Madrid para ratones

derrítete con la fiebre del queso

Era el eterno segundón de toda comida, cena o tapeo que se preciara. Eclipsado por el jamón y las gambas, el queso parecía siempre condenado a un puesto menor del que la tradición española, pródiga en su elaboración y degustación, debía haberle otorgado. Sin embargo, el buen hacer de muchos empresarios y de algunas denominaciones de origen y regiones está provocando una fiebre quesera que se está implantando con fuerza en la capital. Cansado de ser el patito feo con mal olor, el queso está ganando adeptos entre los madrileños y cada vez es más fácil para foodies y aficionados disfrutar de este manjar con mil fórmulas, tipos, texturas y sabores.

Para que disfrutes de esta tendencia, queremos darte unas pistas que te descubran los mejores restaurantes y bares donde disfrutar como un ratón o bien adquirirlo para saborearlo tranquilamente en la intimidad de tu hogar. Para comerlo de forma tradicional o con algún maridaje sorprendente. Nosotros ponemos el queso y tú las ganas. ¿Te apuntas?

Bares y restaurantes: carros y fondues

Poncelet Cheese Bar (José Abascal 61, 913 99 25 50): en menos de un año se ha convertido, de forma indiscutible, en el templo del queso no solo de la capital, sino probablemente de todo el país. Con más de 140 referencias de toda España y ocho países como Francia o Irlanda, aquí el queso es el rey de la carta en tablas, tostas, ensaladas, postres, helados y catas. No obstante, la carta contempla platos sin queso o susceptibles de prescindir de él, aglutinados en una categoría llamada “Antiquesos”. María Fernández Sedeño confiesa: “Es mi descubrimiento del otoño, 100% recomendable".

 


Santceloni (Castellana 57, 912 10 88 40) : uno de los pioneros en el concepto de los carros de queso de la capital. El encargado de velar por su calidad y oriental al cliente es Abel Valverde, jefe de sala de la cantera de Can Fabes. Sus conocimientos sobre el queso son enciclopédicos, por eso debes disfrutar de su pericia en la tabla de quesos que por 35 euros ofrece este fantástico, pero caro, restaurante. Maria Lalinde lo resume bien: “Si te gusta el queso, la selección que tienen es apabullante”.

 


Caoba Restaurante (Pintor Rosales 76, 915 50 31 06): cuenta con una estupenda mesa de quesos, con unas cuarenta referencias nacionales que cambian en función de la temporada. Proceden de pequeños productores, y son quesos no muy conocidos, como el Payoyo (de Cádiz, curado de oveja, cabra o mezcla). Además pueden combinarse con diferentes vinagres, cebolla caramelizada o mostazas, según recomienda el mâitre, Álvaro Barbas. Elena B. asegura que "la selección de quesos que tienen es realmente magnífica".

 


La Fondue de Tell (Divino Pastor 12, 915 94 42 77): los suizos son buenos en banca, relojería, chocolates y por supuesto, en quesos. Más allá del Emmental, hay todo un mundo de sabores por descubrir. Por eso no es mala idea pasarse por La Fondue de Tell y disfrutar, como reza su nombre, de una fondue de cualquier tipo o mejor aún, de una raclette, un típico plato suizo en el que el queso se funde en unas cazuelitas y se acompaña de verduras, frutas y fiambres. Comida de calidad por unos 35 euros por cabeza si pides vino. Ojo que te engancha, como le pasa a Juan García..."¡He ido muchas veces y me sigue encantando!".

  


Tiendas: en la tranquilidad de tu hogar

Poncelet (Argensola 27, 913 08 02 21): abierta desde 2004, es uno de esos lugares donde un quesero o un sibarita se vuelven locos y desearían llevarse en bolsas toda la tienda. Escaparate, ante todo, del buen hacer quesero español (hay unas 80 variantes de productos españoles, algunos difíciles de conseguir), también organiza catas y eventos donde aprender sobre este emergente mundo. Nuestros habitantes tienen muchos quesos preferidos, pero nos gusta el testimonio de Jill sobre los madrileños: “Venden el exquisito queso de cabra de La Cabezuela, difícil de encontrar”.

