, 915 23 11 99): contemplar la lluvia o la fría claridad otoñal desde sus enormes ventanales es un planazo a todas luces. Lo mismo te puedes tomar una tosta que un rico cafelito o una copita. Y es que le pese a quien le pese, Dios, cómo nos gusta a todos Malasaña.


Café Bar Delic (Costanilla de San Andrés 14, 913 64 54 50): ¡atención, hijos del dulce y habitantes con el corazón repostero! Si no has estado en Delic, tienes que ir. Café colombiano, platos variados y una carta increíble de dulces entre los que destacan, sin duda, las tartas (a 6 euros ración, eso sí) de sabores tan ricos como el plátano o la amapola. Cuesta un poquito sentarse por aquello de la popularidad.


Café Manuela (San Vicente Ferrer 29, 915 31 70 37): ya te hemos hablado con él, pero es que es un imprescindible del Centro. Fundado en 1979 a imagen y semejanza de los cafés de principios de siglo, ha sido refugio de la cultura madrileña y sus protagonistas y lugar de tertulia para escritores conocidos como Carmen Martín Gaite. Nos encantan sus juegos de mesa, con los que puedes convertir una soporífera tarde dominical en un duelo de Trivial a muerte (figurada) con tus colegas.

Si eres fan de las bebidas calientes y no concibes el día sin disfrutar de un rato con amigos o en deliciosa soledad, sigue echando un ojo a las cafeterías de Madrid que tenemos para ti.