Amo la gastronomía y el buen vino. Me va la crítica clara, constructiva y realista. Si alguien se ofende, ¡qué venda el restaurante!... que no es lo suyo.

Luis Huertas

Parador Nacional de Turismo de Granada

+34 958 22 14 40

Real de la Alhambra s/n Granada, Granada provincia, España

guardado por 8 personas

ver más hoteles en Granada

Comiendo con Boabdil

me gusta

No solemos comer en Paradores, pero debido a las numerosas recomendaciones que tuvimos del restaurante de este Parador, no tuvimos más remedio que probar. Y no nos defraudó.

Se trata de un restaurante de corte moderno y cálido ubicado justo en el medio de la Alhambra, posee una terraza con preciosas vistas al Generalife y al barrio del Albaicín. Muy recomendable tomar el café y la copita en esta terraza.

El personal de sala, profesional y atento sin agobios. Nos dejamos llevar por la recomendación de Juan Francisco Castro (Jefe de Cocina), encantador y todo un profesional, quien nos deleitó con el menú degustación.

Cocina regional muy adaptada al entorno, con tintes modernos y a lo que se supone espera el comensal cuando come dentro de la Alhambra. El sumiller nos recomendó Castroviejo reserva 2005 el cual maridaba bastante bien con el menú; comenzamos con un paté de conejo con aceite de aceitunas negras, exquisito, espectacular presentación, seguimos con un remojón granadino con gambas blancas buenísimo y refrescante, pulpo asado con pimientos de La Vera quizás el mejor pulpo que hemos probado (parece mentira que haya sido en Granada…), hojaldre “Bregua” bueno, bastante especiado y muy moruno, y acabamos con un postre surtido “nuestro obrador” repostería local y conventual como los famosos Piononos de Santa Fe.

Por supuesto volveremos. Muy recomendado.

Restaurante Casa Cayo

+34 942 73 01 50

Calle Cántabra, 6 Potes, Cantabria , España

guardado por 20 personas

ver más restaurantes asturianos en Potes

no me gusta

El restaurante está ubicado en una situación privilegiada en el centro de Potes, tiene unos ventanales desde los cuales se aprecian preciosas vistas al río. Como encargado del mismo se encuentra Cayo; amable, correcto y el único profesional que nos encontramos en ese lugar. Hasta aquí lo único bueno.

Comenzamos en la barra pidiendo dos cervezas, mal “tiradas” (sin espuma desde el principio), con un queso de la zona, un Picón. Lo sirvieron muy, muy frío, con lo que eliminaba cualquier rastro de aroma y sabor. Acompañando a las cervezas nos pusieron unas aceitunas normalitas que posteriormente nos tiró el camarero encima sin pedir disculpas. Tuvo que venir luego Cayo para agradarnos porque, creímos, que se dio cuenta del detalle. Cierto es que el restaurante estaba hasta arriba, quizás de ahí la amargura de dicho camarero.

Para comer pedimos un cocido Lebaniego completo y, dadas las pocas referencias de vinos que disponían, nos decantamos por uno de la zona (Lusía 2008) que nos recomendó la camarera. De pena, frío, frío, y el vino mejor olvidarlo. Se lo hicimos saber a la camarera, y no puso remedio en absoluto, luego comprobamos que era irónica con maldad, nada profesional; también con otras mesas. Por si Cayo puede poner remedio (no pedimos la hoja de reclamaciones por él) la camarera es joven, morena y parecía que su acento era rumano.

La sopa (lo único abundante) completamente aguada, sin sustancia ni sabor, con unos fideos completamente pasados.

Los garbanzos tenían un buen tamaño y sabor pero estaban completamente despellejados, la carne normalita tirando a insípida. Haciendo memoria, creemos que ha sido el peor cocido que hemos tomado.

No nos atrevimos a pedir nada más dada la experiencia hasta el momento, así que finalizamos con un postre, Canónigo, excesivamente dulce pero pasable que unido al hambre existente lo tuvimos que comer por salud.

Pedimos la cuenta y tardaron más de media hora, sí, más de media hora. Un completo desastre.

Precio por persona 30 euros

En fin, nada recomendable

ciudades

valoraciones

4 estrellas 40% 2 estrellas 40%

categorías 11870