 


La Quesería (Blasco de Garay 24, 915 94 38 56): uno de esos lugares pequeñitos pero imprescindibles, en pleno corazón de Chamberí, atendido por el muy experto en quesos Raúl Castañedo. Hay unas 180 clases de queso, sobre todo españoles, y los extranjeros más demandados. Impresionante variedad de picos y una buena selección de embutidos y miel. Como explica Expatespagne, los dueños tienen ese espíritu del tendero que conoce yu cuida al cliente: "Te aconsejan, te preguntan lo que te gusta, te miman".

 


Para comprar...y saborear in situ

Casa González (León 12, 914 29 56 18): uno de esos sitios añejos, de siempre (concretamente desde 1931) que ha sabido adaptarse al devenir de los tiempos y de las exigencias del público sin perder su aire añejo. Nacida como ultramarinos, hoy día es una tienda de exquisiteces donde el venden queso de muchísimas clases (desde el francés Picandou hasta la galleguísima tetilla) y otras exquisiteces. Si el hambre aprieta, puedes disfrutar de una buena tabla de quesos o de una tosta en alguno de sus encantadores rincones. “Sólo por tomar un vino en la mesa de la galería del escaparate ya vale la pena el lugar”, asegura Lucía de Santiago.

 


Los quesos de l' Amelie (Torrecilla del Puerto 5, 913 88 12 65): nacida fruto del amor a este lácteo de un grupo de expertos, sus quesos tienen una particularidad: son quesos afinados, o en román paladino, quesos que, al fabricarse se conservan a unas temperaturas especiales que los hacen únicos. Cuentan además con un espacio gastronómico donde disfrutar de tablas temáticas acompañadas por vinos y champañas. También hacen catas y cursos. Si eres profano, no es mala idea dejarse guiar por los dependientes, que según nos comenta Cristina Altozano, lo ponen fácil: “El servicio es maravilloso, todos encantadores, atentos, rápidos y saben mucho de lo suyo”.

 


De mercados y quesos

Charcutería Octavio (Augusto Figueroa 24, 913 30 02 88): este veterano del Mercado de San Antón con más de 40 años a sus espaldas vende quesos normales y deliciosos caprichos que buscan en varios países. Juanjo Gil, el encargado y experto en quesos, trufa él mismo algunos de los mejores (brie, cammembert...) con una receta secreta y los corona de pétalos de rosas y caviar de chocolate. Rafaelrafael asegura que este establecimiento es " el no va plus, donde no se puede dejar de parar".

 


La Boulette (Calle de Ayala 28, 914 31 77 25): ubicada en uno de los puestos del Mercado de la Paz, La Boulette no es una charcutería cualquiera. Está especializada en quesos y fuagrases de gran calidad, que harán las delicias de los paladares más aterciopelados. Aunque nuestros habitantes aseguran que es algo caro, Julita Asensio asegura que merece la pena porque  “tienen productos que no puedes encontrar en otro lado”.

 


Y de postre...¡Más queso!

Nunos-Álvaro Artesanos (Narváez 63, 914 09 24 56): porque el queso también es para golosos, en este establecimiento muy amigo de la innovación hacen pasteles y productos a medio camino entre el dulce y el salado. Tinenen cheesecake de naranja y pasión, falso suflé de frutos rojos (ambos en las fotos de abajo)  tarta de brie, coca de quesos... Como nos recuerda Tic Tac News, es que este local "es referente de la alta pastelería".

 

Sin moverte de casa

Y si no quieres ni moverte de casa y tienes conexión a Internet, una buena idea es hacerte del Club del Queso de Mumumío, que te envía a casa, cada mes, variedades muy sabrosas.