En Madrid también es temporada de calçots

¡A ensuciarse las manos y a ponerse el babero!

La temporada de esta cebolla tierna y dulce comienza en noviembre pero los meses de su apogeo son enero, febrero y marzo. Así que ahora es el mejor momento para disfrutar de ellos. La buena noticia es que no hace falta viajar a Cataluña, concretamente a la Comarca del Alt Camp (Valls, Tarragona), para probarlos - aunque bien merece la pena - ya que en Madrid algunos restaurantes, muchos de ellos especializados en cocina catalana, ofrecen este manjar en un combo completo: además de los calçots y la salsa romesco, no faltan las mongetes, la butifarra, la longaniza, la cansalada (tocino), las chuletitas, las "patates al caliu", las alcachofas... todo a la brasa. Antes de que termine, aprovecha que es época de calçots para disfrutarlos en todo su esplendor y toma nota de esta selección con algunos de los mejores restaurantes de Madrid donde degustarlos. Y recuerda seguir los siguientes pasos: ponerse el babero, pelar los calçots presionando su punta (¡suave!) tirando de la hoja verde y, voilà, a untarlos bien untados en la salsa Romesco y a la boca. ¡Bon profit!

 

Calsot (Avenida de la Paloma 36 - Hoyo de Manzanares): merece la pena ir hasta este restaurante en Hoyo de Manzanares para probar sus calçots. El menú "calçotada" que ofrecen aquí es para dos personas e incluye: tostada de pan con tomate y embutidos catalanes (butifarra blanca, negra y fuet), ración de calçots (12 uds.) con salsa Romesco y un combinado de carnes como butifarra blanca y negra, conejo a la brasa, chuletas de cordero y pollo Calsot. Todo esto por 24 euros (p.p.). Apunte: de postre, no te pierdas la crema catalana.

 

Casa Jorge (Calle Cartagena 104 - La Prosperidad): los hermanos Molina regentan desde el 2000 este restaurante ubicado en el barrio madrileño de La Prosperidad, que con los años se ha convertido en un referente de la cocina catalana y mediterránea en la capital. Aquí la calidad del producto prima por encima de todo; por eso, la carta varía en función de la temporada. Entre los platos típicos catalanes encontramos los embutidos, las anchoas de la Escala, la esqueixada, la escalivada, los cargols de llauna, la butifarra de Alpicat con mongetes... Y, cómo no, los calçots. El precio por ración son 17 euros.

 

Paradis (Calle del Marqués de Cubas 14 - Barrio de Las Letras): aquí los calçots provienen de su huerta en Lleida. A diferencia del resto de sitios, aquí estas cebollas se rebozan. Ofrecen en un menú especial, "calçotada", que incluye de entrantes: aceitunas, embutidos catalanes (fuet, butifarra negra y bull blanco), croquetas, pà amb tomàquet y un porrón de vino o cerveza. Le siguen los calçots rebozados con salsa romesco. Continúan con las carnes a la brasa (butifarra de payés, pollo, panceta, lomo ibérico y chuletas de cordero) acompañadas con escarola, judías del "ganxet" y alioli. Y, de postre, flan o crema catalana, frutos secos y vino dulce. Todo por 36 euros por persona. ¡Ve con hambre!

 

Restaurante Chango (Parque Carrascal - Leganés):  Un restaurante famoso en Leganés por su barbacoa y que también dispone de cocina tradicional catalana . Disfruta de su chimenea con fuego cautivador mientras degustas sus calçotadas al más puro estilo de Valls. El menú Calçotada incluye calçots con salsa romesco, esqueixada, butifarra negra, blanca y de Perol, conejo, crema catalana, vinos y cerveza.

 

Can Punyetes (Calle de San Agustín 9 - Barrio de las Letras): forma parte de la cadena catalana Can Punyetes, que cuenta con otro local en Madrid. "Cocina catalana sana, natural, sencilla, sin salsas, fritos ni aderezos", así es como definen ellos mismos la esencia de Can Punyetes. Y es que su máxima es conservar el sabor original de todos y cada uno de los productos que forman parte de sus platos. Aquí tampoco podían faltar los calçots que sirven en temporada y al estilo tradicional, con su salsa Romesco.

 

La Huerta de Casa Ricardo (Av. Ciudad de Barcelona 5 - Pacífico): no te pierdas la fusión de la gastronomía catalana y murciana en este restaurante. Sí, sí, has leído bien: catalana (concretamente leridana) y murciana. Aquí disfrutarás de cocina de mercado basada sobre todo en las verduras de temporada que provienen de sus huertos en ambas regiones. Ahora, por ejemplo, destacan las setas, alcachofas y ¡los calçots! Tampoco te pierdas sus caracoles, los bacalaos, los pescados, las carnes a la brasa, la escalivada o los arroces y paellas al caldero.

 

La Cuina (Calle de Alcalá 493 - Salvador): su propuesta gastronómica se basa en los productos que cada día compran en el mercado, materias primas de temporada y calidad, que cocinan en sus fogones o brasas para llevarlos directamente a la mesa. La cocina catalana que preparan aquí es sencilla con recetas típicas como la esqueixada, escalivada, la fideúa del Mar, los caracoles a la llauna... El menú degustación de calçots que ofrecen, incluye: pan payés con tomate, surtido de embutidos catalanes (fuet, butifarra, bull, salchichón), alcachofas de temporada salteadas con taquitos de jamón, escalivada de verduras, calçot de Valls a la brasa en teja con salsa romesco (y baberos), butifarra fresca a la brasa y, de postre, crema catalana (24,50 euros por persona).

 

Si esta selección se te ha quedado corta, no te pierdas nuestro listado de Los mejores restaurantes catalanes en Madrid y organiza una buena calçotada.