Tradición y originalidad en la repostería de Cuaresma

sucumbe a estos pecados tan dulces!

 

Es tiempo de Cuaresma: cuarenta días frugales en los que los devotos deben mantener sus almas puras para conmemorar la resurrección de Jesús. En este periodo, antes de Semana Santa, los más fieles ansían pecados tan dulces como las torrijas, los bartolillos, los pestiños, los buñuelos o las rosquillas. Más típicos de otras comunidades autónomas, y ya en Pascua, son los huevos de Pascua y las monas de chocolate.

La repostería es la reina en estos días y todo goloso sucumbe a ella, ya sea creyente, ateo o agnóstico. Los postres más deliciosos salen de los hornos de restaurantes y de pastelerías legendarias u otras más modernas. Una oferta variada donde cada cual elige su dulce preferido: elaborados a partir de recetas tradicionales o aquellos que se alejan del producto clásico con versiones originales y diferentes.

A continuación nos vamos de peregrinaje para conocer las pastelerías que ofrecen los postres más victoriosos: tanto las que para su elaboración se ciñen a los mandamientos de siempre o aquellas que nos sorprenden con propuestas flamantes y peculiares. ¿Queréis conocerlas? Tú eliges y ¡amén!

 

Dulces de Cuaresma con solera

La Duquesita (Calle de Fernando VI 2, 913080231): esta repostería se fundó en 1914 y desde entonces cada año por estas fechas una legión de fieles sigue haciendo cola para hacerse con sus torrijas de leche, las rosquillas, los huevos de Pascua o las monas de chocolate. El secreto de su éxito es el cariño y la dedicación en la elaboración de cada producto, así como una producción totalmente artesanal.


Antigua Pastelería del Pozo (Calle del Pozo 8, 915223894): fundada en 1834, su horno es el más antiguo de la ciudad. No solo en Semana Santa se pueden degustar los dulces clásicos; durante todo el año elaboran bartolillos o torrijas, hechas con bizcochos de soletilla empapados en leche, almíbar y anís y rellenas de crema. Dicen que son adictivas. ¡Cuidado!


Horno de San Onofre (Calle de San Onofre 3, 915329060): en esta mítica confitería madrileña también se forman grandes colas para adquirir sus torrijas - elaboradas con pan bombón - de leche o emborrachadas con vino tinto. Y para los más golosos...¡ahora las hacen de chocolate! También ofrecen huevos de Pascua: figuras como animales, balones de fútbol o en forma de piruletas.


La Casa de las Torrijas (Calle de la Paz 4, 915321473): no solo las pastelerías ofrecen este manjar. Algunos bares y restaurantes también son conocidos por elaborar torrijas espectaculares. Es el caso de esta taberna, establecida en 1907, donde además de raciones castizas como la tortilla de patata, los callos o el bacalao con tomate, ofrecen durante todo el año torrijas, el plato estrella de la casa, siempre acompañadas de vino dulce.


La Mallorquina (Puerta del Sol 8, 915211201): ubicada en plena Puerta del Sol desde 1894, es conocida por todos y cada uno de sus productos. Además de las trufas, las reinas de nata y las napolitanas de chocolate, en época de Cuaresma se llevan la palma sus torrijas: dulces, jugosas y aromatizadas con limón y canela. Puedes disfrutarlas allí mismo, en la parte de arriba, con un café calentito.


El Riojano (Calle Mayor 10, 913664482): otra pastelería con solera y en pleno centro. Lleva en pie desde 1855 y sus tradicionales dulces continúan teniendo el mismo éxito que antaño. Su fundador, Dámaso de la Maza, "el riojano", era el pastelero de la Casa Real con la regencia de María Cristina. Desde entonces sus torrijas elaboradas de leche y vino son de las más demandadas de la ciudad así como los bartolillos de crema y los pestiños.


Casa Mira (Carrera de San Jerónimo 30, 914296796): este establecimiento centenario ubicado en el Madrid de los Austrias es conocido sobre todo por sus turrones - su éxito lo convirtió en proveedor de la Casa Real de Isabel II - pero en Semana Santa se convierte en el santuario de las torrijas y los pestiños de manteca. En siglo y medio no ha variado el aspecto de la tienda ni tampoco las recetas para la elaboración de los productos 100% artesanales.

Torrijas originales y únicas

Pastelería Nunos (Calle Narváez 63, 914092456):  si lo que buscas es originalidad, toma nota de esta pastelería. Disponen de las torrijas más modernas de la ciudad. Este año ha creado versiones muy peculiares, torrijas de vermut, champán, sopa de torrijas con albariño... . Todas ellas elaboradas con ingredientes dulces y la base tradicional de este manjar: el pan de torrija.


Formentor (Calle Hermosilla 81, 914319727): situada en el barrio de Salamanca esta repostería es famosa desde su origen en los años cincuenta por sus ensaimadas pero también por sus torrijas. No faltan las tradicionales pero también ofrecen una interpretación innovadora de este dulce: el secreto de su jugosidad, tanto en unas como en otras, es un pan especial enriquecido en huevo. Secas por fuera y sabrosas por dentro.


Vait (Calle de Félix Boix 9, 913500535): cuentan con más de once sucursales repartidas por la ciudad y en todas ellas ofrecen las torrijas clásicas. Sin embargo cada año nos sorprenden con variedades insólitas y deliciosas de este dulce. Conservando la base tradicional, las rellenan de crema de limón, té negro inglés con piña natural y macerada en ron, de crema de Jijona, de arroz con leche casero... ¿podrás probarlas todas?

 

La ruta puede ser más larga, complétala con nuestro listado de pastelerías y panaderías de Madrid. También puedes explorar en nuestra lista de cafeterías y restaurantes. ¡Qué aproveche!